Mientras que las reformas estructurales neoliberales fracasaron en todo el mundo, los neoliberales en México finalmente lograron una sociedad atemorizada y un consenso político para imponer un paquete de reformas que hundirá al país los próximos 30 años, porque polarizará socialmente, reconcentrará todavía más la riqueza y agravará la pobreza.

 

Por Samuel Schmidt y Rubí Rivera

Nuestra nación no puede concebirse ahora sin documentar una revolución neoliberal en México. En 1983 se establece el primer programa de “ajuste estructural”, en que FMI y Banco Mundial determinan el tipo de presión que aplicarán para que los países tengan acceso a sus paquetes de ayuda. Para 1989, la Escuela de Chicago ya se había apoderado de la conducción de estas instituciones dándole forma al Consenso de Washington, que incluía privatización de empresas públicas, abolición de barreras para la entrada de empresas extranjeras, desregulación, libre comercio y recortes al gasto público (Klein 2014, 222). En México, en 1988, por medio del fraude electoral se consolida en el poder un grupo abiertamente comprometido con estas posturas. Como concluye Klein, al igual que en muchos otros países, la imposición de este paquete ideológico de política económica pierde en las urnas, pero se aprovechan de diversas circunstancias para imponerse.

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En México será por el fraude electoral y sucederá en dos coyunturas clave: en 1988, a punto de la caída del Muro de Berlín y de la recomposición de los poderes en el mundo, y en 2006, cuando América Latina se inclina hacia la izquierda rechazando este tipo de política. En México, en ambas ocasiones, por medio del fraude se evita que el gobierno se aleje de la dictadura del FMI-BM y las imposiciones desde Washington; con la administración que inicia en 2006 empezará una catástrofe que permitirá crear un shock que facilite la imposición de las medidas más radicales que los neocons no podían implantar en México.

El modelo neoliberal empezó a aplicarse desde el gobierno de Miguel de la Madrid, quien revirtió la estatización de la banca de López Portillo. Los Chicago boys se colocaron en posiciones de poder, desde donde empezaron a desmantelar la fortaleza del Estado posrevolucionario mexicano construido por el PRI, haciéndolo desde el PRI, y ésa fue su gran inteligencia: utilizar los recursos del corporativismo y populismo mexicano para destruir el viejo capitalismo y entrar de lleno al capitalismo salvaje.

Carlos Salinas, miembro de una poderosa familia política que logró el control de las finanzas del país –y, según el periodista Charles Bowden (2002), el control del contrabando y el establecimiento de la primera conexión de alto nivel entre el narcotráfico y la política– se coloca en el gobierno de De la Madrid como poderoso secretario de Programación y Presupuesto, desde donde controlaba el gasto público y sometía a los poderes regionales a la voluntad del centro de poder, pisoteando, en la práctica, el diseño federal. El diseño consistió en convertir a los gobernadores y alcaldes en gerentes que requerían de autorización del CEO o sus vicepresidentes, de los que Salinas era el más poderoso.

A Salinas no le era desconocido el Consenso de Washington, y cuando decide alinearse con la visión expansiva de Washington (el Plan de las Américas de George Bush padre), asume las condiciones que esta estrategia de libre mercado requería por parte de México. Así, su primer paso audaz es en 1992 el cambio del sacrosanto artículo 27 constitucional, para facilitar la privatización de la tierra, que, entre otras cosas, permitiría la entrada de empresas agrícolas maquiladoras.

VegPacker de México, firma de capital estadounidense, está sembrando en México, donde halla personal calificado, frecuentemente con experiencia laboral en Estados Unidos y sin problemas migratorios. Empresas estadounidenses en 2008 cultivaron más de 18,211 hectáreas en tres estados mexicanos, y dieron empleo a unas 11,000 personas, según encuesta del 2007 realizada por el grupo agrícola estadounidense Western Growers. La inversión estadounidense directa en la agricultura mexicana, que incluye tanto a compañías de Estados Unidos que trasladan sus operaciones a México como el establecimiento de sociedades con empresas mexicanas, se ha septuplicado a 624 millones de pesos (60 millones de dólares) desde el 2000, según indicó la Secretaría de Economía (Bernstein 2008). Esto no está exento de conflicto: en 2015 estalló un conflicto en San Quintín exigiendo aumento de salarios. Éste fue brutalmente reprimido por la policía, hasta que el gobierno federal aceptó intervenir complementando con fondos federales el aumento de salarios exigido. El conflicto afectó muy rápido a los mercados en California, porque se presentó justo en la época de la pizca. Quien supo explotar muy bien esta dinámica para su beneficio personal fue Vicente Fox, cuando fue gobernador de Guanajuato. Luego intentó reproducir el modelo para su beneficio desde la Presidencia de la República, para lo cual nombró como secretario de Agricultura a su socio de Guanajuato. Esto confirma el análisis sobre la alianza de la élite política con los grandes capitalistas internacionales.

Posteriormente, Salinas avanzaría en la firma del TLCAN, para lo cual llegó a “estimular” a círculos académicos estadounidenses a fin de que influyeran con sus opiniones sobre México. Un paso mayor consistió en conseguir una plaza de investigador para su hermano Raúl en el Center for US-Mexico Studies de la Universidad de California en San Diego. En el medio académico se comentaba que la plaza llegó acompañada de un fondo generoso del gobierno mexicano cercano a 200,000 dólares, y su director nunca desmintió la versión (que igual es chisme) de que fue muy importante para la tesis doctoral de Salinas.

