Ayer hubo “debate”, y quiero compartir contigo algunos puntos de vista en torno a la comunicación particularmente de los pies, la boca, los brazos y del espacio de los candidatos.

Los atuendos de los candidatos son muy similares al debate pasado, con el uso del traje negro, color opresor, por parte de Andrés Manuel y “El Bronco”, mientras que, en azul, color de comunicación y liderazgo, repiten José Antonio y Ricardo. En los casos de López Obrador y Rodríguez, siguen con trajes que les quedan grandes. Andrés Manuel mejora notablemente el nudo de la corbata, el peinado y el cuello de la camisa. Me sorprendió que a José Antonio le quedara grande de los hombros y justo del torso, el saco. A Ricardo también le queda un poco más justo el saco, más allá de ser el traje un corte europeo más ajustado al cuerpo (mismo estilo que el debate pasado).

 

El evento arrancó con una foto con el Consejero presidente del INE Lorenzo Córdova.

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1)  La foto oficial tiene dos momentos en las que cambian y se ajustan los mensajes.

segundo-debate-candidatos

Foto: Cortesía INE.

Foto de candidatos con Lorenzo Córdova

Los pies bien plantados, los tiene Ricardo Anaya y Andrés Manuel López. Sin embargo, la dirección de los pies de Andrés Manuel, es hacia otra dirección en vez de a la fotografía, con un mensaje de “quiero salir de aquí”.

José Antonio Meade, al juntar sus pies se ve inestable, y “El Bronco” los tiene en ángulo, mostrando incomodidad, y apuntados también hacia “la salida”.

La postura en la que están plantados muestra a Anaya listo para “salir al ataque”, al tener los brazos ligeramente abiertos y torso ligeramente al frente; a Meade contento de saberse el experto en los temas a tratar y con una sonrisa genuina, sin embargo ligeramente atrás de los demás; a López arrogante al levantar el mentón y ligeramente bajar la mirada, y El Bronco, esconde las manos, lo que me parece irónico, inclina su cuerpo hacia fuera y de lado, y nos muestra una sonrisa tensa.

Foto: INE

Foto de los 4 candidatos solos

Al salir Lorenzo Córdova de la foto, se re-acomodan los espacios y los pies, y sucede algo muy curioso:

  • “El Bronco” se mete a la foto particularmente con un pie, y deja su pie derecho apuntando ligeramente hacia “afuera”, nos deja ver sus manos. Mejora marginalmente la postura, y continúa ligeramente inclinado hacia afuera.
  • Ricardo Anaya cierra su postura de piernas, perdiendo estabilidad, y se adelanta, con relación a los demás.
  • José Antonio Meade se queda parado ligeramente atrás, en relación con los demás.
  • Andrés Manuel López Obrador se acerca, se planta mejor, pero sus pies siguen con dirección “hacia fuera”, y aligera su gesto de desdén.

2)  Posturas y brazos durante el debate

Andrés Manuel López Obrador en su esquina. Llama la atención que siempre se queda en “su” espacio y que durante todo el debate está parado. Probablemente para contrarrestar los señalamientos alrededor de su edad y salud de los días recientes. También, manda un mensaje de no mover su “postura”. Por otro lado, es común que las mesas, sillas y objetos grandes en general, sean utilizados inconscientemente para brindar seguridad; se convierten en “escudos”.

Necesita trabajar en la administración de sus tiempos. En su cierre particularmente, se genera un silencio, que inclusive a él lo incomoda, y pareciera que, al revisar el reloj, también revisa su postura. Su puño es poco consistente. Pareciera que cuando es emocional, su pulgar lo coloca principalmente sobre la última falange del dedo índice, lo que muestra inseguridad, y cuando es coreografía, lo pone sobre las falanges de los diferentes dedos, lo que lo muestra combativo.

Los pies nos muestran el foco de interés de las personas, y en el segundo debate vemos el de los candidatos. El incidente de la cartera infantiliza la situación.

Los incidentes de la cartera y la portada de Proceso las trato más adelante.

“El Bronco” inicia y sale muy seguro de “su espacio”. Pierde fuerza a lo largo del debate. Cruza en varias ocasiones los brazos, al estar sentado cómodamente, sin embargo, más que por cerrazón, da la impresión de que es fastidio y cansancio.

