Bancomext y ProMéxico son un banco y oficina de promoción del sector público que se encuentran al borde de la extinción.

El gobierno de Andrés Manuel López Obrador pretende fusionar al banco de desarrollo con Nacional Financiera (Nafin),  y quiere que las Embajadas mexicanas asuman las funciones de la oficina promotora de inversión extranjera.

“Son dos animales completamente distintos. Uno (ProMéxico) mucho más eficiente, con más incentivos del tipo empresarial, el otro (Bancomext) es un tema burocrático”, dijo el director general adjunto de Instituto Mexicano Para la Competitividad (IMCO), Manuel Molano, en entrevista.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) considera que ambas instituciones han posicionado a nuestro país en el extranjero y ayudado a las compañías mexicanas a penetrar en mercados nacionales.

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“Ambas instituciones, no exentas de problemas, han sido cruciales para que México sea exitoso en su comercio exterior. Por eso hacemos un llamado para que se valore a fondo, la conveniencia de su permanencia”, dijo la cámara patronal en un documento durante octubre.

Aquí más detalles: Ebrard detalla la política comercial exterior ante inminente desaparición de ProMéxico

 

El banco de comercio que mutó al desarrollo

El Banco Nacional de Comercio Exterior se fundó en 1937, durante la administración de Lázaro Cárdenas, para promover, desarrollar y organizar el comercio exterior mexicano, hasta que en 1985 se transformó en banca de desarrollo por decreto presidencial de Miguel de la Madrid para ayudar a las Pymes mexicanas en mercados globales.

En 2017, su financiamiento total  ascendió a 253,700 millones de pesos con un crecimiento de 8.2% frente al 2016. El banco dirigido por Francisco Gónzalez Díaz ha apoyado a 4,256 compañías, de las cuales, 88% son Pymes. Su cartera vencida es de 0.9% del total de cartera. En cuanto a su situación financiera, tiene activos por 428,800 mdp y un pasivo por 401,641 mdp, además de un capital por 27,159 mdp.

“Si queremos seguir diversificando las exportaciones de México a nivel mundial, Bancomext debe poder seguir apoyando a los actores comerciales de la política exterior. Sectores tan diversos como el automotriz, eléctrico, turístico y hasta de energías limpias dependen del crédito para crecer en el exterior”, menciona el organismo que preside Gustavo de Hoyos en un documento a favor del crecimiento comercial.

Molano comenta que el modelo de banca de desarrollo está rebasado. Cita un estudio de Rafael La Porta y Florencio López de Silanes, que señala que donde hay banca de desarrollo, éste no existe, pues se convierte en un tema de control y motivos políticos.

El modelo de banca de desarrollo como Bancomext está agotado desde los años 80 desde la crisis con el sexenio del priista Miguel de la Madrid, ya que se trata de una serie de obligaciones con una “casta burocrática de otro nivel”, comenta. Ejemplifica con el factoraje que tiene con Petróleos Mexicanos (Pemex), quien podría usar cualquier intermediario financiero, pero usa a Bancomext “por hacerle el favor”.

“Ahí es donde te das cuenta que el modelo se pervirtió”, señala.

El directivo del think tank mexicano también criticó los costos de jubilación de sus empleados, que calificó como una burocracia de élite. “Francamente no creo que muchos derramen lágrimas por Bancomext, excepto los que trabajen adentro”.

 

La oficina promotora

ProMéxico es una agencia del Estado mexicano creada el 13 de junio de 2007 durante el gobierno del panista Felipe Calderón. Sus objetivos son atraer  inversión extranjera directa, promover exportaciones y ayudar a las empresas mexicanas en el exterior, además ed consolidar a nuestro país como un destino atractivo.

De los 200,000 millones de dólares (mdd) de inversión extranjera directa (IED) que se llegaron al país durante este sexenio, la institución puede dar cuenta certificada de 40% de dichas inversiones, es decir, 80,000 mdd con 1,000 proyectos de compañías foráneas en México.

“Eso significa que 4 de cada 10 dólares que entraron al país llegaron gracias a ProMéxico”, explica Coparmex.

A Molano el caso de ProMéxico le parece distinto, pues su modelo no es de fondos perdidos sino de pagos por casos de éxito, con ayuda de becarios que investigan los mercados internos de las embajadas y realizan estudios para compañías que intentan penetrar un mercado como el asiático, por ejemplo, con la finalidad de que generen economías de escala.

“ProMéxico sí tiene una rentabilidad medida por peso público invertido lo que logra en términos de servicio para la Pequeña y mediana empresa (Pyme) exportadora o para  una compañía que va a realizar una operación de comercio exterior”, dijo.

Tampoco sería una situación compleja si desaparece la oficina de promoción mexicana. El directivo del IMCO dijo que el sector privado tendría que encargarse de la promoción mexicana, como lo ha hacia hace 25 años El Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Tecnología e Inversión (Comce), aunque carecería del empuje del sector público.

Respecto a la propuesta de Marcelo Ebrard de delegar sus funciones a las Embajadas, Molano considera que sería una distracción innecesaria que el ministro comercial de las sedes diplomáticas se dedique a recoletar datos para empresas extranjers.

Forbes México buscó a ambas instituciones para conocer detalles sobre su desempeño y futuro con la próxima administración, pero no obtuvo respuesta.

 

“Cortan donde es fácil”

El director general adjunto del IMCO apoya las estructuras gubernamentales delgadas y admite que hay un gobierno “obeso” y cuestionó que el próximo gobierno no proponga recortes en otras instituciones más polémicas.

“¿Por qué no trabajan en reducir la plantilla de gente sindicalizada en Pemex,  CFE o el IMSS? porque el miedo no anda en burro. Cortan donde es fácil”, menciona.

Molano también atribuye estas decisiones a la visión que la próxima administración tiene de que quienes trabajan en la banca de desarrollo e instituciones como ProMéxico son “fifís” (personas conservadoras), y los sindicalizados son “el pueblo bueno”.

“Es una estrategia de peluquero para el gasto público: donde puedes cortar, cortas”, finaliza.

 

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