Los neoliberales habían puesto manos a la obra para la conversión del capitalismo mexicano. Ya en 1993, “el jefe de gabinete del presidente de México” participaba en una reunión de alto nivel en Washington, donde se delineaban los pasos a dar por parte de los “tecnopolíticos” (Klein 2014, 341). Por el perfil mencionado, aunque la autora no consigna el nombre, debió haber sido José Córdoba Montoya, y según las reglas de la política mexicana, un funcionario de ese nivel no asiste a ese tipo de reunión sin el permiso expreso de su jefe, el presidente de la República. Pero los tecnopols, neocons, neoliberales mexicanos demostraron una gran perseverancia en la implantación más brutal de la doctrina de la Escuela de Chicago, haciéndole el mayor homenaje póstumo a Friedman.

Mientras que las reformas estructurales neoliberales fracasaron en todo el mundo (incluido Estados Unidos), los neoliberales finalmente lograron una sociedad atemorizada (la guerra al narco, los ataques de grupos anarquistas, plantones de maestros que desquician ciudades y grupos que sabotean elecciones, un precio del peso que va en caída libre) y un consenso político para imponer un paquete de reformas que hundirá al país los próximos treinta años, porque polarizará socialmente, reconcentrará todavía más la riqueza y agravará la pobreza.

Alguien sostiene que en política no hay casualidades, y aunque nos resistimos a creer en las conspiraciones, encontramos diversos elementos que corroboran el avance de la agenda neoliberal, que en México busca implantarse con legitimidad. Políticamente hay una explosión de nuevos partidos políticos, varios creados por personajes salidos de las filas de los partidos grandes, y algunos de ellos con conductas morales y éticas ya censuradas y sancionadas; inclusive, los candidatos independientes salieron de las filas de los partidos tradicionales y convencionales. Podría ser que la intención de tal multiplicación de partidos, además de ser un buen negocio debido a las prerrogativas económicas tan generosas que les da el Estado, sea alcanzar la balcanización legislativa, que facilitaría la aprobación de las leyes secundarias de las reformas, que requieren de mayoría simple.

El punto difícil ya fue saldado: fue la aprobación de las reformas, porque al impactar la Constitución requerían una mayoría calificada (2/3 de los votos), pero ahora las leyes serán aprobadas por los grandes partidos, que se han aliado para implantar el nuevo capitalismo de amiguetes mexicano.

 

El shock y el desmantelamiento del viejo régimen

Naomi Klein establece una cierta correlación o coincidencia entre las calamidades y las reformas.

Bajo la óptica del capitalismo del desastre y la terapia de shock, algunas de las anomalías son funcionales para la creación del miedo. Así, las múltiples formas de descontento social que se expresan con acciones fuera de la ley, como los grupos de autodefensa, ayudan a expandir el miedo y alimentan la necesidad de aplicación de mano dura, léase el uso de medidas draconianas para “normalizar” la disfuncionalidad. Así, la guerra contra los narcos o crimen autorizado lleva a convencer a la sociedad sobre la utilidad y necesidad de mano dura, que incluye emplazar a los militares en las ciudades para realizar funciones policiacas, y cada día los militares reclaman mayores espacios para cumplir con tareas que no les competen, y de paso se silencian las voces de protesta social. En el mismo sentido podemos incluir las tensiones religiosas, ya sea el asesinato de miembros de otras iglesias, o las tensiones con las nuevas religiones (cristianos, pentecostales, neopentecostales), porque se crean vacíos que le son útiles al poder político. La religión católica ha caído del 99.1% en 1895 al 88% en el 2000, y el gobierno reconoce las siguientes religiones: católica, protestante histórica, pentecostal, evangélica, adventista del séptimo día, mormona, testigos de Jehová, judaica, budista, islámica, nativista, espiritualista. ¿Acaso sea una casualidad que la posición del encargado de atender a las religiones en el gobierno federal se haya quedado vacante por muchos meses?, o ¿espera el gobierno que las élites religiosas cooperen con él de la misma manera que lo hizo la jerarquía católica, por ejemplo con Hitler, Mussolini o Pinochet?

En México, aunque había un plan privatizador y desregulador, se puede encontrar una correlación interesante entre shock y reforma, que veremos a continuación.

López Portillo recibe al país bajo una fuerte crisis de confianza, con el peso devaluado y fuertes tensiones entre el gobierno y diversos sectores sociales, que llegaron a la mención de golpe de Estado en una reunión de empresarios, incluido un brote guerrillero rural y urbano. Esto estaba aunado a una fuerte fuga de capital que llevó al gobierno a aumentar de manera importante la contratación de deuda. El gobierno, bajo presión del FMI, inició un proceso de desincorporación de empresas paraestatales. Así, entre 1976 y 1982, en la rama siderúrgica se puso en venta SiderMex, que operaba las tres más grandes siderurgias del país: Altos Hornos, SA, Fundidora Monterrey, SA, y Siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas, SA de CV. Algunas de estas transacciones fueron a favor de grupos económicos enfrentados con el gobierno anterior (1970-1976). López Portillo es un presidente con cualidades morales muy debilitadas, y empezó a minar diversas actividades que contaban con fuerte apoyo gubernamental. Así, bajo la égida de su hermana, cambia la política de apoyo al cine, reduciéndose el apoyo al cine independiente y privatizando la producción cinematográfica (Pelayo 2012). Su administración termina con turbulencia y mayor debilidad del peso.

