GSK tiene una participación en el desarrollo de una vacuna contra el COVID-19, desde el inicio de la pandemia firmó acuerdos de colaboración con compañías y grupos de investigación a nivel mundial, ahora ya cuenta con cinco socios, con el fin de contribuir al desarrollo de una vacuna contra la enfermedad a través de poner a su alcance tecnología durante la pandemia, señala César Rengifo, Vicepresidente para Latinoamérica de GSK.

La farmacéutica recalcó la importancia que los gobiernos de la región apoyen a las empresas que trabajan en la salud, a manera de que no se vea afectada su labor de garantizar el suministro de medicamentos a la población, por causa de las medidas sanitarias, como  la limitación de circulación y transportes y toques de queda, indica Rengifo.

Desde el comienzo de la pandemia la urgencia por encontrar una vacuna ha sido clara, algunos países como China, Rusia e incluso Estados Unidos han dicho haber encontrado la vacuna, pese a ello a un no hay a una al alcance de la población, esto se debe al largo proceso requerido.

De a acuerdo con el ejecutivo de GSK, un protocolo normal crear una vacuna llevaría de 10 a 15 años, pero en este caso  creen que puede tardar de 12 a 18 meses con un protocolo apresurado y complicado, pues son varias fases por las que se tiene que pasar para poder ponerla al alcance de la población.

En primer lugar se tiene la investigación, para encontrar una vacuna candidata a la que se le tienen que hacer pruebas preclínicas donde se pone a prueba en el laboratorio con el fin de comprobar si estimula la respuesta inmune apropiada, entonces ahora si vienen los ensayos clínicos que implica la prueba en seres humanos.

Puedes leer: Bill Gates financia el desarrollo de 7 vacunas contra el COVID-19

Los ensayos clínicos e divide en tres fases: la primera los estudios realizados en pequeños grupos de voluntarios evalúan la seguridad, el efecto inmunológico y la tolerancia a las distintas dosis. La segunda implica a un mayor grupo de personas y pretende confirmar las fórmulas y dosis, así como identificar la necesidad de refuerzos y los intervalos óptimos entre cada dosis. Y la tercera se evaluará la protección proporcionada a varios millares de voluntarios en riesgo por la enfermedad en cuestión. Los ensayos clínicos se pueden prolongar a lo largo de muchos años.

Una vez superada esta parte se presenta ante los organismos reguladores toda la información y los datos recopilados durante el desarrollo y los ensayos de la nueva vacuna para su aprobación y la obtención del registro oficial de la vacuna.

Y finalmente vine la parte de suministro, fabricación y envío que representa también un desafío, pues no solo hay que tener la calidad de producción también se tiene que asurar la calidad de dicha vacuna y el costo de promedio de desarrollo asciende a 500 millones de dólares, agrega.

En este sentido ya se han hecho presentes las donaciones y distintos apoyos de algunas empresas, multimillonarios como la fundación Gates que apoyará el desarrollo de 7 vacunas, montando fábricas para cada una de ellas.

Por Elvira Lagunas e Israel Pantaleón

Da clic en la imagen y manda la palabra “ALTA” para empezar a recibir nuestras alertas en WhatsApp:

BANNER WHATS BUENO
 

Siguientes artículos

Pruebas coronavirus
México, último lugar de la OCDE en pruebas de coronavirus; hace 0.2 por cada 1,000 habitantes
Por

La OCDE aconseja que se realicen más pruebas, debido a que es la manera más rápida de tomar medidas, con el fin de que l...