La contingencia por el coronavirus y las medidas de distanciamiento social para prevenir contagios afectarán a cientos de negocios, incluidos los tianguis, donde múltiples comerciantes estiman que sus ahorros en caso de tener que parar o de enfermar podrían ayudarlos a sobrevivir a lo mucho un par de semanas.

Algunos micro y pequeños empresarios formales estimaron que su resistencia a una crisis de esta naturaleza podría ser de hasta un mes; sin embargo, en el sector informal, que ocupa cerca del 56% de las personas ocupadas en el país, la capacidad de ahorro y la posibilidad de parar actividades por prevención se reduce a la mitad o incluso menos.

Para Rubén Días García, dueño de un puesto de barbacoa en el tianguis de Santa Úrsula Coapa, un paro total de actividades por el coronavirus es posible por un tiempo limitado.

Rubén Díaz García, dueño de puesto de barbacoa de Capulhuac. Él y su familia se instalan 4 días a la semana en CDMX, han invertido en gel antibacterial e insumos para seguir con las recomendaciones para evitar la propagación del virus. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

Rubén Díaz García, dueño de puesto de barbacoa de Capulhuac en el tianguis de Santa Úrsula, Coyoacán. Él y su familia se instalan 4 días a la semana en CDMX, han invertido en gel antibacterial e insumos para seguir con las recomendaciones para evitar la propagación del virus. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

“La gente que tiene la economía puede darse ese lujo pero la gente media y la de más abajo no puede darse ese lujo de parar, porque si no, no tiene que comer. A lo mejor nosotros sí podríamos estar 2 semanas parados, pero las personas que nos ayudan no podrían porque tendrían que buscar otra fuente de trabajo”, explicó.

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Si bien en su ramo el impacto de la alerta sanitaria apenas ha comenzado a notarse desde la semana pasada, cerca del fin de su jornada sí observó una caída en los cerca de 500 clientes que suele tener.

“Las ventas han bajado porque está un poquito asustada la gente. Me ha bajado en un 30%, desde la semana pasada. Esperamos que la semana que viene va a bajar más todavía. Como es alimento, está un poquito más fregado”, relató Rubén Días García, propietario de un puesto de barbacoa sobre la avenida donde se acomodan alrededor de 800 puestos cada martes.

Muchos pasillos de este tianguis lucían vacíos, los puestos más concurridos son los de alimentos. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

Muchos pasillos de este tianguis lucían vacíos, los puestos más concurridos son los de alimentos. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

Desde el fin de semana, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, instruyó el cierre de negocios y algunos lugares públicos, como bares y gimnasios por la pandemia de coronavirus, pero la medida no aplicaría a mercados ni tianguis. No obstante, estos giros tendrían que aumentar sus medidas sanitarias, como usar cubrebocas, guantes y ofrecer gel antibacterial a sus clientes. Todos los negocios visitados durante el recorrido cumplieron sobre todo con esa última medida.

Juan Martínez, otro de los comerciantes dedicado a la venta de abarrotes y productos de limpieza, destacó que las ventas se han reducido casi un 30% desde hace un mes, cuando se registró el primer caso de coronavirus en el país, sin importar que la demanda de jabones antibacteriales, geles desinfectantes y cubrebocas, que su puesto provee, haya aumentado.

Juan Martínez, vendedor de abarratoes y productos de limpieza. Sus ventas han bajado pero no considerablemente, ya que laboran los 7 días de la semana en diferentes mercados de la CDMX y eso les permite seguir con ingresos. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

Juan Martínez, vendedor de abarratoes y productos de limpieza. Sus ventas han bajado pero no considerablemente, ya que laboran los 7 días de la semana en diferentes mercados de la CDMX y eso les permite seguir con ingresos. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

“Antes vendíamos 7 mil pesos al día, ahora vendemos 5 mil. Pero el país sigue fluyendo, sigue caminando”, resaltó.

“Trabajamos de lunes a domingo, nunca descansamos, a la mejor por eso se nos ha facilitado que no sintamos la crisis, a la mejor eso nos hace que nuestra economía vaya flotando, como muchos se andan quejando que la venta está muy mal, bendito dios aquí no”.

-¿Y si tuviera que parar por el coronavirus, cuántos días podría pasar sin trabajar?- se le pregunta.

Juan y su esposa Carmen, ambos dedicados a atender el comercio, tienen 5 hijos que dependen todos ellos de su negocio que se coloca en 6 tianguis de la Ciudad de México y uno en el Estado de México, y por estar en el sector informal, no cuentan con seguro social ante cualquier contingencia.

“Está duro, yo creo que ni una semana, a menos que tuviéramos un apoyo de alguien, sí podríamos sobrevivir, porque como se dan los precios muy baratos, honestamente vamos al día”.

A pesar de que más de la mitad de los trabajadores en México están en la informalidad, es decir, marginados de un contrato, prestaciones de ley y alguna certeza, esa masa laboral corresponde con el 22.5% del PIB con datos a 2018, de acuerdo con el Inegi

Gustavo Bustos trabaja 2 días a la semana en dos diferentes mercados al sur de la CDMX, con su negocio de antigüedades y artículos de segunda mano, ha dado sustento a su familia, conformada por 5 miembros, por más de 25 años.

Gustavo Bustos trabaja 2 días a la semana en dos diferentes mercados al sur de la CDMX, con su negocio de antigüedades y artículos de segunda mano, ha dado sustento a su familia, conformada por 5 miembros, por más de 25 años.

El panorama luce similar para Mario, comerciante de perfumes y productos de belleza que aprovechó la contingencia para surtirse de gel antibacterial y desinfectante del ambiente. Para él, la limitada capacidad de ahorro que tiene en el giro en que labora sumado a la baja de ventas compromete su capacidad de soportar a una eventual parada de actividades en el país.

Las ventas obviamente han bajado porque la gente está temerosa, y entiendo. Pero nosotros sí estamos más al día, obviamente tenemos que generar. Más del 50% ha caído la venta, antes trabajábamos menos y ganábamos más”, lamenta.

Ninguno de los entrevistados cuenta con un plan de acción o una fuente de ingreso alternativa ante la contingencia por el coronavirus. Por eso trabajan en general sin descanso, con miras a no perder cualquier ingreso por si ese día llega.

Mario se dedica a la comercialización de productos estéticos, sumó a su oferta de productos geles y productos desinfectantes. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

Mario se dedica a la comercialización de productos estéticos, sumó a su oferta de productos geles y productos desinfectantes. Foto: Angélica Escobar/Forbes México.

 

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