Para 1982, el Fondo Monetario Internacional determinaba:

“1982 mexican crisis was the one that alerted the IMF and the world to the possibility of a systemic collapse: a crisis that could spread too many other countries and threaten the stability of the international financial system.”

El nuevo gobierno, que llegó en diciembre de 1982, con los neocons posicionados, encuentra una situación complicada, pues aunque se había descubierto petróleo, esto fue usado por el gobierno como pretexto para alcanzar un gran endeudamiento y fuga de capital, lo que podía serles favorable. En 1982, a fin del gobierno sin acreedores dispuestos a prestarle dinero a México, el gobierno anunció la posibilidad de una suspensión de pagos de la deuda externa. Así, con un índice de inflación del 98.8% se estatizó la banca, cosa que De la Madrid corrigió casi de inmediato.

A partir de Miguel de la Madrid empieza el desmantelamiento del sector paraestatal de la economía. Las causas que explican el crecimiento de éste durante el periodo conocido como el milagro mexicano son: la defensa del empleo, la protección del capital privado y el manejo clientelar que generaba formas de financiamiento como los fideicomisos para atender a grupos específicos (por ejemplo, el fideicomiso del limón). El sector paraestatal de la economía superó las 1,000 empresas (con diversos grados de participación estatal), organismos, fideicomisos. El Estado participaba prácticamente en todas las ramas de la producción, desde petróleo hasta producción cinematográfica. Aunque el Estado mexicano es un Estado rentista (Mazzuca 2013), cuya renta depende del petróleo, poco hacían los gobiernos para cambiar una dependencia que era muy conveniente para el sostenimiento fiscal del sistema, aunque empezaban a privatizar el resto del sistema.

En 1982 había 1,150 entidades paraestatales. En 1984, con la acción decidida de los neoliberales, De la Madrid revierte el control de cambios, privatiza los bancos y deja las casas de bolsa en manos de particulares. Las primeras empresas en ser vendidas a partir de 1984 fueron: Sociedad Mexicana de Crédito Industrial (Somex), organismo financiero respaldado por el Estado y fundado con la intención de otorgar créditos empresariales a mexicanos; al ser privatizadas estas paraestatales, fueron puestas en venta todas sus filiales: Dirona, Dicona, Forjamex, Sosa Texcoco. También se privatizó Telégrafos Mexicanos junto con otras 155 empresas de inversión paraestatal.

En 1985, un terremoto asoló la Ciudad de México generando un gran desánimo y desconcierto ciudadano agravado por la inacción del presidente que pareció haberse paralizado, pero se aprovechó para continuar privatizando. Para 1986, el número de entidades paraestatales se había reducido a 820, que producían el 18% del PIB, 74% de las divisas de exportación y 5.1% de la ocupación. A la par surge en 1987-1988 el Pacto de Solidaridad Económica (PSE), y en 1989-1995 el Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico (PECE).

Con el caos del terremoto avanza la agenda de liberalización del mercado de los Chicago boys iniciándose la apertura comercial con el ingreso al GATT. Nace Imevisión. Surgen reformas electorales en que la Cámara de Diputados aumentó 100 miembros para legitimar al régimen por medio de la ampliación de los derechos de las minorías, pero también ampliando la cantidad de diputados para el PRI. Surge la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde.

En 1988, con serias acusaciones de fraude, triunfó Carlos Salinas de Gortari, y se crea el Pacto de Solidaridad, que de alguna manera ampliaba el clientelismo y el asistencialismo, a la vez que establecía las bases para un posible rompimiento en el PRI sin perder su capacidad corporativa.

En 1989, el país se encuentra al borde del abismo por tener un presidente sin legitimar, pero a la luz del fraude se privatiza la Compañía Mexicana de Aviación y Aeroméxico.

En 1990 detienen al líder petrolero la Quina, y huye del país el autor de un libro que recordaba el asesinato de la sirvienta de Salinas (González Mesa, Un asesino en palacio), mientras que el editor del mismo es encarcelado acusado de defraudación fiscal. El país entra en shock, porque vox populi dice que la verdadera razón para la persecución fue que la Quina se había opuesto abiertamente a Salinas y había financiado el libro de Mesa: todo era una venganza personal del ilegítimo jefe de Estado. Grupo Carso adquiere Telmex y se refuerza la política económica de apertura neoliberal. Telmex se vende en condiciones extremadamente favorables para su comprador Carlos Slim, que al paso de los años se convertiría en el hombre más rico del mundo, aunque en el país se sospecha que es socio de Carlos Salinas. El caso de Teléfonos de México es emblemático: era una empresa rentable, y por su infraestructura era un monopolio imposible de derrotar. Sin embargo, el gobierno invierte en su modernización y lo malbarata. De cualquier manera, es de dudar que de ahí salga la enorme fortuna de Slim, ya que ni la telefónica china, que es por lo menos 10 veces mayor, o Telefónica de España o la de Vietnam, que son mayores que Telmex, generan un multimillonario como Slim.

