El  refinanciamiento de Petróleos Mexicanos (Pemex) no representó cambios importantes para su deuda, pues se tratan de medidas de corto plazo, según múltiples análisis financieros.

Octavio Romero Oropeza, director general de la compañía petrolera, presentó un plan de refinanciamiento con los bancos internacionales HSBC, JP Morgan y Mizuho por 2,500 millones de dólares (mdd), además de la renovación de dos líneas de crédito revolventes por 5,500 mdd a una tasa de interés de 4.85% (tasa Libor de 2.50% más un margen de 2.35%).

«En ambos casos con una ampliación de tres a cinco años de plazo», agregó el directivo durante la conferencia matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, el pasado 13 de mayo.

Pemex carga con una deuda financiera de 106,500 mdd, la más grande entre las compañías petroleras del mundo, cuya estrategia de pago sigue sin ser definida por el gobierno mexicano.

La extensión de las líneas crediticias pueden ser un paliativo de corto plazo para las necesidades financieras de Pemex pero no representan un cambio importante en la estrategia de financiamiento, consideró la consultoría Eurasia Group.

«Es básicamente una extensión de recursos que Pemex ya tenía disponible hasta este año», agregó la firma.

Para el director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Héctor Villareal, hubo mucha confusión tras el anuncio, pero aclaró que las líneas de crédito no significan más deuda mientras no se utilicen y le permite a la compañía poder de negociación si un tenedor de deuda quiere cobrar una tasa más alta.

«Se está resolviendo es un problema de corto plazo», añadió.

Dicho anuncio muestra que Pemex pudo refinanciar al menos 2,500 millones de dólares de sus próximos vencimientos en condiciones más favorables a las que habría podido hacerlo en los mercados internacionales de deuda, señaló el subdirector de análisis económico de Casa de Bolsa Finamex, Víctor Gómez Ayala.

«Al mismo tiempo, la empresa fue capaz de renovar la disponibilidad de sus líneas de crédito a niveles similares a
los que tenía libres al inicio de año, de aproximadamente 8,000 millones dólares», comentó el analista de la firma financiera en un reporte.

El grupo financiero BBVA Bancomer consideró que las medidas anunciadas ayudarán a bajar la presión de corto plazo sobre las finanzas de Pemex.

Para resolver el problema estructural en los bajos niveles de inversión de Pemex en exploración y producción, el banco español sugirió la reactivación inmediata de más farmouts (asociaciones de empresas con Pemex).

«Es muy importante es que se presente un plan de negocios que se vea viable y sostenible en el mediano y largo plazo», agregó Villarreal.

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