Trump genera más optimismo que Obama entre líderes tecnológicos

Trump, recuerda el hombre que representa los intereses de la industria tecnológica, tiene la oportunidad de dejar de asfixiar a los negocios con regulaciones y cortar los impuestos para que las empresas continúen innovando, construyendo y creando. Es un hombre de negocios.

Gary Shapiro durante su presentación en el CES-2017. (FOTO: Carlos Morales)

LAS VEGAS, Nevada. La llegada de Donald Trump a la presidencia estadunidense genera optimismo entre las empresas de tecnología, más incluso que cuando Barack Obama llegó a la Casa Blanca hace ocho años.

Le recordamos a Gary Shapiro, presidente y CEO de la Consumer Technology Association (CTA), que hace exactamente ocho años platicamos del triunfo del demócrata, y que exactamente hace ocho años dijo que Obama no era una buena señal para la industria tecnológica estadunidense.

“El presidente Obama fue muy bueno con la industria tecnológica, tuvimos buenos canales de comunicación y fue muy respetuoso”, reconoce el hombre que representa los intereses de más de 2,200 empresas de tecnología que generan a su vez más de 15 millones de empleos. “Pero hablando de negocios, metió nuevas reglas y regulaciones, que no ayudaron a hacer negocios”.

Al finalizar el año 2016, Shapiro escribió un texto en donde aceptaba que Obama fue bueno para la tecnología, pero malo para la economía y los negocios. En ocho años, dice en su columna, el PIB estadunidense nunca pasó de tres por ciento de crecimiento, una de las peores marcas registradas en la historia de esta nación.

Trump, recuerda el hombre que representa los intereses de la industria tecnológica, tiene la oportunidad de dejar de asfixiar a los negocios con regulaciones y cortar los impuestos para que las empresas continúen innovando, construyendo y creando. Es un hombre de negocios.

Reconoce además que no está del todo de acuerdo con Trump, en algunos momentos públicamente lo ha criticado, principalmente por sus apariciones en shows de televisión, sus comentarios alrededor de los militares estadunidenses y contra algunos grupos étnicos.

Pero aclara que es un optimista.

“En la industria de la innovación no somos políticos, pero sí somos innovadores, y cambiamos y nos adaptamos. Como dice la genética, a lo largo de la historia, no es el más fuerte el que sobrevive, sino el que se adapta más rápido al cambio”, responde a Forbes durante una conferencia de prensa, la mañana de este viernes 6 de enero.

“Nosotros nos sabemos adaptar y nos adaptaremos a la nueva administración”, asegura Shapiro, quien está junto con la industria festejando el aniversario 50 de la feria de tecnología más importante del mundo, el CES de Las Vegas.

Desde el pasado 3 de enero, en la ciudad del pecado se celebra medio siglo de una fiesta que se realiza cada año para presentar productos que han cambiado el rostro de la sociedad, costumbres, deseos y a la economía en su conjunto.

El primer CES que se celebró en 1967, cuando nació la feria en Nueva York, era el epicentro de la televisión, y se enfocaba en esos aparatos, en radios y fonógrafos. Hoy hablamos de realidad virtual, pantallas de súper alta definición y robots por doquier y para cualquier cosa.

“El lado positivo de esta nueva administración –continúa– es que esperamos inversiones en infraestructura, que es algo que no se había hecho, fueron rechazadas por el presidente Obama, pero también por su antecesor. Ustedes pueden ver qué bello es el aeropuerto de Las Vegas, pero es uno de los pocos que se ha renovado en los últimos años. Así que esperamos inversiones en infraestructura, también como la red 5G y carreteras que nos ayudarán a estar mejor conectados”.

Dice que también son optimistas en materia impositiva. El presidente electo Trump prometió reducir los impuestos, así como suavizar las reglas y regulaciones.

“Lo dije en mi discurso ayer, las empresas de Estados Unidos tienen que seguir tantas leyes, tantas regulaciones, que todo el tiempo tienen que estar averiguando si están haciendo lo correcto. Probablemente tenemos en este país más abogados per cápita que en ningún otro lado. Si algún país aquí de los presentes quiere abogados estaremos felices de exportarles algunos”, recuerda Gary con una voz cansada, pues desde que arrancó la feria ha ofrecido conferencias, firmas de libros y ha tenido reuniones con grandes empresarios y poderosas figuras políticas de todo el mundo.

“Aceptamos que está bien tener regulaciones del gobierno, para cumplir con objetivos específicos. Pero hoy hay cientos de miles de páginas de reglas que es imposible seguir para cualquier empresa. El presidente electo Trump, hemos visto, está poniendo líderes de negocios en los puestos de mando. El presidente Obama tuvo el menor número de líderes de negocios en su gabinete que nadie en la historia de la presidencia de Estados Unidos, hablando de presencia en los puestos de poder. Y el presidente Trump está mostrando que está cambiando de dirección muy rápido”.

Shapiro dice que ha leído los libros de Donald Trump, y entiende que le gusta que se hagan las cosas, entiende la película completa, y además de que le gusta que se hagan las cosas, está muy consciente de los costos.

“Ustedes pueden ver lo bellos y grandes que son los hoteles Trump, eso nos puede decir un poco que en cuestión de gasto y control, él estará consciente en el gobierno de los gastos”.

Hay problemas, aclara Gary Shapiro, el más grave probablemente es qué hará en materia de intercambios comerciales. Las leyes de inmigración y los acuerdos de cooperación.

“Debemos promover hacer negocios en este país, en lugar de quitar las ganas de hacer negocios”, ataja.

Entretanto, dice que Donald Trump podría ayudarlos a ver caer el creciente dominio de China y aminorar los golpes que reciben las empresas tecnológicas, como Google, Facebook e Intel, en la Unión Europea. Le pide defender a sus empresas de ataques de otras naciones, buscar el equilibro en las relaciones comerciales, pues siente que en algunas partes del mundo, algunos abusan en sus regulaciones en contra de los americanos.

Sobre México, dice que se habló mucho del país durante las elecciones, temas poco cómodos. Pero el país del sur no puede dejarse de lado, aclara Gary Shapiro. Es un gran vecino, igual que Canadá.

“No creo que Trump, por sus propuestas de campaña, tire el Tratado de Libre Comercio, creo que buscará la manera de modernizarlo. Además, no creo que nadie tenga interés en cerrar la frontera de Estados Unidos a México”, dice el representante de las tecnológicas estadunidenses.