Por Bernardo Cardona*

La industria del petróleo y gas es una de las más importantes y con mayor envergadura a nivel mundial. A pesar de su importancia económica a nivel mundial, y a sus aportaciones tecnológicas de vanguardia, la madurez digital de este sector precisa un mayor desarrollo para alcanzar los estándares a nivel global, pues su adopción de nuevas tecnologías es más pausada en cuanto a la explotación de datos. Durante las últimas cinco décadas, las principales estrategias de transformación en este sector se han basado en un punto de vista totalmente operacional en cuanto a madurez digital, pues basado en estudios realizados por Deloitte, la industria alcanza una valoración de poco menos de cinco en una escala de 1 a 10, siendo incluso superada por industrias tales como el transporte o turismo.

La clave para un cambio necesario en esta industria podría encontrarse en el manejo de la información que genera. De hecho, esta industria es una de las que más datos producen, aunque se estima que solo el 1% de la información que recopila es puesta a disposición de sus principales tomadores de decisiones. Las compañías de este rubro pueden lograr muchas ventajas desarrollando una estrategia integrada para explotar sus datos de una manera más valiosa, haciendo uso del Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés).

Como bien es sabido, la tecnología IoT puede convertir casi cualquier objeto en una fuente de información. Además, opciones tan avanzadas como sensores de vanguardia, nuevas herramientas de comunicación y software de análisis, de agregación de datos y de algoritmos de decisión no solo son más asequibles en nuestros días, sino que cuentan con altas probabilidades de tener una adopción generalizada.

Muchos expertos estiman que el aumento de la captura y el análisis de datos obtenidos por este sector puede ahorrar millones de dólares al eliminar la mitad de paros no programados de una empresa y aumentar su producción bruta hasta en un 20%; sobre todo si consideramos que los datos internos generados por grandes empresas de petróleo y gas pueden superar los 1.5 terabytes por día.

En sí, cada una de las áreas que conforman a este sector son susceptibles de transformarse a través de IoT:

  • Exploración, Producción y Desarrollo. Según algunas proyecciones, las aplicaciones de IoT podrían reducir los costos de producción en más de 500 millones de dólares para una sola compañía que registre una producción anual de 270 millones de barriles. Para Producción, por ejemplo, IoT significa la oportunidad de automatizar miles de pozos distribuidos por regiones, considerando el hecho de que una empresa a gran escala maneja alrededor de 50,000 pozos, y se agrega la posibilidad de monitorear múltiples equipos por cada pozo. La importancia de esta funcionalidad radica en el hecho de que incluso una falla en una bomba podría tener un impacto de entre 100 mil y 300 mil dólares de producción perdida. Por otro lado y en cuanto a Desarrollo, los sensores inteligentes, las conexiones máquina a máquina, y los analíticos de big data ayudarían a incrementar el tiempo de disponibilidad de los equipos de perforación, mientras que una cadena de suministro conectada puede reducir el incremento gradual de los costos y evitar retrasos en proyectos nuevos. Finalmente, en términos de Exploración, los avances en la adquisición de datos sísmicos (4D, microsísmica) y el poder de procesamiento computacional ya han ayudado a que las compañías de EyP entiendan la geología del subsuelo al proveer y procesar más y mejores datos sobre las condiciones del subsuelo. Sin embargo, nos enfrentamos al reto de procesar más rápidamente datos sísmicos, para así convertirlos en modelos de superficie.
  • Transporte y almacenamiento. Mejorar la seguridad de los ductos es un tema de interés primordial para esta industria, y tecnologías como detectores de vapor, sistemas de detección de temperatura distribuida de fibra óptica, cables detectores de hidrocarburos y sistemas de detección acústica conectados a través de IoT son capaces de descubrir fugas y mejorar la supervisión y el control de las instalaciones.
  • Refinerías y gasolineros. Los dispositivos inteligentes no invasivos, las redes mesh inalámbricas avanzadas, los protocolos de comunicación abiertos y los dispositivos integrados para el análisis de gestión de activos (inteligencia aumentada) ahora son capaces de permitir la planificación preventiva para estrategias de mantenimiento en las refinerías, sin olvidar que IoT puede permitir que los gasolineros contacten directamente a los consumidores digitales a través de nuevas formas de marketing conectado.

Aplicar IoT en la industria del petróleo y gas no es tan simple como adquirir y conectar más sensores. Es necesario considerar que la simple implementación de tecnología no crea automáticamente valor económico. El secreto consiste en que las empresas de este sector sean capaces de manejar y analizar los datos que obtienen diariamente para obtener nuevas perspectivas operacionales y de negocios que nunca antes estuvieron disponibles. Con el Internet de las Cosas esta capacidad está al alcance de nuestras manos.

*Socio Líder de la industria de Energía y Recursos en Consultoría, Deloitte México.

 

.Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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