En 1990 se declara la privatización de los bancos mexicanos. Es así como instituciones bancarias como Banamex, Bancomer, Serfin y Banorte son adquiridas por firmas internacionales, principalmente estadounidenses. El resultado de esta medida se padeció apenas cuatro años después, cuando el gobierno implementa un programa de rescate financiero de las instituciones bancarias en crisis por malos manejos, malversación de fondos y corrupción. Es entonces que aparece el fatídico Fobaproa y el rescate bancario, cuyo costo supera los 100,000 millones de dólares, y más tarde será reemplazado por el IPAB.

En 1990 se desincorpora la compañía Minera de Cananea y 18 empresas. La televisión mexicana y las comunicaciones satelitales también fueron puestas en venta. En 1993, el Instituto Mexicano de la Televisión (Imevisión), empresa gubernamental de televisión pública, propietaria de los canales 7, 13 y 22, fue vendida al empresario Ricardo Salinas Pliego para instaurar TV Azteca, quedando sólo en manos de la operación gubernamental el canal 22, que fue cedido a Conaculta. Con el paso del tiempo, TV Azteca absorbe el canal 40, y así se instaura como el único competidor de Televisa. Ambas empresas operan dentro del espectro radioeléctrico de la televisión abierta (televisión pública) y ninguna paga al gobierno mexicano los permisos por el uso de los espectros análogo y digital, en clara infracción a lo que dicta la legislación mexicana en dicho tenor. Es hasta 2015 que se abre la posibilidad de crear una tercera cadena de televisión.

El 1994 es un año traumático. Estalla un alzamiento indígena en Chiapas, aunque de alcance militar muy limitado; asesinan a Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial priista, y a José Francisco Ruiz Massieu, ex cuñado de Salinas, diputado electo y anunciado líder de la Cámara de Diputados, lo que genera una acelerada fuga de capitales. Gana las elecciones Ernesto Zedillo y se rumorea que el candidato del PAN fue corrompido para abandonar la contienda en la práctica.

El asesinato del candidato presidencial priista Luis Donaldo Colosio, que muchos sospechan fue un crimen de Estado, presentó el camino para que llegara un gran privatizador como Ernesto Zedillo. Los neocons utilizaron o propiciaron el levantamiento indígena, el del EZLN, en que hubo una participación mayor de un grupo organizado en sus orígenes por el hermano del presidente Salinas, y aunque fue de una perturbación menor en una zona muy pequeña de la Sierra Lacandona en Chiapas y no representaba un mayor riesgo para el sistema político, desde el gobierno se lanzaron voces de alerta, como si fuera el principio de la gran revolución indígena. Ese movimiento ha mantenido hasta la fecha una zona “autónoma” que recibe provocaciones constantes pero que no modifica en nada la vida política del país, ni siquiera cuando, bajo Fox, después de una larga marcha, llegaron al centro mismo del Poder Legislativo, tal vez para mostrar que era una instancia política inocua y desactivada.

El miedo generalizado en 1994 permitió que el gobierno emitiera bonos con altas tasas de interés y vencimientos a muy corto plazo, lo que de por sí beneficiaba a los grandes prestamistas internacionales y ponía las bases para el error de diciembre o el efecto tequila, que abrió la puerta para la gran reforma financiera del país. Visto desde esta perspectiva adquiere otra importancia la frase del secretario de Hacienda graduado de MIT: “Dejamos al país sostenido con alfileres.” Así bastó que llegaran Zedillo y Serra, ambos graduados de Yale, para quitar los alfileres, crear una crisis financiera de proporciones inmensas que propició una elevación de las tasas de interés por arriba del 150%, derrumbó el peso de 3.40 a 7.20 (ya antes se le habían quitado tres ceros al peso). Con la crisis, mucha gente perdió ranchos, casas, negocios…, mientras muchos políticos se enriquecían enormemente (el gobierno siempre se negó a abrir la lista de los beneficiarios del Fobaproa) y se le entregaran los bancos a la gran banca internacional, la que feliz de la vida llegó al país para establecerse con apoyo del Estado, porque compraron bancos con compromisos de rescate público. El peso financiero del rescate bancario (1995) se siente 20 años después, como aceptó el secretario de Hacienda en 2015 graduado de MIT y muy cercano al secretario que dejó al país con alfileres.

El error de diciembre, que propició el efecto tequila, pudo haber sido una falla de cálculo, un error, o pudo haber sido algo deliberado para, por medio del shock, iniciar grandes modificaciones recetadas por los Chicago boys. En esencia, el error fue que Salinas/Aspe, prácticamente sin reservas internacionales, dejaron una deuda de 28,000 millones de dólares que vencerían en 1995, algunos de los tesobonos se contrataron a 182 días, se emitieron a ser pagados en pesos aunque estaban denominados en dólares, con vencimientos de corto plazo y con una tasa nominal al vencimiento de 34.55%, un tercio estaba en manos extranjeras. Cuando Zedillo, que ya sabía que no podría pagar, decide dar un paso doméstico antes de declarar la insolvencia, el secretario de Hacienda –considerado su delfín para la sucesión– convoca a un grupo de banqueros para consultarles en cuánto debía moverse la banda de flotación del peso, y desde su misma oficina salen las órdenes de compra de dólares. Cuando desde Estados Unidos se dan cuenta de una corrida contra el peso, llaman, y el secretario de Hacienda no les toma la llamada. Al pasar la primera ronda de abuso de los banqueros, desde Estados Unidos se da una segunda corrida que tira el peso y eleva las tasas de interés; fue la venganza por no compartir el botín. El país entra en una condición de shock, que será seguida por una gran ronda de privatizaciones: de los bancos (de los que varios quebrarían) y la posterior entrega a bancos extranjeros, y de los ferrocarriles.