José Antonio Meade, es el que visiblemente tiene una mejora en su interacción. Se muestra seguro de los temas. Corrige al caminar su postura, se dirige a la cámara (o sea a nosotros). Es terminante con el tema de Nestora al dejar visualmente, y a manera de tarjeta, en la consciencia de Andrés Manuel, su pasado y reputación. El nerviosismo lo manifiesta acelerando el paso al caminar al igual que su ritmo al hablar, olvidando respirar y dar mayor intensión a las palabras. Al sentarse, se le ve cómodo, interesado, entretenido, y particularmente disfruta la interacción Anaya-AMLO. Se le ve cómodo al proponer.

Ricardo Anaya, hizo su tarea nuevamente, sin embargo, faltó contundencia al proponer. Maneja bien el espacio. Al estar sentado se le ve cómodo, atento, erguido y tomando notas, lo cual en conjunto manda una señal de “estar en la jugada”.

Sabe defenderse, inclusive en silencio y sin tiempo; nos lo mostró con el tema de la portada del Proceso. En esa imagen lo vemos contento de inicio al poder sacar su ilustración, pero le aumenta notablemente la incomodidad en la sonrisa. Mientras que Andrés, se ve muy contento de inicio al sacar oportunamente su ilustración de Proceso, y descontrolado al ver la respuesta de Anaya.

3) Tema de inversión extranjera.

Al acercarse Ricardo a Andrés con su gráfica de desempleo e inversión durante la gestión de López Obrador en la capital, se le vio muy seguro. Se olvidó de la cámara dándonos la espalda. Andrés Manuel llega un momento que levanta el mentón ligeramente y gira la cabeza, “desprotegiéndose” (en el cuello tenemos la yugular, y normalmente frente a un adversario la cuidamos). De esta forma Andrés dice “te confío”. Finalmente, también Andrés Manuel aprieta los labios por tensión y nerviosismo.

4)  Incidente de la cartera.

Probablemente una de las anécdotas más importantes del debate. Me da la impresión de que es un elemento planeado porque en un evento como estos, normalmente los candidatos se sacan todo de las bolsas, para evitar, ruido, distracción y que la ropa se marque. Dicho lo anterior, Andrés Manuel empieza tratando de distraer a Ricardo con poco efecto, quien se mantiene en la construcción de su argumento. La reacción de Andrés en medio de su sonrisa burlona y chiste, es a la vez tan rápida al abrazarse habiéndose sacado su cartera, y lo hace a nivel de tórax alto, que normalmente es una reacción instintiva de mucho miedo (proteges tus órganos y te giras). Anaya se ve visiblemente sorprendido por la descalificación y actuación, pero se mantiene.

Es un momento evidentemente muy álgido del debate que, por desempeño durante el anterior, habríamos esperado algún comentario de Ricardo que cortara, de tajo el incidente.

A nivel de comunicación no verbal, sin sonido, sin etiquetas, ni nombres de candidatos y dejando fuera lo que está en juego, veo a un abuelito tratando de hacer repelar a su nieto. Mucha conversación del debate gira en torno a este incidente, sin embargo, un candidato que, se infantiliza, está lejos de brindar certidumbre a la población.

Lo que nos llevamos del debate a las organizaciones:

  • Los pies revelan el foco de atención y la boca revela emociones inconscientes.
  • Un argumento se puede ganar con silencio y una imagen, aún sin tiempo.
  • El cuerpo sigue al discurso, cuando es la emoción es genuina.

Finalmente, y, por otro lado, aprovecho para compartir mi impresión sobre el formato del debate del día de ayer.

  • Estoy a favor de las preguntas de ciudadanos. Sin embargo, estoy convencida que se ganaría calidad en el evento, si las preguntas fueran recabadas con anterioridad y presentadas a los candidatos a través de los moderadores.
  • Las preguntas se deben hacer sin distinción de género a los candidatos. Esto lo menciono particularmente por la pregunta sobre trata de personas, hecha al Bronco, en ausencia de Margarita “por ser mujer”. Es un tema muy delicado que concierne a todos.
  • Los ciudadanos queremos escuchar a los candidatos, más que, que los moderadores busquen lucirse al interrumpir en vez de administrar el tiempo, estar distraídos y preguntar lo mismo, o bien, perderse en el formato.

 

Contacto:

Facebook: By Helga Knoderer

LinkedIn: Helga Knoderer

Página web: HelgaKnoderer.com

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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