Pemex, la petrolera más endeudada del mundo tiene un gran peso sobre su espalda: es uno de los principales proveedores de divisas del país.

Esto hace que su actividad económica tenga un gran impacto en la cuenta corriente de la balanza de pagos de México, según el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés).

De hecho, luego de que México pasara en 2015 de ser un país exportador neto de petróleo a uno importador, la balanza de pagos sufrió un descalabro, que se recuperó luego con la exportación de bienes manufacturados.

Además de la caída en la producción petrolera de la paraestatal, el hundimiento de la capacidad de refinación de sus plantas, hicieron que fuera necesario importar más gasolina a un ritmo mucho mayor que el del Producto Interno Bruto, destacó la institución.

El plan de Pemex, que busca hacer a la empresa rentable en 2023, plantea la inversión de más recursos en extracción de petróleo y en su refinación, con lo que, en segunda instancia, también se incrementaría el flujo de divisas, por la venta de petróleo, y se reduciría su salida, al reducirse la importación de gasolina.

“(Si se concreta el plan y) asumiendo que el precio del petróleo se mantenga en 65 dólares por barril, el actual déficit en la cuenta corriente se reduciría a la mitad, debido a la caída en la importación de gasolina”, explica el IIF.

No obstante, según el organismo, la materialización de los planes de Pemex es compleja y cuenta con muchos riesgos.

Lee: Los 10 riesgos de su plan de negocios que Pemex no quiere que conozcas

De hecho, explican expertos del instituto, si se logran modestamente sus objetivos, la importación de gasolina presionará más la cuenta corriente y se afectará la balanza de pagos del país.

Fuente: IIF

 

Siguientes artículos

EU aplaza nuevos aranceles para laptops y smartphones chinos
Por

El gobierno de Trump postergará nuevos aranceles de 10% a las importaciones de ciertos productos chinos, que debían empe...