Las consecuencias del error de diciembre tienen una gran profundidad en muchos terrenos: por un lado, cuando Clinton armó un paquete para acudir al rescate de México con un préstamo de 20,000 millones de dólares aun contra el Congreso republicano, 17,000 millones del FMI, 10,000 del Bank for International Settlements, 1,000 del Banco de Canadá, 1,000 de varios países latinoamericanos como Argentina y Brasil; salvó de la quiebra a los grandes bancos estadounidenses, extrajo una gran ganancia de 600 millones de dólares, porque las tasas de interés del préstamo eran muy elevadas, y demostró que el petróleo mexicano dejaba de ser intocable, porque se obligó al gobierno mexicano a depositar el dinero de las exportaciones del petróleo en el Banco de la Reserva de Nueva York como garantía, además que se obligó a México a establecer nuevas políticas monetarias y fiscales siguiendo el manual de los Chicago boys; en lo político, según Abelardo Rodríguez (2001), se estableció la condición de entregarle el poder al PAN, como señal de democratización, lo que puede explicar que Zedillo se adelantara a la maquinaria de su partido, el PRI, y declarara ganador a Vicente Fox en el 2000. En esta transición, los neoliberales mantuvieron el control de las finanzas del país.

En 1994 se otorga la autonomía al Banco de México y la institución caerá en manos de los Chicago boys, al igual que en varias partes del mundo. La finalidad de la autonomía es que la operación del banco central controle el poder adquisitivo de la moneda nacional y regule la inflación. Se regionaliza la educación reorganizando la estructura educativa con la finalidad de partir al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en 32 sindicatos, aunque la maniobra fracasa, porque el sistema opta por construir un nuevo liderazgo caciquil subordinado al presidente poniendo a su disposición como ejército electoral al sindicato más grande de América Latina. Se instituye el Procampo, se crea el Programa Nacional de Solidaridad para la “protección de los pobres” reforzando el asistencialismo y clientelismo del Pacto. Surgen el IFE (Instituto Federal Electoral) y el RFE (Registro Nacional Electoral) para blindar al país contra el fraude electoral, aunque su primera tarea fue ocultar el fraude electoral que llevó a Salinas a la Presidencia. El nuevo instituto queda en manos del grupo de intelectuales orgánicos que trabajan con el PRI, y especialmente con Salinas.

En el mismo sexenio, la industria azucarera fue vendida a las operadoras de azúcar extranjeras. La culminación de esta enajenación se da durante la gestión de Vicente Fox. Fertilizantes Mexicanos (Fertimex, SA de CV, filial de Pemex) fue vendida a la iniciativa privada extranjera muy por debajo de su valor real, tras ser abandonada por varios años por las autoridades mexicanas por motivos inexplicables, ya que esta productora de fertilizante era altamente rentable y ofrecía grandes ganancias durante su funcionamiento –esto es algo similar a lo que se está haciendo con Pemex en 2015– porque el tema no es la productividad del sector paraestatal de la economía, sino su privatización.

Ferrocarriles Nacionales (Ferronales) desapareció tras una ardua estrategia de presión y desmantelamiento gubernamental que se consolida hacia 1994; el transporte ferroviario quedó en el abandono total. Se llevó a la quiebra a la Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril, que era una empresa de participación gubernamental encargada de la fabricación de locomotoras 100% mexicanas que cumplían con los más altos estándares de calidad a nivel mundial. En dicha empresa se fabricaban los convoyes del Metro de la Ciudad de México, que ahora tienen que ser adquiridos o reparados en Canadá, España, Estados Unidos y Alemania, con costos muy superiores a los domésticos.

Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) era otra empresa paraestatal que terminó siendo mutilada y rematada en partes a empresas extranjeras.

 

