Héctor, Rafael y José Antonio han demostrado que los límites para colonizar el espacio no existen para los mexicanos. El robot Hubble M-3 construido por ellos podría ser clave para conquistar Marte. 

 

 

 

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El 20 de julio de 1969 la misión espacial Apolo 11, liderada por Neil Armstrong, se convirtió en la primera en llegar a la superficie lunar. A casi 45 años de ese suceso, Héctor, Rafael y José Antonio han iniciado su travesía para colonizar Marte, ¿su transporte? El robot Hubble M-3, construido por ellos mismos.

En 2013 el equipo JetMars (nombre que ellos mismos acuñaron) obtuvo el segundo lugar en el concurso International Air and Space Program (IASP), realizado por la Administración de Aplicaciones Extraordinarias Aeroespaciales (AEXA) y la NASA.

Héctor Nieto, Rafael Ríos y José Antonio Galicia de 12, 14 y 14 años respectivamente son alumnos en la escuela Microbotix, dirigida por Roberto Saint. En entrevista para Forbes México, José Antonio comenta que su interés hacia la robótica surgió a partir de dos premisas “la imaginación y el querer mejorar a la sociedad. La robótica nos interesa mucho porque nos da las herramientas necesarias para crear una tecnología que mejora la interacción entre las máquinas y las personas. Sabemos que no somos los únicos, pero queremos ayudar”.

El tema del concurso IASP fue la colonización de Marte y se dividió en cuatro categorías: mejorar los trajes espaciales, alimentación, energía y robótica. Los JetMars decidieron escoger robótica por la experiencia que han adquirido durante cuatro años de participar en competencias.

Indican que la construcción del robot Hubble M-3 no fue sencilla. Establecer un acuerdo entre las ideas de todo el equipo fue tan sólo el primer paso de su misión. “Somos amigos, pero todos pensamos diferente. Lo primero que hicimos fue revisar videos de robots, conocer los diferentes mecanismos de suspensión para que las llantas no se trabaran con las rocas de Marte, hacer bocetos para darnos una mejor idea de cómo queríamos nuestro robot. Hicimos un modelo con piezas de Lego, pero al revisar las especificaciones del concurso nos dimos cuenta que ese material no nos iba a servir por su resistencia y decidimos cambiar las piezas por aluminio”, declara Héctor.

Sostienen que su misión con el Hubble M-3 no está terminada ya que planean hacerle nuevas mejoras, como agregar un medidor de pH y una cámara fotográfica para que el robot pueda construir mapas tridimensionales en una misión a Marte, así como sustituir el joystick de navegación por comandos de voz y la comunicación vía Bluetooth por una conexión a Wi-Fi.

El proyecto más ambicioso que tienen es poder construir el Hubble M-3 en un tamaño Minivan y mandarlo a Marte para una limpieza de escombros, medición de pH, radiación y exploración de nuevas secciones de terreno.

Además de ser acreedores del segundo lugar en IASP, los JetMars ganaron dos becas para la próxima edición del concurso.

 

Navegar con los pies en la tierra

Los estudiantes de secundaria, aseguran que a su corta edad uno de sus principales objetivos que tienen es desarrollar emprendimiento tecnológico que les permita mejorar a la sociedad. Prueba de ello es la aplicación para Android, RobotiX Senior App, creada para ayudar a las personas de la tercera edad.

Rafael explica “la aplicación tiene varios comandos, uno de ellos es un botón de emergencia con el cual la persona manda un mensaje predeterminado con su dirección al familiar o amigo seleccionado. Otro es texto a voz, éste es útil para las personas que tienen problemas de habla, ingresan el texto y el celular lo reproduce. El tercero es voz a texto, éste ayuda a las personas con problemas auditivos, lo único que tienen que hacer es hablar y él celular lo escribirá. Finalmente le agregamos juegos para agilizar la mente y la habilidad motriz, además de música relajante”.

La app es gratuita y está disponible en Google Play.

RobotiX Senior App (Foto: Google Play)

Otro de los inventos desarrollados por los JetMars, es un Frutalizador que ayuda a conservar las manzanas hasta dos semanas más después de su periodo de oxidación natural.

Foto: Cortesía

 

Los niños revelan que la clave de su éxito como equipo ha sido la amistad y la confianza. Rafael y José Antonio se conocen desde hace siete y a Héctor desde hace dos. “Todo ha sido un trabajo en equipo, las ideas como éstas no surgen de la nada. Siempre vamos a necesitar ayuda de todos, somos un equipo y es gracias a eso que hemos llegado tan lejos”, sostiene José Antonio.

 

El otro lado de la Luna

Hace siete años, Roberto Saint comenzó el proyecto de la escuela Microbotix con la idea de acercar a todas las personas con la robótica. Tiempo después sus programas educativos se enfocaron exclusivamente a niños, a fin de desarrollar su creatividad, su imaginación y su capacidad de crecer en equipo. “Los JetMars son de nuestras primeras generaciones y estamos muy contentos de poder brindarles herramientas de ingeniera desarrollada en la práctica. Queremos que alcancen sus sueños no sólo ahora, sino en un futuro cuando sean profesionistas”, detalla.

Los pequeños emprendedores tecnológicos ya tienen expectativas sobre su futuro profesional. Héctor y Rafael anhelan llegar a ser Ingenieros en Mecatrónica, mientras que José Antonio quiere ser Paleontólogo.

El lograr competir en concursos y dar a conocer su trabajo no solamente en México, les ha permitido crecer en un nivel personal y aprender de otros investigadores, sin embargo aseguran que les ha restado tiempo con sus amigos de la escuela y dejar actividades fuera de clase como clases de remo, karate o música, a pesar de eso se sienten orgullosos y felices de sus logros, pues saben que el futuro les aguarda grandes sorpresas.

Los JetMars tienen como meta seguir creando proyectos que ayuden a la sociedad, entre las principales problemáticas que les gustaría atacar son el manejo de la basura, la inseguridad y el maltrato animal. Afirman que no dejarán de trabajar para el bienestar de las personas, pues creen que la tecnología es la herramienta que les permitirá hacer realidad sus sueños.

El equipo brinda tres consejos a todas las personas, pero sobre todo a los niños de su edad.

“Si tienes un sueño, sé constante porque si lo abandonas es posible que nunca se vuelva realidad. Siempre persigue tus sueños”, Héctor.

“Anota todo. Las ideas vienen y se van, pero la mayoría del tiempo huyen y ya nunca regresan. No tengas miedo de demostrar que todo es posible”, Rafael.

“Trabaja profesionalmente, pero siempre diviértete. Aprende jugando y siempre esfuérzate, nunca te rindas para lograr tus metas”, José Antonio.

 

JetMars (Foto: Cortesía)

Los JetMars con el robot Hubble M-3

Rafael (izq) Héctor (cen) y José Antonio (der)

 

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