Por Eduardo R. Pacheco Villagrán*

Actualmente el ritmo de cambio que marca la tecnología supera nuestras expectativas y poco a poco se convierte en el impulsor de la estrategia empresarial, con una increíble respuesta de adopción.

Cada vez más, los líderes de las organizaciones ven la Inteligencia Artificial (IA) como un aliado para impulsar la expansión económica de sus negocios, lo que los ha llevado a invertir y crear estrategias de inteligencia artificial para mejorar sus capacidades, generar incentivos, desarrollar a su talento y gestionar riesgos, haciendo entonces el uso de la IA una tendencia.

En los próximos años, la IA ejercerá un enorme impacto en el desarrollo económico y la naturaleza del trabajo al cambiar la forma de interacción entre humanos y máquinas. También, modificará radicalmente la dinámica competitiva de muchas industrias ayudándoles a predecir la demanda del mercado, así como detectar y entender patrones en grandes cantidades de datos para tomar mejores decisiones.

En el libro “The AI Advantage” de Thomas H. Davenport, Asesor Senior de Analytics en Deloitte, se describen tres etapas del proceso que las organizaciones deberán seguir para lograr el mejor uso de la Inteligencia Artificial:

  • Inteligencia asistida: En esta primera etapa, las organizaciones obtienen ventajas de programas de datos a gran escala, del potencial de la nube y de enfoques científicos para tomar decisiones basadas en datos.
  • Inteligencia aumentada: Actualmente, las organizaciones a la vanguardia en IA se encuentran en esta etapa, en la cual las capacidades de aprendizaje automático superan a las de los sistemas de gestión de la información, lo que maximiza las competencias analíticas humanas.
  • Inteligencia autónoma: Es la etapa hacia la que más compañías avanzarán durante los próximos años, donde los procesos se digitalizarán y automatizarán hasta el grado en que máquinas, robots y sistemas puedan actuar directamente sobre la inteligencia derivada de ellos mismos.

Esta tendencia es un compromiso sostenido por parte de las organizaciones para rediseñar los sistemas centrales de sus procesos y sus estrategias de negocio en torno a la IA, la cual ofrece una infinidad de posibilidades para hacer evolucionar a una organización, en la que los humanos y las máquinas trabajarán de la mano en los sistemas digitales, para aprovechar la información basada en datos.

Mientras tanto, las compañías más avanzadas en esta tecnología ven más allá de iniciativas discretas y comienzan a considerar a la inteligencia artificial como un componente integral de su estrategia corporativa.

La tendencia de la organización impulsada por la IA es la última de una serie de transformaciones impulsadas por la disrupción tecnológica, que ha dado pasos sustanciales en la productividad y donde el reto más importante es lograr que los empresarios entiendan lo suficiente sobre ella, al igual que los expertos en esta tecnología den entender las prioridades de la organización y de esta manera, ambos puedan cumplir sus objetivos de negocio.

A medida que esta tecnología se estandariza en todas las industrias, convertirse en una organización impulsada por la IA es un tema clave para la supervivencia donde las empresas continuarán mejorando sus capacidades y su competitividad en el mercado.

*Socio Líder de Estrategia y Operaciones en Consultoría, Deloitte México.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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