Por Moisés García*

El pasado lunes, la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) publicó un resumen de los objetivos que servirán como brújula para la próxima Renegociación de Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés).

De acuerdo a las recientes declaraciones del Secretario de Economía, Idelfonso Guajardo, dicho documento no presentó muchas sorpresas, pues se había ya especulado bastante acerca de cuál podía ser la postura americana para las futuras rondas de negociación.

Si bien mucho se había comentado acerca de los panoramas más negativos, en donde EU propondría establecer aranceles más altos y hasta pensaba en abandonar el tratado, al parecer, tras la noticia de este lunes, podríamos hablar de que el NAFTA se encamina a sufrir cambios mucho menos radicales, sin que esto signifique que las modificaciones venideras no sean importantes.

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Después de revisar el documento podemos ver una posición más aterrizada y al margen de las reglas del comercio internacional, lo cual ha dado un alivio a la industria mexicana que retoma fuerza y lo traduce en la apreciación del peso frente al dólar, de hecho, la moneda mexicana vive su mejor momento de los últimos meses.

Sin embargo, aún queda mucho por ver, pues el principal objetivo de EU sigue siendo disminuir el déficit comercial que tiene principalmente con México, y dentro del documento publicado, enlista varios elementos que pretende abordar en las negociaciones para facilitar el comercio y así, poder sacar mayor provecho del Tratado.

Lo que se puede leer entre líneas es que el gobierno estadounidense pretende elevar sus exportaciones en sectores clave hacia los territorios de sus contrapartes, pero buscará que dicho comercio sea más justo, y se eliminen barreras no arancelarias injustificadas que representen trabas al libre tránsito de mercancías.

Dicho argumento va mucho en sintonía con la reciente sugerencia que le ha hecho la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE) al gobierno mexicano en términos de facilitación del comercio y mejora de competencia económica.

Otro de los puntos importantes que se mencionan en los objetivos de EU, es que se debe reajustar el tema laboral, pues pide que se modifiquen las condiciones actuales y que los 3 países establezcan lineamientos estándar que garanticen jornadas limitadas de trabajo, seguro a los trabajadores y otros aspectos que pongan en igualdad de condiciones a los sectores manufactureros de las 3 partes.  Lo anterior con el fin de evitar la migración de la manufactura a un país con mano de obra más barata por no contar con este tipo de obligaciones.

Al parecer éste es uno de los temas en los que se buscarán imponer nuevas reglas, pues EU sugiere que las condiciones laborales puedan ser revisadas por el mecanismo de solución de controversias, y pueda hasta llegar a prohibir el comercio de artículos en los que se demuestre que hubo condiciones laborales no favorables.

Tocando el punto de solución de controversias, el documento también menciona que existe la necesidad de la creación de nuevos procedimientos o mecanismos, pues sugiere la extinción de los existentes en el capítulo 19.

Algo que parece estar fuera del discurso del gobierno estadounidense es el tema ambiental; pues se establece el objetivo de traer al núcleo del tratado el cumplimiento de normas ambientales y todos sabemos que al gobierno del presidente Trump es un tema al que no se le presta mucha importancia.

Otro de los puntos que había causado mayor expectativa ha dejado una incógnita en cuanto al protagonismo que pueda tener; pues el documento poco menciona los cambios que pueden sufrir las reglas de origen del Tratado, pero sí indica que se tendrán que actualizar y reforzar para garantizar que los países miembros sean los beneficiados reales del acuerdo.

Finalmente, podemos mencionar que dentro de los objetivos publicados por la USTR se establecen también aspectos adicionales que buscan modernizar al tratado para incluir temas que no estaban en el texto original, tales como la regulación del comercio digital, la propiedad intelectual, y la creación mecanismos anticorrupción; así como desarrollar mejor aquellos en los que es necesario un mejor control, tales como la regulación a empresas de los gobiernos y la prevención de subsidios.

*Experto en Tratados de Libre Comercio de Thomson Reuters

 

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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