Cambios generados a partir del shock del error de diciembre y otros posteriores

  • 1995: Masacre de Aguas Blancas y Acteal. Alianza para el Campo para dar solución a los problemas del agro y preparar las condiciones para la entrada de empresas agrícolas extranjeras.
  • Desaparición de la Ruta 100, promoviéndose la privatización de los permisionarios del transporte público en el Distrito Federal, lo que ha generado un servicio ineficiente, riesgoso, de mala calidad, altamente contaminante, con constantes aumentos, sin mencionar el caos vial.
  • 1996: Nace el EPR en Aguas Blancas, Gro. Con el apoyo del Tesoro de EU, del FMI y BID se pagan tesobonos por 26 mmd.
  • 1997: Se realizan elecciones legislativas en que el PRI pierde la mayoría y se privatiza FNM. Se crean las Afore pasando los fondos de retiro y jubilación a manos privadas. Esto ha generado grandes ganancias para las empresas y grandes pérdidas para los ahorradores, especialmente por el elevado cobro de comisiones.
  • 1998: Se otorgan 10,461 km de vías a Ferromex.
  • 2000: Termina formalmente el gobierno del PRI que empezó en 1929. Vicente Fox es electo presidente- Esto fue un nuevo shock de no poca monta, y el gobierno continúa con la misma política indicada por la Escuela de Chicago, deja el control de las finanzas y la economía en manos de los Chicago boys, mantiene a los priistas al frente de la estructura de poder federal en los estados, y amplía las privatizaciones y entrega de bienes nacionales a empresas extranjeras. BBVA compra Bancomer después que el gobierno limpió a este último; la venta por más de 20,000 millones de dólares no produjo ni un centavo en impuestos.
  • 2001: Se descubre el pemexgate. Vicente Fox presentó una denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) contra la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), por un presunto desvío de recursos a la campaña del candidato presidencial del PRI. La denuncia planteaba el posible desvío de 1,500 millones de pesos y señalaba como principales responsables a Rogelio Montemayor, ex director de Pemex, y a los dirigentes sindicales Carlos Romero Deschamps y Ricardo Aldana. El caso llegó al Instituto Federal Electoral (IFE), que concluyó que el sindicato petrolero desvió al menos 500 millones de pesos al PRI, y le impuso una multa de 1,000 millones de pesos. La PGR, por su parte, acusó a los implicados de cargos como peculado —robo de recursos del erario—, pero después de años de litigios judiciales todos obtuvieron amparo o fueron exonerados. En 2012, Romero Deschamps fue senador plurinominal por el PRI, y Aldana, diputado.
  • 2002: Tras un paquete de nuevos impuestos aprobado por el Congreso, que dista mucho de una reforma fiscal propuesta por el presidente Vicente Fox, Moodys elevó el grado de inversión a México a Baa2 desde Baa3, por las “solidas políticas económicas” mexicanas. El Senado aprueba la Ley de Transparencia.
  • No obstante la percibida como una gestión ruinosa por Fox, en 2006 el PAN repite el triunfo; un grupo de científicos descubre anomalías en el conteo de los votos (2012), pero la difusión de los estudios no tiene consecuencias. Calderón asume la presidencia bajo acusaciones de fraude electoral, y el derrotado Andrés Manuel López Obrador establece un campamento de protesta en la Ciudad de México, que duró casi tres meses. Calderón continúa con la política establecida por Chicago.
  • 2007: Calderón anuncia su reforma económica. Unos meses después reúne a su gabinete de seguridad y le declara frontalmente la guerra al crimen organizado, guerra que Peña Nieto ha continuado con los mismos principios, aunque ha silenciado a los medios para estimular la inversión extranjera para que aproveche su programa de privatización, aunque al parecer la cantidad de muertos supera ya los registrados en el gobierno de Calderón.
  • 2008-2011: El número de muertos en el país asciende a 41,219 de acuerdo con cifras del INEGI. Pero otras referencias, como asociaciones civiles, manejan cifras de más de 150,000 muertos. Hay arriba de 20,000 desaparecidos y cientos de miles de desplazados entre aquellos que se mueven por cuestiones económicas o por seguridad. A los millones de mexicanos que emigran a Estados Unidos (11 millones a partir de la firma del TLCAN) se suman decenas de miles que solicitan asilo político. Se crea el grupo Mexicanos en Exilio en El Paso, Texas, agrupando a refugiados políticos que huyen del crimen autorizado. Continúa la política de firma de tratados de libre comercio.
  • 2008: Se liquidó la empresa Mexicana de Aviación y Aerocalifornia.
  • 15 de abril de 2009: Se desata la epidemia de la influenza en México. El gobierno prácticamente paraliza al país, y ante el shock creado, el 8 de agosto 2009 Calderón desaparece a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro, provocando una lucha con el extinto Sindicato Mexicano de Electricistas, uno de los sindicatos más combativos del país. El gobierno muestra abiertamente su vocación antisindical; la sociedad se expresa contra los revoltosos.
  • La electricidad, que junto con la aviación y la telefonía, fueron durante muchos años actividades definidas como estratégicas y, por lo tanto, debían estar en manos del Estado, también empieza a trasladarse a manos de la iniciativa privada; la Comisión Federal de Electricidad asumió el control de todas las instalaciones de energía eléctrica del país, y empezó a emplear empresas subcontratistas de origen privado para prestar los servicios de suministro eléctrico e instalación de líneas de poder.
  • Diesel Nacional (DINA) también fue una empresa ampliamente exitosa, con una gran participación financiera por parte del gobierno federal. Fue durante más de tres décadas la principal constructora de autobuses y camiones a diesel del país. Durante todo este tiempo, el gobierno federal nunca tuvo la necesidad de adquirir unidades de autotransporte público ni del Servicio Público Federal a ninguna empresa extranjera, lo que abatía los costos de inversión en transporte público y daba empleo a técnicos nacionales. Ante la presión comercial ejercida por empresas armadoras estadounidenses como Chrysler, Ford y General Motors, hay un sospechoso abandono financiero gubernamental, por lo que DINA se va a la quiebra y es rematada a un precio muy por debajo de su costo real, siendo diversas armadoras extranjeras las beneficiadas por la compra.
  • Ante el shock provocado por Calderón, que entre otros elementos deja un río de sangre, desplazados y un número de desaparecidos superior a los 23,000, el PRI regresa al poder, con los Chicago boys encumbrados y dispuestos a aplicar la doctrina del shock en toda su intensidad. Como concesión para Peña Nieto, Calderón promueve una reforma laboral que facilita el outsourcing, el pago por horas y el debilitamiento de los sindicatos.
  • El gobierno de Peña se inaugura anunciando el Pacto por México, firmado por las tres grandes fuerzas (PRI, PAN, PRD), lo que daba los votos necesarios para las reformas constitucionales.
  • 2012: La reforma educativa de Peña Nieto fue aprobada en diciembre por diputados y senadores. Al día siguiente de su promulgación, en febrero de 2013, Peña Nieto ordenó apresar a la dirigente magisterial Elba Esther Gordillo. Una de las finalidades de la reforma es el debilitamiento del sindicato. La justificación de la reforma es que México, no obstante tener un elevado gasto en educación, se encuentra en el último lugar en todos los rankings donde es calificado.
  • El Congreso de la Unión, después de haberse firmado el Pacto por México, concretó a lo largo del 2013 una serie de reformas constitucionales, varias de las cuales llevaban años sin discutirse plenamente en el Poder Legislativo, y otras se trataron de promesas de campaña de Peña Nieto. Éstas incluyen las siguientes.

