Ludovic Lemoan es un empresario francés con un plan ambicioso: crear una red global que habilite el internet de las cosas IoT. Esa idea podría sonar descabellada, pero, contra toda previsión, lo está consiguiendo.

Lemoan es cofundador y CEO de Sigfox, una compañía que, desde su creación en 2009, se ha dedicado a desarrollar la tecnología que permita el despliegue de una red de bajo consumo de energía y alta eficiencia para los objetos conectados.

¿Qué objetos? “Todos. Por ahora hay muy pocas cosas conectadas, pero en el futuro todo estará conectado a internet”, dice Lemoan en entrevista con Forbes México luego de la presentación de Sigfox en la Casa de Francia de la Ciudad de México.

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“Sigfox es un éxito a la francesa que forma parte de una nueva genera de compañías de alta tecnología que desarrollan soluciones para el IoT”, dijo la anfitriona del evento, Maryse Bossière, embajadora gala en nuestro país, al recordar que Francia es el tercer socio científico de México.

El principio detrás de la tecnología de Sigfox es simple: se trata de una red inalámbrica que se especializa en la comunicación con millones de dispositivos de baja potencia que no requieren de grandes flujos de datos ni de grandes cantidades de energía para funcionar, de hecho, permanecen “dormidos” durante 90% del tiempo.

Esa idea ha resonado en el mundo: La firma ha levantado 309 millones de dólares (mdd) en 5 rondas de inversión que incluyen a Telefónica Ventures e Intel Capital y ya cubre en su totalidad a Francia y España, se extiende con velocidad por Europa y desde el año pasado también da cobertura al 100% de la ciudad de San Francisco, California.

Ludovic Lemoan, cofundador y CEO de Sigfox. (Foto: Staff.)

Estados Unidos fue el primero de los 5 países de América Latina donde ya despliega su tecnología, le siguió Brasil y, de manera simultánea, trabaja en México, Argentina y Colombia. No obstante, Lemoan y compañía trabajan rápido, y ya están en conversaciones con Perú, Chile, Uruguay, Ecuador, Costa Rica, Panamá y El Salvador. “Al final de este año esperamos tener 12 países y dentro de los próximos dos años cubrir el 90% del territorio y al 90% la población de América Latina”, explica Bertrand Rame, VP de Sigfox para la región.

 

Un socio mexicano

“Creemos que las soluciones a los problemas de Latinoamérica saldrán de este mismo continente”, dijo Daniel Guevara, director general de IoTNet, la empresa mexicana que ya se encarga de desplegar la red de Sigfox.

“Estamos iniciando una nueva era, que habilitará la creación de nuevos servicios. Hay una gran oportunidad en México para desarrollar servicios que podrían ser exportados a cualquier parte del mundo.

Hoy, el potencial de esta tecnología se encuentra en todos los ámbitos de la actividad económica, advierte Guevara:

  • Agricultura y medio ambiente – gestión de ganado
  • Industria – seguridad
  • Servicios públicos – Medición del consumo de agua y electricidad, gestión de desperdicio
  • Retail – gestión de activos
  • Automotriz – rastreo de flota y diagnóstico en tiempo real
  • Hogar – provisionamiento automático
  • Salud – seguridad

Quizá una de las áreas más importantes, señala el directivo, es la agricultura, que se había visto marginada de los avances tecnológicos en materia digital hasta ahora. Otro de los aspectos prometedores es el monitoreo de la calidad del aire a nivel micro (piensa en mediciones a nivel de calles o parques o escuelas).

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La mayor parte de la inversión será realizada por IoTNet, que comprará el equipo e instalará la red, encargándose de los gastos que podrían rondar “una magnitud de docenas de millones de dólares entre los siguientes 3 y 5 años”, de acuerdo con Rame.

“La idea de Sigfox es cubrir el mundo, crear una red global y necesitamos que los dispositivos recopilen datos y los transmitan en tiempo real para que podamos tomar decisiones de forma más rápida”, dijo Ludovic y añadió que el IoT es una de las tecnologías más democratizadoras del acceso a internet, permite a una serie de compañías pequeñas y emprendedores desarrollar nuevas soluciones y servicios de bajo costo. Lo mejor de todo es que estas aplicaciones pueden exportarse a cualquier parte del mundo.

 

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