Cuando pase la pandemia” es una de las frases más repetidas con amigos y familiares para hablar de lo que haremos cuando se reduzcan las medidas de distanciamiento social para frenar los contagios de Covid-19. Esa anhelada fecha, que aún no tiene seña en el calendario, muchos planean viajar, salir de su casa, ir a lugares… Pero el virus seguirá ahí. ¿Qué haremos para evitar contagiarnos?

Desde las industrias turística y restaurantera, se trabaja en protocolos para garantizar la limpieza de los espacios, reducir la interacción directa entre personal y clientes y así tratar de disminuir el riesgo de contagio.

Consulta gratis la edición impresa de Forbes México

A la par, autoridades estatales y cámaras industriales ya preparan protocolos a reserva de la decisión final que vendrá de las instancias federales, encargadas primero de ordenar la reactivación de la economía, y segundo, de dictar las medidas para ello.

“Lo que hemos platicado varios secretarios es que estas iniciativas van a tener que estar cobijadas por la federal, nos estamos apegando mucho al existente que es el ‘Punto limpio’ pero con ciertas modificaciones de acuerdo con lo que vemos que está ocurriendo en otros destinos y lo que las autoridades sanitarias mundiales marcan, pero esa pauta nos la tendrá que poner la Federación a final de cuentas”, comentó a Forbes la secretaria de Fomento Turístico de Yucatán, Michelle Fridman.

Por ahora, aquí tenemos algunos avances de lo que hasta ahora han trabajado las empresas para mitigar los riesgos en su personal y los asistentes.

Comer y dormir sin miedo

Las empresas turísticas, entre las que se encuentran hoteles y restaurantes, cuentan ya con un protocolo bastante estricto sobre las acciones a tomar para garantizar inocuidad de sus espacios y servicios a los huéspedes y comensales.

Aquel protocolo surgió tras la pandemia anterior de influenza AH1N1 en 2009 y parte de la idea de higiene como la identificación, evaluación y control de riesgos que pueden poner en peligro la salud de las personas.

Y estableció medidas de limpieza no solo en el manejo de alimentos, sino también el cuidado de las superficies y el establecimiento de acciones de limpieza periódica acordes con el flujo de clientes y las necesidades del propio establecimiento.

Para Gabriel Gatica, consultor especializado en industrias agroalimentaria y turística de Grupo Cadihsc y uno de los colaboradores que dio origen a Punto Limpio, en aquel momento se partió de un diagnóstico de las actividades de los negocios que puedan poner en riesgo de contraer enfermedades infecciosas a las personas.

“Hay ciertas actividades que no son tan prioritarias en mantener su cuidado, con el análisis definimos si se tienen que llevar acciones solamente de limpieza o de mantenimiento superficial o si tenemos que llegar a sistemas de desinfección o sanitización mucho más a profundidad. No es lo mismo limpiar y desinfectar un equipo de buceo a limpiar una mesa de piedra que esté en un camping para hacer un picnic”, acotó.

También lee: 95% de restaurantes ha cerrado por Covid-19; sector pierde 50,000 mdp

Ello además permite que sea un atractivo para los clientes y que se genere confianza para que asistan.

Para esta nueva etapa, resaltó que habrá que partir de un nuevo diagnóstico para definir si se puede limpiar con productos de venta comercial o si hay que emplear algún producto o proceso más sofisticado, no solo en el área de servicio sino también en la cadena de proveedores.

“Por ejemplo, utilización de robots sanitizantes mediante luz ultravioleta, sistemas de aspersión automática, podemos modular el nivel de sanitización o desinfección que podamos llegar a tener en cada lugar según las capacidades del negocio”, refirió.

Síguenos en Google Noticias para mantenerte siempre informado

En ese sentido, el presidente de la Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras (ANCH), Luis Barrios, explicó que algunos hoteleros han comenzado a adaptarse mediante el servicio provisional que ofrecen a personal de actividades esenciales, incluido personal hospitalario.

