Una caída en la producción y un registro bajo de la inversión en minería a la par de un gobierno que se opone a dar nuevas concesiones es el escenario que enfrenta este sector para 2020.

A octubre de 2019, de los 7 minerales en los que México se encuentra entre los 5 mayores productores mundiales, solo el molibdeno y la fluorita reportan al menos dos años de subidas consecutivas en su volumen y valor de producción, según el Inegi.

Para los otros 5, entre ellos la plata, de la que México es líder mundial, el 2019 significó un periodo de recuperación en relación con el año anterior, con crecimientos de hasta 36.9% para el caso del plomo en volumen y de hasta 167.1% en valor para la wollastonita.

Esto último se ha debido en buena medida al incremento en el valor de los metales durante el último año, refirió José Pizarro, socio líder de Minería y Metales de Ernst & Young (EY).

“Para 2020, lo que todos esperan un poco es que esta tendencia de alta de precios se mantenga, y eso ayuda a mitigar los efectos negativos. Algún CEO de empresas canadienses que tiene presencia en México decía que iba a haber precios muy altos en metales preciosos, eso se puede mantener para el próximo año”, sostuvo en entrevista con Forbes.

No obstante, el valor de la inversión en proyectos mineros reportó un retroceso en el país de 29.6% en comparación con 2012, de acuerdo con cifras de la Cámara Minera de México (Camimex). El pronóstico para el año que terminó era también a la baja.

Aunado a ello, el atractivo para realizar inversiones en la industria minera en el país ha perdido terreno en relación con otros de América Latina. Si bien para 2019 hubo una recuperación, los sudamericanos continuaron en los primeros sitios de la región, según la encuesta anual elaborada por el canadiense Fraser Institute.

La encuesta evalúa tanto la disponibilidad de los minerales en el subsuelo de esas naciones así como las políticas públicas para permitir su exploración y explotación en 83 regiones mineras del orbe. México ocupa el lugar 29, frente al sexto puesto de Chile y el 14 para Perú.

“Si vemos el destino del gasto de presupuestos para exploración, Chile y Perú han recuperado puntos en ese ranking, y México los ha perdido un poco de ventaja; mucho es por el tema de impuestos altos, situación de inseguridad física y temas de robos”, aseguró Pizarro.

También hay una diferencia en el peso que tiene esta actividad en el PIB de esos países sudamericanos, pues es mayor que el de México, donde apenas alcanza el 2.4%, según la Camimex, frente al 10% y 9% respectivamente.

Aunado a ello, desde 2014, la reforma fiscal emprendida por el gobierno del entonces presidente Enrique Peña Nieto incrementó los impuestos para esta actividad, con la creación del Fondo Minero.

En agosto pasado, el subsecretario de Minería de la Secretaría de Economía, Francisco Quiroga, secundó el anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador en el sentido de que no se darían más concesiones mineras durante la presente administración.

Apenas este sábado de gira por Puebla, el mandatario aseguró que su gobierno revisará las concesiones mineras en operación para corroborar que no afecten a ninguna reserva ecológica.

“(Las concesiones actuales) no tienen nada de qué preocuparse. (…) Actualmente muchas no están siendo explotadas; no están operando. Ese es el verdadero problema al que se refiere el presidente”, lanzó Quiroga en agosto en una entrevista con Standard & Poor’s Global Market Intelligence.

Forbes buscó al subsecretario para este trabajo, pero no ha obtenido respuesta hasta el momento.

Actividad minera, con mala imagen

Otro de los problemas que enfrenta la minería es la imagen que se tiene de ser una actividad extremadamente contaminante y que afecta a las poblaciones aledañas de las zonas donde se ejecutan estos proyectos.

Entre 2013 y 2018, la Camimex contó 169 proyectos detenidos por protestas sociales y oposición de las comunidades.

Ello además se ve empañado por la violencia que rodea a las contenciones contra los manifestantes. El reporte para 2019 de Global Witness ubicó a México como el sexto país más peligroso para los defensores de la tierra, el territorio y el medio ambiente, con 14 víctimas de asesinato por este motivo. La minería y las industrias extractivas es el primer sector señalado por estos actos.

La mañana del 23 de diciembre de 2019, el secretario de Medio Ambiente, Víctor Manuel Toledo, recordó que Grupo México, empresa minera responsable de un derrame de contaminantes en el Río Sonora en 2014, aún mantiene un adeudo para la atención de la crisis ambiental y de salud provocada en esa región.

Tras este anuncio, las acciones de la firma presentaron una caída de más de 4 puntos porcentuales.

“El efecto puede ser muy curioso que en lugares donde no estamos tan familiarizados, la percepción es más negativa que en lugares donde tienen la explotación. En donde sí tienen esa tradición, Sonora, Zacatecas, comunidades en donde están, sí se tiene más cercanía, cada persona tiene un familiar vinculado con la empresa minera o que de alguna manera trabaje y sea parte de los empleos indirectos y tienen una mejor imagen.

“Donde no llega es fuera de esas regiones. Donde es muy fácil ver que hubo un derrame o un accidente, es muy fácil tener esa percepción. Faltaría un poco más trabajo, lograr esa promoción y hacer más accesible a cualquier persona el tener conocimiento de qué se trata la minería, cuál es realmente el impacto, en qué nos beneficiamos día a día. No podríamos ver vehículos eléctricos y todo ese tema que estamos viendo para reducir el impacto ambiental, no sería posible sin la minería. No queremos la minería pero sí queremos el teléfono que trae cantidades importantes de minerales”, indicó Pizarro.

 

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