Por Daniel Laniado*

Los medios de transporte están evolucionando a una velocidad desafiante, sobre todo en las grandes ciudades en donde las personas necesitan buscar alternativas al uso del automóvil particular para moverse con mayor velocidad en las calles de la ciudad, y las opciones van desde pedir un coche a través de una aplicación hasta servicios para compartir bicicletas, bicicletas eléctricas o incluso scooters.

Muchas de estas innovaciones son impulsadas por nuevas formas de aprovechar la tecnología. Sin embargo, detrás de esta revolución de movilidad no está sólo la tecnología, también tiene un papel fundamental el factor demográfico. Más de la mitad de la población mundial vive en ciudades, y las Naciones Unidas proyectan que este número se elevará a dos tercios para 2050.

Esto significa que, si bien una modalidad muy particular podría fallar, estas nuevas formas de moverse están aquí para quedarse. Y eso tiene enormes implicaciones para muchas organizaciones de servicios financieros, especialmente aquellas que ofrecen seguros. Las aseguradoras han estado vigilando de cerca los nuevos desarrollos de transporte, como los autos que se conducen por sí mismos o la telemática de última generación, y lo hacen con una buena razón: nuevas formas de moverse significan nuevos riesgos, que exigen nuevas formas de asegurar la integridad física de las personas y los medios o bienes que les transportan.

También existe una gran oportunidad para que surjan nuevos modelos de negocios basados en la abundante información que muchos de estos nuevos desarrollos de transporte proporcionan. Aprovechando la abundancia de datos, algunas aseguradoras ofrecen seguros de transporte por distancia a recorrer. Tarifas muy basadas en la ruta que el asegurado toma a su destino, o en función de la hora de su viaje.

Para ganar en este espacio, las aseguradoras deberán esforzarse cada vez más para ganar la confianza de los clientes con sus datos. Una de las posibilidades más interesantes que presenta la transformación del transporte es el seguro unificado. Como lo señala el informe Tendencias de Fjord 2019, el panorama del transporte en este momento está altamente fragmentado. Una persona puede llegar a una estación de tren en un auto que pidió en una aplicación móvil, viajar en un tren y luego recorrer la última milla de su viaje en un scooter sin base, y en cada paso, interactúan con una compañía diferente.

Esto desde el punto de vista del usuario puede ser ineficiente, y a medida que estas nuevas plataformas maduren, es probable que algún actor en el ecosistema desarrolle una solución. Fjord predice que 2019 es el año en donde cada vez más veremos mayor claridad y organización en los ecosistemas de movilidad, con un impulso hacia los servicios y plataformas multimodales e intermodales. El informe proyecta que los modelos de pago basados en suscripción estarán cada vez más disponibles.

A medida que este panorama de movilidad consolidada tenga lugar, surgirá una oportunidad para que las aseguradoras aborden uno de los puntos de dolor tradicionales de los clientes de la industria: servicios fragmentados y confusos. ¿Qué sucedería si, en lugar de mantener políticas separadas para cada vehículo, el seguro de automóvil de un hogar simplemente se incorporara a su pago mensual de suscripción de movilidad? Lograr esto requeriría abordar algunos desafíos significativos, pero la oportunidad eventualmente producirá la oportunidad de que una organización tome el liderazgo de la industria.

*Director General en Accenture para la Industria de Servicios Financieros en América Latina.

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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