La empresa Braskem-Idesa defendió un contrato con Petróleos Mexicanos (Pemex) que el presidente, Andrés Manuel López Obrador, pretende cancelar ante supuestas condiciones desfavorables para la compañía estatal.

El acuerdo para suministrar gas etano durante 20 años fue producto de una subasta pública, con participación de más de 30 empresas nacionales e internacionales. Incluso la Auditoría Superior de la Federación no encontró irregularidades en el proceso, recordó la compañía privada.

“Todas las investigaciones hechas no soportan cualquier información que afirme o insinúe que Braskem Idesa haya participado de cualquier actividad ilegal o relacionada con corrupción en México”, declaró la compañía en una carta enviada a Forbes México.

Su postura aparece horas después de que el mandatario criticó los términos derivados del acuerdo comercial con la firma petroquímica.

“Ese contrato se tiene que cancelar, es mi opinión, por ser un contrato leonino, se tiene que revisar”, declaró López Orbador durante su conferencia matutina del 17 de agosto.

Aquí la historia: AMLO pide cancelar contrato entre Pemex y Odebrecht

La asociación entre Braskem, filial de Odebrecht, y la empresa mexicana Grupo Idesa nació en 2010 para construir y operar el complejo anteriormente conocido como Etileno XXI (ahora Braskem Idesa) en Veracruz, con el objetivo de producir polietileno, tras una inversión de 5,200 millones de dólares (mdd).

Braskem-Idesa aclaró que el contrato se gestó entre 2008 y 2009, durante el gobierno del panista de Felipe Calderón, cuatro años antes de las acusaciones de corrupción al exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin con la constructora brasileña Odebrecht.

“El contrato realizado entre Pemex y Braskem Idesa fue aprobado por el Consejo de Administración de Pemex Gas, responsable en ese momento, y fue este Consejo que aprobó todos los términos del contrato, cuyas principales cláusulas fueron propuestas por Pemex con anterioridad para todos los más de treinta participantes internacionales y nacionales del
proceso selectivo, no sólo para Braskem Idesa”, dijo la firma petroquímica.

La empresa de origen mexico-brasileño precisó que el contrato está regido por un modelo “take or pay” (recibe o paga), “típico” en suministros de largo plazo, mientras que para Pemex es de “deliver or pay” (entrega o paga).

“Si cualquiera de las partes deja de cumplir con su parte del acuerdo en la proporción acordada, debería pagar sumas o penalidades a la otra”, mencionó Braskem-Idesa en el documento.

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