Tensiones políticas, ¿amenaza para la economía?

Foto: Cortesía Senado de la República.

El retraso en el anuncio de la reforma financiera es síntoma de un clima desfavorable para alcanzar consensos en materia de cambios estructurales. La pregunta real es qué tanto los desencuentros entre los legisladores pueden convertirse en  un obstáculo para la agenda de crecimiento.

 

La historia empezó la semana pasada, cuando el Partido Acción Nacional denunció un mal uso de recursos públicos por parte de funcionarios priístas en Veracruz. Siete funcionarios de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) fueron despedidos, sin embargo, los reflectores se enfocaron en la titular de la dependencia, Rosario Robles.

El conflicto sobre su permanencia al frete de la Sedesol creció a tal grado que este martes, el presidente del PAN, Gustavo Madero, dijo que en los próximos días el partido definirá si continuará o no con el respaldo al  Pacto por México,  una serie de compromisos enfocados a lograr cambios estructurales para alcanzar un mayor crecimiento de manera sostenida.

Por lo pronto, los representantes del PAN no asistirán a los eventos relacionados con el Pacto, como reacción, presidencia canceló el anuncio de reforma financiera previsto para el martes 23.

El problema de que se genere tensión alrededor del Pacto tiene que ver con la apreciación de los mercados. Hasta hoy, las expectativas son positivas:  el Pacto por México se convirtió en uno de los protagonistas de los comentarios de análisis a nivel internacional, pues parecía que el camino a las reformas estructurales en el país había pasado de una terracería a una autopista de alta velocidad ya que las principales fuerzas políticas habían llegado a un punto de acuerdo, sin embargo, hoy se evidencia que podría haber baches.

“El PAN y PRD han amenazado con abandonar el Pacto de México si el gobierno no toma medidas enérgicas para garantizar elecciones locales limpias y legales próximo mes de julio. Esperamos que el Gobierno aborde el tema porque el pacto es clave para la aplicación de la agenda de reformas estructurales”, explica en un comentario Marco Oviedo, economista de Barclays para México.

El analista explica que los tiempos pueden ejercer presión pues el Congreso reanudará el actual período legislativo el 30 de abril y la reforma de las telecomunicaciones debe ser aprobada por la Cámara Baja, mientras que la reforma de la banca, aún debe ser discutida.

“Creemos que el presidente va a tratar de resolver este problema lo antes posible y que el gobierno federal anunciará medidas enérgicas para garantizar que las elecciones locales se llevan a cabo de acuerdo con la ley. De lo contrario, las negociaciones de la reforma podrían detener los debates sobre la reforma fiscal y energética que se están produciendo”, añade.

 

Escenario en riesgo

Para José Luis de la Cruz, director del Centro de Investigación en Economía y Negocios del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México, las discusiones políticas podrían tener un efecto alarmante en los mercados, no sólo por el atraso en la discusión de las reformas, sino por la combinación entre incertidumbre y desaceleración.

“Los conflictos políticos afectan las expectativas, si eso se combina con un ambiente de desaceleración, estamos ante un escenario en el que la interpretación de los mercados sería peligrosa”, advierte.

Víctor Manuel Herrera, director general de Standard & Poor’s México, coincide al señalar que no es favorable un escenario de confrontación entre las principales fuerzas políticas.

“Yo sí vi la noticia (de la cancelación del anuncio de reforma financiera) con mucha desilusión porque estábamos viendo que estaba avanzando por buen camino -quizás de una forma muy acelerada-. Se estaba logrando un ritmo muy positivo de presentación y de aprobación, y se notaba que los partidos estaban trabajando fuertemente en poder presentar estas propuestas al Congreso”, dijo,

Ante el escenario positivo en materia de reformas, S&P mejoró la perspectiva de la nota soberana de México de estable a positiva, lo cual, en términos de la evaluación crediticia indica que lo que ocurra en el país en los próximos 18 meses será decisivo para mejorar en términos de calificación.

“El problema no será tanto el atraso en las reformas como los impactos que puede haber una vez prevista una salida de capitales, para México, es muy importante que la reversión se de en forma moderada y la combinación de crecimiento por debajo de los esperado más tensiones políticas genera un mal ambiente, sobre todo para los inversionistas que actúan de manera especulativa”, alerta el catedrático.