Por: Carlos Zegarra* y Moisés Pérez*

La Industria 4.0 abre nuevas oportunidades de negocio y alianzas antes no imaginadas para las empresas manufactureras. México puede aprovechar esta tendencia para avanzar en la adopción de las operaciones digitales.

La Cuarta Revolución Industrial se refiere a la digitalización e integración de los procesos en toda la organización, de los productos y servicios que ofrece y al desarrollo de modelos de negocio disruptivos. Si la Industria 3.0 trata de la automatización de procesos a través de máquinas y robótica, esta cuarta ola es la habilitadora de la tecnología en todos los procesos de la industria.

De acuerdo con la Global Digital Operations 2018 Survey de Strategy&, parte de la red global de PwC, la digitalización y automatización inteligente en la industria de manufactura contribuirá con el 14% del PIB mundial para 2030, equivalente a 15 billones de dólares.

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En este estudio, en el que se entrevistaron a 1,100 ejecutivos de compañías manufactureras de 26 países, incluido México, clasificamos a los participantes en cuatro categorías: Líderes digitales, Innovadores digitales, Seguidores digitales y Principiantes digitales.

El 10% de las compañías estudiadas son consideradas como Líderes digitales, ya que empujan la transformación a través de cuatro ecosistemas:

  1. Ecosistema de soluciones al cliente. Productos y servicios distintivos que pueden ofrecer a los clientes o consumidores a través de la personalización de sus ofertas, una logística mejorada y modelos creativos para generación de ingresos.
  2. Ecosistema de operaciones. Habilita soluciones y eficiencias de la cadena de valor de la empresa; abarca las actividades físicas y los flujos que respaldan el ecosistema de soluciones al cliente.
  3. Ecosistema de la tecnología. Impulsa la arquitectura e interfaces de las tecnologías digitales. Incluye tecnologías fundamentales para la Industria 4.0, como inteligencia artificial, impresión 3D, internet de las cosas, entre otras.
  4. Ecosistema de las personas. Implica el dominio de la competencia y cultura organizacional. Define el perfil de las personas que se requieren en la Industria 4.0, quienes a su vez definirán cómo se usan las tecnologías emergentes.

Las oportunidades

El 19% de estas empresas en el sector automotriz son Líderes digitales, según el estudio, y el 14% de las encuestadas en la industria electrónica también están en esta categoría.

En México hay muy buenos ejemplos de plantas de manufactura en la industria automotriz, aeroespacial y electrónica, cuyas operaciones locales son ejemplos de mejores prácticas para sus organizaciones a nivel global. Este alto nivel de madurez operacional en estos sectores significa que el país tiene grandes oportunidades para avanzar en la adopción de la Industria 4.0.

El hecho de tener un ecosistema en México formado de empresas pequeñas, medianas y familiares, más que un obstáculo, es una oportunidad. Ahora se buscan socios de negocio, encontrar cómo ser parte de un ecosistema mucho más grande con el objeto de tener claro cuál es el rol que se jugará en esta nueva industria.

El reto del capital humano

En lo que a talento respecta, la clave es innovar para agregar valor a los trabajos y procesos. De esta forma, el país tendrá mayores probabilidades de mantener y mejorar su nivel competitivo internacional. Asimismo, como mencionamos en el reporte Workforce of the Future, es importante invertir en la educación y la readaptación de procesos empresariales y de recursos humanos.

Hay que dotar a las empresas de la propia información que está dentro de sus organizaciones, pero que no se utilizaba porque el esquema con el que operan es fabril, donde hay procesos o prácticas que tal vez no aportaban mucho al resultado final.

En la Industria 4.0, los Líderes digitales ponen a las personas en el centro de la transformación digital. Por ello, se deben fortalecer las competencias y habilidades digitales de los empleados cuyas tareas o actividades puedan verse afectadas por la automatización.  Las empresas y el gobierno pueden trabajar juntos para ayudar a los empleados actuales y futuros a desarrollar las habilidades que vayan requiriendo los cambios tecnológicos. Estas cuestiones requieren inversión y paciencia, pero es posible lograrlo.

*Socio de Management Consulting, PwC México. **Socio de Rewards, Benefits & HR Analytics, PwC México.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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