“Se han cerrado los centros de consumo, se han limitado las áreas públicas para que no haya congestionamiento. Todos los alimentos se están entregando cubiertos directamente a la habitación, se han cambiado protocolos de limpieza utilizando materiales biodegradables especialmente diseñados para el combate al virus, se han aumentado las rutinas de limpieza de pisos de áreas públicas y cuartos”, enlistó.

“Se han metido protocolos para que las personas no circulen más de una o dos por elevador para mantener la sana distancia, se han restringido una serie de comportamientos al huésped: no se permite estar deambulando en los pasillos. La forma de hacer el cuarto, todo el personal está entrenado a usar los nuevos materiales de limpieza y sanitización, el lavado, el transporte de sábanas, a los cuartos, a la lavandería, son muchas pequeñas medidas de protección de los dos grupos: el colaborador y el huésped”.

Para el también presidente de la cadena City Express, los viajeros tendrán cambios de hábitos aunque es probable que esto no se convierta en una regulación obligatoria, por lo que apuntó a que la mayoría de las empresas cambiarán sus prácticas y mantendrán estos estándares voluntariamente.

“Tenemos que tener una comunicación con nuestro consumidor y un cumplimiento  de esa promesa de sanidad, de que hay muy bajo riesgo en tu hotel de que se puedan contagiar, en mantener una serie de prácticas que aun cuando te las exijan o no, moralmente las tienes que seguir aplicando“, comentó.

Protección en cielo y tierra

Las aerolíneas y compañías de autobuses estiman aumentar la distancia entre los pasajeros y replicar acciones como tomar temperatura antes de abordar, limpieza y sanitización profunda con especial foco en superficies de contacto así como mejorar los filtros y sistemas de ventilación de sus unidades.

Las aerolíneas han buscado establecer algunos mecanismos para garantizar la seguridad sanitaria de sus pasajeros, pero aún se debaten sobre algunas medidas como la distancia.

En abril, la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA, por su sigla en inglés) había sugerido la opción de dejar un asiento vacío entre los ocupantes para darles distancia entre ellos, pero esta semana apenas se pronunciaron en contra porque restará rentabilidad a los viajes y encarecería sobremanera los vuelos.

“Dejar el espacio repercutirá en que vas a tener que subir los precios del boleto de avión y va a ser más caro viajar. (…) Todavía no definen si sanitización, meter más filtros en los aviones, pero yo creo que la principal cuestión es la educación de los pasajeros. El avión per se es un foco de infección cuando alguien viene contaminado. Van a cambiar las formas de transporte”, explicó José Medina, especialista de la industria aeronáutica de MEB Advisors.

Sigue la información de la pandemia de coronavirus y su impacto en la economía

Igualmente previó que en caso de obligara los pasajeros a usar cubrebocas, como anunció Aeroméxico a partir del pasado viernes 8 de mayo, el servicio de catering pueda suspenderse provisionalmente en algunos vuelos de menos de 4 o 5 horas para reducir la exposición de los pasajeros, o incluso llevaría a diseñar una barrera entre los pasajeros.

Otras acciones que se contemplan son reducción de interacción en puntos de contacto con clientes, prueba de detección de síntomas a personal, uso de guantes y cubrebocas obligatorio para la tripulación así como su capacitación para tratar de identificar casos sospechosos entre la tripulación, según explicó Viva Aerobús a Forbes.

“Protocolos especiales que permiten a tripulaciones y personal en tierra actuar de manera asertiva en caso que se presenten pasajeros con síntomas sospechosos. Estos protocolos, capacitación e información se actualiza de manera diaria mediante boletines y circulares internas”, explicó en un mensaje.

No obstante, el uso de guantes podría ser riesgoso, advirtió Gatica. “La gente no siente que está sucia porque siente que está segura y a la larga es un caldo de cultivo por la cantidad de sudor que generan dentro del guante. No se lavan las manos o las lavan con todo y guantes. No es recomendable, mejor lavado y desinfección de manos con jabón y gel. Los guantes están diseñados para cirujanos, no para hospitalidad”, advirtió.

 

Siguientes artículos

El poder de la igualdad en los negocios
Por

El crecimiento sostenido y la creación de valor son fines de las empresas, que viven por y para las personas.