La solicitud de energía eléctrica en Italia por el coronavirus ha caído un 7%, de forma simular, la demanda mundial de petróleo ha caído un 7% y se espera que el PIB de Estados Unidos se contraiga a una tasa del 5% durante el segundo trimestre. Todo indica que cuando el mundo real se bloquea, la vida se mueve en línea. Esta semana, millones de trabajadores de oficina estadounidenses experimentan el home office.

En Corea del Sur, Italia y Seattle, el teletrabajo y uso residencial de internet se han disparado un 40% en solo semanas. Mientras que en Francia, el 80% del tráfico de Internet se trata de Facebook, YouTube y Netflix, por lo que los proveedores se comprometen a garantizar la “disciplina digital”.

Recordemos que el trabajo remoto no es algo nuevo. De los 165 millones de trabajadores de EU, el 24% trabajó desde su casa el año pasado, de acuerdo con la Oficina de Estadísticas Laborales. Esta tendencia ha sido sorprendentemente estable durante la última década. El aislamiento por el coronavirus se ha impulsado y podría ser un evento decisivo para la conexión digital. A pesar de que la cuarentena es una situación perjudicial para los restaurantes y resorts, es benéfica para plataformas como Slack, Zoom, Webex y GoToMeeting.

Los niños también están consumiendo ancho de banda. Dependiendo de la cantidad de infantes en su grupo de aislamiento, probablemente haya una docena de computadoras portátiles y teléfonos inteligentes que agoten el wifi. Se estima que las escuelas estén cerradas hasta el otoño.

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Mientras tanto, los estudiantes bien equipados se han trasladado al “aprendizaje en línea” desde sus hogares, lo que implica una gran cantidad de videollamadas con amigos. Un número representativo de familias tienen un amplio equipo con una conexión de 1,000 megabits por segundo por 75 dólares al mes. En la era del coronavirus, el internet en el hogar es la conexión más importante entre las familias y el mundo. Y también ha hecho que el home office sea por lo menos, tolerable.

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Luego de que el virus desaparezca y llegue la recesión, los propietarios podrían tener dificultades para convencer a los inquilinos corporativos de que sigan pagando costosos gastos generales para los empleados. De acuerdo con JLL, cada mes puede costar 20,000 por equipar un promedio de 400 m2 de espacio de oficina por cada trabajador (dependiendo de la ciudad serían 300 dls o más por empleado), más 50 por cada trabajador por suministros y refrigerios y 20 más para mantener las luces encendidas además del aire acondicionado y las computadoras cargadas. Durante la pandemia del coronavirus el trabajador es quien cubre esos gastos.

Sin embargo, para quienes hacen home office hay al menos un beneficio: el ahorro de combustible. El estadounidense promedio viaja 48 kilómetros al día, o un total de 965 km por mes, un promedio de 40 km por galón de gasolina.

El no transportarse a la oficina ahorra un gran desgaste y al menos 50 dls por mes en ahorro de combustible y horas por semana que podrían ser dedicadas en leer The Andromeda Strain, 12 Monkeys y Contagion.

Hacer home office hará que el resto de nuestra conducción sea más barata. Extrapola el impacto de millones de personas en todo el mundo quienes actualmente trabajan desde casa y obtiene una reducción en la demanda de petróleo de 7 millones de barriles por día, o alrededor del 7%, lo que ha bajado los precios del combustible a la mitad, como a principios de 2020. “Nunca hubo un superávit global de esta magnitud”, declaró Jim Burkhard de IHS Markit. (Proveedor de información global con sede en Londres)

Foto: Reuters.

En tanto, mantener un suministro constante de videos de transmisión es ciertamente más barato y podría decirse que es tan importante como conservar el combustible en un automóvil.

Hace años, investigadores del Laboratorio Lawrence Berkeley descubrieron en un estudio que el consumo promedio de energía de una computadora de escritorio (utilizada en promedio de 7.3 horas por día) es de 194 kilovatios por año, mientras que una computadora portátil usa un promedio de 75 kwh (a 4.8 horas por día). En un promedio residencial de 12 centavos por kwh, lo que equivale a 40 dls por año para una persona con dos equipos. Si se aplica a una familia de cuatro miembros, incluidos jóvenes “nativos digitales” que trabajan desde su hogar, la familia gasta alrededor de 10 dls por mes en electricidad para mantener sus pantallas encendidas.

Según Netflix, el flujo promedio es de 1 a 3 gigabytes por hora. Un informe sobre la intensidad eléctrica de la transmisión de datos por Internet, calcula que el envío de 1 GB a través de Internet requiere 0,06 kwh. Otros han calculado que el costo total de la transmisión de video es más de 0,3 kWh por GB.

En términos más sencillos: el costo durante nuestro aislamiento a causa del coronavirus para transmitir dos pantallas de video de alta definición en su hogar por todo el día es de aproximadamente un dólar, es un bajo costo si ya cuenta con plan de AT&T, Hulu, Disney + y Netflix.

Así que hay un poco de optimismo ante la pandemia. Disfrute de esta oportunidad y conviva con sus hijos quienes estarán atrapados con usted durante el próximo mes. Trabajar desde casa no agregará una carga abrumadora a la mayoría de los sistemas. Sin embargo, es más el dinero que le está ahorrando a su empleador haciendo home office, por lo que sería pertinente que al menos le pagara su conexión a internet.

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