En América Latina, 44% de los empleadores tienen problemas para contratar personal, ninguno priorizó tener una estrategia para atraer a las mujeres, dijo Mónica Flores, CEO de Manpower Latinoamérica.

“Ese es el escenario mundial, no sólo es un problema de Latinoamérica. La ONU dice que nos va a tomar 120 años cambiar”, destacó Mónica Flores durante el Foro Forbes Mujeres Poderosas. El reto de Trascender Panamá.

Para la CEO de Manpower, a pesar de que ya nos encontramos en la cuarta revolución industrial, las mujeres siguen estudiando carreras como psicología, administración y no están estudiando ingenierías, temas de salud, carreras técnicas.

“No solo estamos en desventaja por los puestos de liderazgo, sino que los trabajos para los que estudiamos van a desaparecer por los robots. Tenemos muchas más barreras que vences, y no por los hombres, sino por nosotras mismas”, comentó Flores.

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El mayor problema para la CEO de Manpower es que las mujeres reciben un entrenamiento machista que les crea barreras mentales.

Estas son las cuatro barreras que las mujeres deben de vencer para alcanzar el exito según Mónica Flores.

Somos nuestras peores críticas: Siempre nos sentimos fatales por no estar guapísimas, porque nos vemos feas, poco atractivas, algo de nuestro cuerpo no nos gusta. Queremos perfección. Al vernos al espejo somos unas leonas, pero nos vemos pequeñitas por cosas como que no nos hemos casado, porque se nos rompió una uña, etc.

Los hombres aplican para un trabajo en base a su potencial y las mujeres en base a resultados.

En 45% de los casos, las mujeres preparadas se sienten culpables cuando trabajan porque no dedican tiempo a los hijos o al cuidado de la casa. Eso lleva a la culpa.

Un mundo masculino: tenemos los roles de género: el hombre siempre es el fuerte, el vencedor, el fuerte. La mujer es la tierna, la reproductiva y la femenina. Hay veces que al entrar a un corporativo nos disfrazamos de hombre y ese es un gran error. Debemos aprender a alcanzar el poder desde nuestra feminidad.

Si somos patos y caminamos como patos, no podemos pretender ser pingüinos. En primera debemos aprender a negociar los sueldos. En los dos primeros años el 57% de los hombres ya negocia un sueldo contra 7% de las mujeres.

Queremos ser super mujeres: Queremos ser super mamás, super ama de casa, super esposa, super hija o super trabajadoras o super delgada. Eso no se puede, no hay superhéroes. No nos pongamos pesos que nadie nos puso. Nos ponemos muchas cosas nosotras mismas.

Estereotipos: Nos dejamos ir siempre por la imagen, que hemos permitido todas que se siga manejando en los medios de comunicación. Eso es lo que estamos fomentando con nuestras niñas. El problema es que estamos entrenando a las nuevas generaciones con estrés, por ejemplo, a ser delgadas.

Los estereotipos perpetúan la expectativa que la sociedad tiene de nosotras: ser madre, cuidar al enfermo, lavar la ropa, cocinar. A veces nosotras mismas somos las saboteadoras

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