 

Reforma energética

  • Conocida como “la madre de todas las reformas” por las implicaciones ideológicas y económicas, ya que en la práctica elimina el control de los recursos del subsuelo por el Estado, engloba cambios a los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución Política, permitiendo la entrada de capital privado al sector energético, tema que era tabú bajo los gobiernos autodenominados nacionalistas y revolucionarios.
  • Los tecnopols mexicanos están copiando otras experiencias; por ejemplo, el manejo del petróleo en Irak, donde se creó el Consejo Federal de Petróleo y Gas, que sería asesorado por expertos nacionales y extranjeros, y que “este cuerpo no elegido, asesorado por extranjeros no especificados, tendría la última palabra en todas las cuestiones relacionadas con el petróleo, y plena autoridad para decidir qué contratos firmaba Irak y cuáles no” (Klein 2014, 493). La instancia no tiene responsabilidad social alguna; es una más de las que no tienen que rendir cuentas. Con el imperio de la Escuela de Chicago, lo primero que parece desaparecer es la accountability que tanto presumen en la democracia estadounidense y que tanto se afanan por promover los que abogan por la calidad de la democracia. En México se creó la Comisión Nacional de Hidrocarburos siguiendo el diseño iraquí.
  • Por eso la reforma de Peña y la transferencia de esa riqueza será tan importante para el futuro fiscal del país, y de ahí su énfasis en incrementar la base gravable: por un lado, incorporar más causantes, y por otro, generar un acoso a los empresarios, que llega hasta el terrorismo fiscal, aunque los grandes beneficiarios de la misma serán los tecnopols, como veremos más adelante.

 

Reforma política

  • En esta reforma se establece la reelección de alcaldes, senadores, diputados federales y locales, medida que se aplicará a partir del 2018.
  • Se crea el Instituto Nacional Electoral (INE), que sustituye al Instituto Federal Electoral (IFE), anulándose, en gran medida, el orden federal y reforzando al poder central. Con el pretexto de estar ciudadanizado, los consejeros no le dan cuentas a nadie. La ley restringe las campañas y distrae la atención a temas mediáticos sin eliminar las posibilidades de compra de votos y entrada de dinero sospechoso a las campañas. Menos de un año después de conformado el INE surgen conflictos políticos entre sus consejeros, en lo que parece ser una pugna por el poder.

 

Reforma educativa

  • Se introdujeron cambios a los artículos 3 y 73 de la Constitución Política, donde se establece que la evaluación a los maestros determinará su ingreso, permanencia y ascenso en el Sistema Educativo Nacional, y se crea el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.
  • Se desata un conflicto contra la reforma educativa, que se trasladó de los estados a la capital del país, donde la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación montó un campamento que, debido a las fiestas patrias, fue desalojado por la Policía Federal. El gobierno presentó a la CNTE como los enemigos del país; sin embargo, se rumoreaba que el gobierno federal apoyaba el plantón para debilitar al PRD en el DF, con miras a las elecciones de 2015, cuando finalmente ese partido perdió el control de la capital. En junio de 2015, la CNTE evitó la evaluación de maestros en dos estados que son parte de su centro de poder.

 

Reforma de telecomunicaciones

  • La reforma en materia de telecomunicaciones abrió el sector a la competencia. Con esto se otorgarán concesiones de servicio de radio, televisión, banda ancha y telefonía, además de permitir al 100% la inversión extranjera.
  • Además se creó el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), que sustituyó a la Comisión Federal de Telecomunicaciones y tendrá la facultad de sancionar a los operadores que incurran en prácticas monopólicas. Sin embargo, tampoco son electos y no tienen que darle cuentas a nadie.

 

Reforma hacendaria

En septiembre de 2013, los huracanes Ingrid y Manuel azotaron el territorio mexicano, uno estacionado en el Golfo de México y el otro en el Océano Pacífico. El nuevo esquema de impuestos, que comenzó a aplicarse en el 2014, fue aprobado a mediados de noviembre, antes de establecer en la Ley de Ingresos cuáles serían las entradas de dinero que tendría el Estado.

