Por Eduardo Reyes*

La certidumbre para el consumidor final sobre cuánto está pagando por la energía y el servicio que recibe es fundamental. Es por ello que, con la publicación de las nuevas tarifas eléctricas, aprobadas por la Comisión Reguladora de Energía (CRE) en noviembre de 2017, se da paso a un esquema en el que los precios estarán basados en los costos reales y eficientes de la producción y distribución del servicio, clarificando así los importes que se aplicarán a los consumidores de electricidad del país.

Provisión eléctrica estratégica, una decisión inaplazable

Ante este nuevo modelo, Strategy&, parte de la red global de PwC, llevó a cabo el estudio “El nuevo suministro eléctrico en México“, en el que ejecutivos de más de 100 empresas industriales y comerciales fueron encuestados para conocer sus expectativas sobre esta transición hacia un mercado más dinámico.

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Entre los hallazgos más relevantes, destaca que el 40% expresó su interés de contratar o invertir en un nuevo contrato de suministro eléctrico en los próximos 12 meses, lo que muestra una tendencia a incorporar esta variable en sus planes de negocio con una mayor relevancia.

Para las compañías está adquiriendo mayor importancia la planeación y estrategias a largo plazo, por lo que una mayor transparencia en las tarifas eléctricas impacta directamente en los productos y servicios que se ofrezcan al consumidor final. Adicionalmente, delimitar un plan de reducción de costos y la implementación de políticas de sustentabilidad apuntalarán los cambios en la operación de la empresa.

El aprovisionamiento de energía eléctrica, que en algunos casos representa hasta el 60% de los costos totales, no debe verse como un gasto corriente, sino como una parte esencial de la estrategia empresarial, con la opción de elegir diferentes métodos de contratación o accediendo a energías renovables (solar, eólica, etc.) que fomenten su transición hacia otro nivel de desarrollo.

Tecnología renovable, equipos multidisciplinarios y subastas

Hoy, los costos de las tecnologías para energía renovable son, en muchos casos, igual o más baratos que las utilizadas tradicionalmente. Ligado a las variables de sustentabilidad y reducción de costos, esto puede coadyuvar a un uso eficiente de la energía, es decir, llevar un registro, una medición en todas las áreas, que optimice el gasto y que directamente estimule precios más bajos.

La encuesta ha identificado que el involucramiento de áreas como operaciones, compras, sustentabilidad y energía, además de equipos multidisciplinarios en legal, finanzas y responsabilidad social/sustentabilidad, es imprescindible para que los colaboradores de la empresa se alineen con la estrategia corporativa, bajo el liderazgo de altos directivos.

El nuevo marco regulatorio abre la puerta para que las empresas y consumidores conozcan los procedimientos a fondo y creen estrategias propias. Los resultados de las subastas a largo plazo muestran una evolución de esquemas y necesidades, donde la demanda dictará el volumen de las operaciones y el ritmo de crecimiento. La entrada de suministradores y usuarios calificados, en combinación con las nuevas tarifas y más opciones de personalización energética, permitirá una vía atractiva para todos aquellos que busquen mayor competitividad y desarrollo.

Sin embargo, el reporte reveló que la incertidumbre sobre políticas gubernamentales (19%), sobre los precios de la energía (14%) y la complejidad en procesos de contratación o financiamiento (13%) son factores que demoran la decisión de las empresas para buscar nuevas formas de abastecimiento.

En ese sentido, las compañías pueden recurrir a algunas alternativas para optimizar su suministro diario y sus costos, como, por ejemplo: mejorar su tarifa de energía de acuerdo con su nivel de consumo; implementar acciones de eficiencia energética a través tecnología avanzada; utilizar complementos a la energía convencional, como la fotovoltaica, para obtener beneficios económicos y medioambientales, o tercerear la administración y la garantía del suministro eléctrico a otras empresas líderes del ramo, con el fin de que la compañía se enfoque e invierta en otras áreas clave del negocio.

Hacia la consolidación del mercado eléctrico

Aunado a esto, la reputación y la diferenciación, el monitoreo del consumo de energía, la utilización de energías renovables y aprovechar alternativas de contratación, mejorarán el dinamismo y desarrollo del mercado.

Si bien operar dentro de este nuevo modelo llevará algún tiempo, la participación en estos mercados, sistemas y procesos se consolidará gradualmente, alineándose con las mejores prácticas de la industria eléctrica, por lo que es necesario que todos los actores identifiquen sus propias capacidades y crecimiento esperado en el mercado mexicano para definir e implementar una estrategia exitosa.

*Socio de Strategy& – Power & Utilities de PwC.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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