La cancelación de la construcción del nuevo aeropuerto de Texcoco tendrá implicaciones financieras con acreedores y contratistas, al tiempo en que podría dañar próximas inversiones, señaló el sector empresarial.

“La decisión de cancelar el aereopuerto e iniciar estudios para construir dos pistas en Santa Lucía manda un mensaje grave a los mercados internacionales e inversionistas…”, comentó Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), en conferencia de prensa con diversos organismos que representan a la iniciativa privada.

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De igual manera, Castañón indicó que el siguiente paso es que la barra de abogados haga un análisis sobre las repercusiones legales y ante los acuerdos comerciales.

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Por otra parte, reconoció la participación de los ciudadanos en la consulta ciudadana, sin embargo, señaló que ésta no tuvo claridad y transparencia en su diseño.

“Una consulta ciudadana sin garantías de parcialidad no puede ser fundamento para revertir una decisión de Estado que ya había sido estudiado por más de 20 años”, añadió Castañón.

“El mensaje que se da a los mercados internacionales y a las empresas es que no hay confianza de que los proyectos se cumplan,  afecta gravemente el prestigio de México hacia al mundo y puede tener consecuencias negativas en las economías, lo cual se refleja en la caída de la bolsa en tendencia contraria de las otras bolsas en el mundo y el tipo de cambio”, añadió.

Por su parte, Alejandro Ramírez Magaña, presidente del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), señaló que la consulta careció de parcialidad.

“La consulta sobre el aeropuerto careció de representatividad e imparcialidad. Es lamentable que se utilice (la consulta) para cancelar el proyecto más importante del país, lo cual debería ser basado en expertos y no en ciudadanos que no tienen conocimientos”, indicó Ramírez.

 

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