Por: Fernando Robles

En estos tiempos difíciles en donde la pandemia por Covid-19, nos está obligando a entrar a una “nueva normalidad”, resulta altamente importante que tomemos un momento para pensar cómo los negocios están viendo o tomando en cuenta su Propiedad Intelectual, y como está siendo utilizada.  En este aspecto me permito compartir algunas ideas de lo que estoy viendo en el mercado.

La primera es que con la nueva normalidad varios negocios se están transformando, mientras antes hacían una cosa, ahora hacen otras o lo hacen de una manera distinta. Estos cambios, en la mayoría de los casos dan como resultado la creación de productos nuevos, los cuales es importante proteger, sobre todo en un entorno de crisis económica como el actúa, pues así se garantiza la competitividad.  En tiempos de crisis, la exclusividad obtenida a raíz de la propiedad intelectual es clave para sobrevivir.  

También se están dando nuevos usos a tecnologías existentes, o las marcas están siendo utilizadas en productos o servicios distintos. En estos casos resulta muy relevante analizar si de dichos nuevos usos se puede generar propiedad intelectual, por ejemplo, nuevas marcas que abarquen más productos o servicios, derechos de autor o nuevas invenciones.

El tema de los secretos industriales resulta de gran relevancia, pues en las crisis económicas como la actual surgen nuevos negocios, nuevas asociaciones, y más competidores, y así la competencia se vuelve más agresiva.

En este contexto, es común ver más casos de empleados queriendo hacer uso indebido de los secretos industriales o competidores queriendo robar o utilizar indebidamente secretos industriales. Es por eso que resulta necesario extremar precauciones en este tema, al grado de incluirlo como uno de los temas prioritarios dentro de los programas de cumplimiento (compliance) de las empresas.

Particularmente en el tema de secretos industriales, la nueva Ley Federal de Protección de la Propiedad Industrial, que entrará en vigor el 5 de noviembre de 2020, abre la posibilidad de iniciar procedimientos de infracción por violaciones a este tipo de derechos, lo que abre una vía nueva para hacer valer esta figura, que da esperanza a que en un corto plazo será más fácil defender estos derechos, lo cual hasta la fecha ha sido muy complicado.  

También tenemos, desde 2018, nuevas figuras en lo que a marcas se refiere, aquellas conocidas como las marcas no tradicionales, que en México son: sonidos y olores; pero también está la posibilidad de registrar lo que en inglés se conoce como “trade dress“, que, en una definición básica, es aquella combinación de elementos operativos y de imagen de un producto. Este nuevo tipo de marcas está aún desaprovechado en México, pues no se le ha dado la publicidad adecuada, y muchos abogados o empresas, o no los conocen, o no saben cómo utilizarlos para darle valor a sus marcas ya existentes.

Aunado a esto, también es importante mencionar que dos factores han cambiado las reglas del juego en propiedad intelectual, uno es la entrada en vigor de la nueva Ley Federal de Protección de la Propiedad Industrial, y el segundo la pandemia, que obligó al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial a cambiar la mayoría de sus procesos a un formato electrónico.

Lo anterior definitivamente es positivo y lo festejo; sin embargo, esto provocó un cambio en los procesos que hace absolutamente necesario y recomendable tener un abogado especialista en la materia, pues lo que antes era un procedimiento relativamente seguro al ser todo por escrito, hoy en día se vuelve un procedimiento más dinámico, y a su vez más exigente en cuanto a la capacidad de respuesta y de revisión de los asuntos, en particular, porque varias notificaciones ahora se dan a través de la Gaceta de la Propiedad Industrial.

Como ejemplo, podemos mencionar el tema de las oposiciones, las cuales cada vez se vuelven más relevantes y comunes en México. Estos procedimientos son notificados a través de la Gaceta de la Propiedad Intelectual, y desgraciadamente, lo que estamos observando, es que aquellos solicitantes que no cuentan con un abogado especialista en Propiedad Intelectual detrás de ellos no se están percatando de estos procedimientos, y por ende, están perdiendo su derecho de contestar dicha oposición.

Con la nueva Ley esto cambiará para mejorar este punto en particular, pero por otro lado hará más complejo el trámite de marca, pues la nueva regulación engloba todo: forma, fondo y oposición en un solo oficio, y contiene una serie de recovecos y trampas legales que seguramente provocarán pérdidas de varias solicitudes, sobre todo si no se está acompañado de un buen abogado de Propiedad Intelectual.

En conclusión, es momento de buscar con más énfasis agregar valor a empresas y productos a través de la Propiedad Intelectual, de buscar formas de ser más exclusivos y diferentes, pero a su vez, toma más relevancia el hacerse acompañar de una asesoría correcta.

Contacto:

Fernando Robles Pesqueira, es Socio de Baker McKenzie, Líder de la Práctica de Propiedad Intelectual; ha colaborado con clientes nacionales y extranjeros en la solución de sus necesidades de propiedad intelectual en México y en el extranjero desde el año 2001; con una trayectoria y capacidades probadas para resolver los asuntos más desafiantes y complejos, como excelente litigante y negociador en materia de propiedad intelectual.*

Linked In: Fernando Robles

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

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