La condiciones que ha generado la pandemia de coronavirus son una buena oportunidad para comenzar la digitalización de algunos de los procesos en las pequeñas tiendas de abarrotes, loncherías y misceláneas, explicó el director de Asuntos Corporativos de Coca-Cola Femsa, José Ramón Martínez.

A través de una mesa de diálogo virtual, sugirió aprovechar la coyuntura de la crisis sanitaria para que este tipo de comercios evolucionen en la digitalización de algunos procedimientos, como la toma de pedidos a través de una aplicación móvil o un sistema de pago electrónico.

“Se puede desarrollar app para tomar de pedidos y trabajar de manera más relevante en el sistema de pagos, como el de Codi que desarrolló el Banco de México, ya que al ser un sector que no está bancarizado permitirá que los pequeños comerciantes puedan tener una operación más fluida”, apuntó

Lee también: Gobierno pide comprar a pequeños comercios cercanos durante cuarentena

Aseguró que este tipo de micronegocios son importantes para la industria de las bebidas, puesto que son un canal para la distribución de los productos; además que de las 4.1 millones de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) en México, el 51% son del sector comercial.

Por ello, insistió en fortalecer a estos pequeños negocios durante la emergencia sanitaria, puesto que el 92.4% de estos no tiene acceso a algún tipo de financiamiento, el 17% tiene acceso a internet y el 81% emplea a menos de 10 personas.

“Está muy claro que es un sector que tienen una fragilidad muy particular ante la situación de emergencia del covid-19”, remarcó.

En ese sentido, reiteró la necesidad de que el gobierno federal amplíe la base de datos de los pequeños comercios a los cuales se les otorga el préstamos de 25 mil pesos, puesto que el padrón con el que cuentan las autoridades parte de las empresas afiliadas al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), cuando la mayoría de estas mipymes no tienen con esa particularidad.

Te puede interesar: La Antad reporta 37 robos y 16 saqueos en tiendas de autoservicio

“Es un exhorto para que se pueda aumentar la base de estos créditos al sector informal, que está compuesto por estos comerciantes”, indicó el directivo de Femsa.

José Ramón Martínez subrayó que una empresa de este tipo requiere de un flujo de efectivo a la semana de entre 2,000 y 5,000 pesos; por lo que si bien los préstamos del gobierno federal ayudan, se necesitan de un créditos revolventes para enfrentar la crisis.

El representante de Coca Cola en México también pidió una postergación del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), puesto que existe un apremio en el flujo de fondos para este sector, por lo que la administración federal debería respaldar a estos pequeños comercios con la postergación de pagos para un momento más adecuado.

Tenderos: ¿abiertos a la digitalización?

El señor Armando, quien posee una miscelánea en el Estado de México, aceptó que sería una buena idea la digitalización de este tipo de procesos una vez que termine la pandemia de coronavirus en México.

Ante una reducción de aproximadamente 40% en sus ventas durante el último mes debido a la emergencia sanitaria, el tendero explicó para Forbes México sobre la existencia de una aplicación móvil de uso local donde los negocios de la zona pueden entregar a domicilio sus productos, aunque todavía no se ha suscrito a ella.

En el caso de Miriam, una locataria de productos básicos en la Ciudad de México, el uso de las aplicaciones no es algo cotidiano; sólo hace unos días una empresa refresquera le sugirió descargar una app sobre el rendimiento de su comercio y las dinámicas de compra. 

Aseguró que los recursos digitales que ha usado han sido de este tipo, para consultar el grado de ventas que hace con sus proveedores y los incentivos que puede obtener. Además de ello, los únicos procesos digitales con los que cuenta son las recargas telefónicas y el pago de algunos servicios.  

“Este tipo de negocios son más de tradición que por negocio. El uso de nuevas tecnologías requiere de inversión que en este canal no siempre es posible y la gente es mucho de costumbres”, puntualizó para este portal web. 

Aunado a ello, indicó que el tipo de personas que suelen atender este tipo de comercios familiares son personas mayores, a las cuales se les complica manejar herramientas tecnológicas; asimismo los clientes usuales no están acostumbrados utilizar este tipo de instrumentos.

 

Siguientes artículos

México toma medidas diferentes contra la crisis pero no es malo: BID
Por

Para el representante del Banco Interamericano de Desarrollo en el país, el gobierno aguarda a tener claridad de los efe...