Sin duda alguna estamos viviendo épocas de grandes cambios y transformaciones, hay una necesidad apremiante de hacer cosas diferentes en todos los ámbitos, en la salud, en la política, en los negocios, en la educación y así podemos irnos a cualquier industria. Hay una fuerte crisis de valores, desafortunadamente apremia la incongruencia, cuando uno es incongruente hay menos paz, más enojo, más frustración, es también por esto que vemos una tendencia creciente de problemas cardiovasculares, depresión, ansiedad, enfermedades por el exceso de estrés. Está comprobado científicamente que la falta de dormir bien es una de las principales causas para la diabetes y otras enfermedades en nuestra actualidad, es imperativo trabajar hoy en nuestra mente, en nuestro cuerpo, en nuestro corazón, en nuestro espíritu. La transformación acelerada del mundo externo demanda la transformación de nuestro mundo interno para poder mantener el paso.

Si te consideras hoy un líder, bajo el entendido que cualquier persona puede ser un líder si lo decide, si tiene la mentalidad para serlo, comenzando por ti mismo, si lo eres, hoy más que nunca tienes un rol fundamental en la sociedad, contigo, con tu familia, en tu trabajo, con tu comunidad. Este rol tiene que ver con tu capacidad de reconocer, nombrar y normalizar el miedo y la incertidumbre colectiva que se respira.

En medio de tanta incertidumbre que vivimos hoy día, los líderes tenemos una responsabilidad ética de reconocer a las personas cuando están fuera de su área de confort por las dificultades que estamos viviendo, más sin embargo no volverlo un drama, es nuestra responsabilidad compartir información y no inflarla o decir cosas falsas. Los líderes audaces reconocen, nombran y normalizan la discordia y la diferencia sin tener que alimentar la división o beneficiarse de ella. Cuando se lidera en épocas de escasez o gran incertidumbre, es imperativo que aprendamos a abrazar la incertidumbre, vivir cómodos con lo incómodo. Tenemos que aprender a decir a nuestros equipos, a nuestro círculo de influencia, a nuestra familia que compartiremos la información necesaria tanto como se pueda y cuando se pueda.

En esta época hay que estar disponibles para revisar con hechos las historias que nuestros equipos, familia o amigos están creando, porque cuando hay escasez e incertidumbre el ser humano inventa los peores escenarios posibles, tenemos que abrir los espacios para poder liderar con la vulnerabilidad. Hay un enorme descarga y poder cuando logramos nombrar y normalizar el miedo y la incertidumbre.

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Tenemos que aprender a encontrar la valentía, la audacia para mirar hacia las personas que nos están viendo a nosotros como líderes y saber decir: “te entiendo, sé que esto que estamos viviendo es difícil”. No hay respuestas fáciles. Hay dolor, miedo y sería fácil llevarlo hacia otras personas, esto sería injusto y fuera de integridad.

En la época que estamos viviendo tenemos que aprender a decir: “Vamos a caminar todos juntos por lo que estamos viviendo de una manera que nos haga sentir orgullosos, será difícil, no imposible, lo vamos a lograr juntos “.

Yo creo que los cambios para bien son difíciles, pero también creo que son posibles.

Es nuestro momento y es el ahora de abrazar la adversidad juntos con fe, con unión y tomando acción.

Hoy más que nunca tú necesitas, tu familia necesita, tu trabajo necesita, tu comunidad necesita, nuestros países necesitan la mejor versión de nosotros.

Deseo que tengas un 2019 épico.

 

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Página web: irradiatemore.com

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