Los puntos más polémicos que se aprobaron en esta reforma fueron la homologación del 11% al 16% del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en la frontera, el cual aplica el gravamen al alimento para mascotas, chicles y al transporte foráneo, así como cobrar impuestos de 7.5% de sus ganancias a empresas mineras y 10% a las ganancias que se tengan en la Bolsa Mexicana de Valores.

En esta reforma se aprobó también cobrar un impuesto de 8% a la comida chatarra y un peso por litro de bebidas azucaradas, y desaparecer el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) y el Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE). Todo acorde con la propuesta neoliberal de incrementar impuestos.

 

Reforma financiera

La reforma financiera modifica el esquema de trabajo de los bancos en el país, con lo que se busca que haya mayor disponibilidad de préstamos y créditos para los usuarios en mejores condiciones de las actuales.

Sin embargo, en dicha reforma se establecen medidas más rigurosas para los evasores, y cabría la posibilidad de que deudores de los bancos puedan ir a la cárcel. Dicha reforma modificó más de 30 leyes.

Mientras esto sucedía en las Cámaras, el 31 de enero, un chispazo provocó una explosión en un edificio anexo a la Torre de Pemex, en el DF. El saldo fue de 37 muertos. La versión del gobierno, de que había sido una fuga, fue negada por varios científicos, pero ayudó a extender el miedo en contra de los guerrilleros o los enemigos de la “libertad”.

Ese mismo año se conformaron diferentes policías comunitarias en Guerrero, en busca de terminar con la inseguridad en sus comunidades. El 26 de mayo desaparecieron 12 jóvenes del Bar Heaven, en la Zona Rosa del DF.

El 25 de junio de ese año fue detenido el ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier, quien fue acusado de los delitos de operaciones con recursos de procedencia ilícita y defraudación fiscal.

Dejan en libertad, por medio de un tecnicismo, al narcotraficante Caro Quintero, quien fue acusado de secuestro, tortura y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena en 1985.

Durante noviembre se realizó una búsqueda de fosas clandestinas, que terminó con el hallazgo de 67 cadáveres, en el municipio de La Barca, en los límites de Jalisco y Michoacán.

Durante 2014, México se encontraba en medio de serias tensiones sociales. Las perspectivas de crecimiento económico se ajustaban a la baja, pero las reformas avanzaban con la promesa de que la economía despuntaría y se alcanzarían altas tasas de crecimiento cuando todas las reformas entraran en vigor, discurso similar en todos los casos en que se aplicó la doctrina del shock en el mundo.

Se aprobaron las respectivas legislaciones secundarias a las reformas estructurales que permitirán instrumentar cambios. En un periodo aproximado de 20 meses, el presidente Peña Nieto reformó a fondo la Constitución mexicana. Le ayudó que el país estuviera hipnotizado por la fiebre del Mundial de Brasil 2014 y por la inmovilidad creada por el miedo generado a partir de la serie de shocks que se fueron encadenando. Para esto fue funcional el estallido de violencia en Michoacán, la captura de importantes narcotraficantes como Joaquín Chapo Guzmán Loera, Héctor Beltrán Leyva, el H, y Vicente Carrillo Fuentes, el Viceroy, y se completó golpeando para desactivar a los liderazgos sociales; entre éstos está la detención de los líderes de las autodefensas Juan Manuel Mireles y Nestora Salgado.

El país se vuelve a cubrir de sangre por el asesinato a manos del Ejército mexicano en varios casos de ajusticiamiento extralegal (Tlatlaya), y el ataque a un autobús de estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa, Guerrero, donde desaparecieron 43 de ellos. A la luz de ese shock, en septiembre de 2014 se apresura la primera ronda de petróleo; se reforma el IFAI, convirtiéndolo en INAI, bajo la misma propuesta de ciudadanizarlo, pero sus comisionados tampoco tienen la obligación de rendirle cuentas a nadie. Un año después surgieron en su seno conflictos políticos severos.

Para los efectos macro han sido útiles el derrame de tóxicos en Sonora, responsabilidad de Grupo México, y los escándalos inmobiliarios de la llamada casa blanca propiedad de la familia presidencial, y la casa del secretario de Hacienda en Malinalco, han distraído la atención mientras el gobierno avanza en su política de privatización.

Los tres principios del shock: privatización (energía, agua) –los neoliberales habían desmantelado el sector paraestatal de la economía desde 1988–, desregulación y apertura (los tratados de libre comercio) el mercado y el libre comercio equilibran desigualdades. Sin embargo, como dice Klein, “en todos los países en que se han aplicado las recetas económicas de la Escuela de Chicago durante las tres últimas décadas, se detecta la emergencia de una alianza entre unas pocas multinacionales y una clase política compuesta por miembros enriquecidos; una combinación que acumula un inmenso poder, con líneas divisorias confusas entre ambos grupos” (2014, 38), aspecto que abordamos en la tercera entrega, cuando exploremos a los beneficiarios del shock.

Mañana, la tercera y última parte.

Samuel Schmidt es Maestro por la Universidad Hebrea de Jerusalén y Doctor por la UNAM. Autor de más de 25 libros y unos 50 artículos y capítulos. Colabora también para revistas de USA y España. Director de El Colegio de Chihuahua.
Rubí Rivera es profesora de El Paso Independent School District.

 

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