Uno de nuestros principales superpoderes como humanos, gracias a nuestra capacidad cognitiva, es una herramienta que llamamos alfabeto. Tal vez por eso es que la compañía que nació como Google después decidió convertirse en Alphabet al verse crecer. Dentro del gran grupo de empresas de investigación y desarrollo debajo de Alphabet y todavía dentro de Google se encuentra el área de “Research at Google” o Investigación en Google y dentro del mismo hay un equipo llamado “Google Brain Team” o Equipo Google Cerebro cuyo lema dice “Hacer máquinas inteligentes. Mejorar la vida de las personas”.

La política del equipo, traducido por una red neural, dice: “Los miembros del equipo de Google Brain establecen su propia agenda de investigación, con el equipo en su conjunto manteniendo una cartera de proyectos en diferentes horizontes temporales y niveles de riesgo”. Con todo lo anterior podríamos tomar dos posturas: o me pongo nervioso o acepto que no entiendo lo que dice y me regreso al videojuego. Creo que es bueno que haya cierta apertura y analicen los niveles de riesgo.

Hace pocas semanas en Asilomar, California, EU el “Future of Life Institute” tuvo una reunión en donde varias personalidades se reunieron para trazar los principios sobre Inteligencia Artificial, que decidieron llamar: “Asilomar AI Principles”. Entre las fotos del evento me llamó la atención ver a íconos como Larry Page, Peter Norvig, Ray Kurzweil y Eric Schmidt (entre muchas otras personalidades del mundo de la tecnología). Se trazaron 23 principios después de 3 días de reuniones y los colocaron en tres bloques: investigación, ética y situaciones a largo plazo.

Pero más allá de estas reuniones que en cierta forma apaciguan mi mente respecto a que si estamos haciendo algo, sigue habiendo trabajos de especialización de las máquinas que me dejan impresionado. Un claro ejemplo es el de los superpoderes que están desarrollando las redes neurales visuales. Este 2 de febrero tres ingenieros del equipo de Google Brain colocaron en Arxiv (un sitio donde están las investigaciones de varios científicos) su trabajo llamado “Pixel Recursive Super Resolution”.

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Básicamente aplican esa necesidad de mejorar imágenes borrosas o de baja calidad que hemos visto en escenas desde Blade Runner, pasando por CSI y hasta en MacGyver (la pasada, no la nueva, lo siento millennials), recordemos:

Algo mejor que vista de Rayos X, el superpoder de ver lo que está en una imagen que no es más que una plasta de colores. Pero, aunque los resultados están lejos de ser perfectos, se empiezan a acercar a ser un boceto de lo real (a partir de algo que se inventó la máquina). Una plasta prácticamente inutilizable de 8 píxeles por 8 píxeles de repente tiene rasgos faciales reconocibles. E incluso en aquellos momentos en los que el sistema AI obtiene muchos detalles erróneos, está lo suficientemente cerca como para que al menos tenga una idea de lo que hay. Una plasta indistinguible en un principio, con esta tecnología, puede llegar a ser tan clara como para decir que es un dormitorio.

Lo que no debemos de olvidar es que para que lo anterior pase, se le tuvo que decir a la red neural que estaba viendo habitaciones, o que estaba viendo rostros de celebridades. Por el momento seguimos controlando el alimento, pero es importante que en el desarrollo y la investigación también se estén tratando los elementos éticos que se alinean de cierta forma a los lineamientos de la sociedad, y hay que recordar que los ingenieros de Silicon Valley, no son los únicos que definen nuestros lineamientos. Les recomiendo mucho este video: Superinteligencia, ciencia o ficción.

Y si, como dijo el tío Stan Lee en Spider Man, para que en cómics posteriores y en la película se lo atribuyeran al Tío Ben: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. De lo que tenemos que tener cuidado es de que hay que estar seguros que los intereses de la Inteligencia Artificial estarán alineados con los nuestros como sociedad, incluyendo el sentido de privacidad (en especial con esto de las imágenes) y estar conscientes de que la inteligencia, no sólo el poder o la fuerza, permite controlar el entorno. Si somos algo inteligentes no dejaremos que nos regresen a 1984 para que Orson Welles tenga razón.

Recordemos que la Inteligencia artificial no requiere tomarse el tiempo que yo tengo que tomarme para escribir estas líneas, sus capacidades de procesamiento no dependen de unos palitos de carne y hueso. Puede saltarse el alfabeto y dar un comando binario que nos cierre la puerta, todo basado en un resultado que llegó después de un análisis cuántico. Porque “Hacer máquinas inteligentes. Mejorar la vida de las personas.” también implica saber qué darle de comer y enseñarle ciertos modales en la mesa.

Mientras les dejo esta imagen que me agradó mucho del sitio del Instituto; un gráfico con algo que cada vez es más común encontrar en Silicon Valley: la tabla de mitos y realidades, en este caso respecto a la Superinteligencia y la Inteligencia Artificial.

 

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