Casinos que quebraron cuatro veces, una aerolínea de lujo que nunca prosperó y hasta un resort sin terminar en México son algunos de los fracasos en los negocios del multimillonario que quiere ser presidente de Estados Unidos.

 

Donald John Trump no deja indiferente a nadie. El multimillonario de los bienes raíces es un feroz crítico del actual gobierno de Estados Unidos, trató de probar que Barack Obama no es estadounidense y hace unos días provocó la reacción del gobierno mexicano después de declarar que los inmigrantes mexicanos son gente “con muchos problemas” que llegan a territorio de EU.

Trump (Queens, Nueva York, 14 de junio de 1946) tiene un imperio de los bienes raíces que le ha ayudado a construir una fortuna personal de 4,100 millones de dólares (mdd), aunque él asegura que ésta es de más de 9,000 mdd.

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El empresario, cuyo portafolio se compone de hoteles, edificios de lujo, campos de golf y casinos, se lanzó el pasado 16 de junio para lanzar la candidatura por el Partido Republicano por la Presidencia de Estados Unidos. En su discurso dijo que México está ahogando económicamente a EU, que las tasas de interés históricamente bajas están formando una burbuja que pronto estallará y propuso al inversionista Carl Icahn como secretario del Tesoro.

Sobre su plataforma política dijo que su ventaja es principalmente su fortuna, pues le permitirá llegar sin compromisos financieros de ningún tipo.

La habilidad de Trump para los negocios es innegable, pero también en su carrera tuvo fracasos sonados, como en los casinos, en una aerolínea y hasta con un resort en México. Estos son los seis negocios más exitosos (y ruinosos) del empresario.

 

LOS ÉXITOS

1. Trump Tower

El edificio de 67 pisos ubicado en la Quinta Avenida de Nueva York es la base de operaciones de Trump Organization, la construcción insignia del imperio de bienes raíces de Trump y un símbolo de la ciudad.

La torre, inaugurada en 1983, combina sus pisos para uso residencial, corporativo y comercial. Dentro están las tiendas principales de Gucci y de Nike.

Los residentes de los lujosos apartamentos han sido celebridades, príncipes árabes y hasta de organizaciones, como la Concacaf, el organismo que une a las federaciones de futbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe.

Forbes valuó la Torre Trump en 316 millones de dólares (mdd) en 2006. Y aunque tiene edificios más costosos, como la Torre Trump de Chicago (850 mdd), la construcción ubicada en el número 721 de la Quinta Avenida es la más emblemática entre los edificios del magnate. También un piso de la torre fue el set de su reality show The Apprentice.

 

2. The Apprentice

Este programa le dio más notoriedad a Donald Trump como personaje público y lo posicionó como un personaje influyente. En 2013 estaba en el lugar 30 de la lista Forbes de las 100 celebridades más poderosas del mundo.

La primera temporada de The Apprentice se lanzó en enero de 2004. Los participantes competían entre sí para ganar un premio de 250,000 dólares y la oportunidad de dirigir una de las empresas de Trump. El final de la primera temporada fue visto por 28 millones de espectadores, aunque las siguientes no pudieron replicar el mismo éxito. Aun así, el programa se convirtió en una franquicia que se reprodujo en más de 30 países en todos los continentes.

Cada capítulo de The Apprentice terminaba con Donald Trump despidiendo a un competidor con su característica frase: “You’re fired”. Como dato curioso, Trump lanzó un juego de mesa, muy parecido al Monopoly, que tenía esta misma frase.

 

3. Los Viñedos Trump

No es el negocio más famoso ni redituable, pero muestra la maestría (o malicia) de Trump para hacerse de propiedades. En 2012 adquirió una mansión y unos viñedos de 314 hectáreas en Charlottesville, Virginia, por 15 millones de dólares… cuando su valor era de 100 mdd.

¿Cómo lo hizo? Es una historia un tanto complicada: la mansión Albermale y los viñedos pertenecieron a John Kluge, el hombre más rico de Estados Unidos en 1990, con una fortuna de 5,200 mdd. Ese mismo año, John Kluge y su esposa, Patricia, se divorcian y ella gana la mansión y el terreno, que estaba valuado en 100 mdd.

Entre 2007 y 2011, Patricia obtuvo casi 70 mdd en préstamos para expandir la producción de vino. Los vinos fueron exitosos, pero la administración fracasó. Para pagar a sus acreedores hipotecó la mansión y cayó en impago. Bank of America embargó la propiedad. Donald Trump entró en escena y llegó a un acuerdo con el hijo de John Kluge para comprar un terreno de 87 hectáreas aledaño a la mansión por 500,000 dólares.

En 2012, Trum, junto con su hijo, Eric, completó la compra de la mansión y los viñedos por 14.6 mdd. En mayo de 2015 abrió Trump Albermale Estate, un hotel con un costo de 399 dólares la noche.

 

LOS FRACASOS

4. Aerolíneas Trump

Alguna vez Donald tuvo su propia aerolínea, pero fracasó por distintos factores. En 1989, Easter Airlines se puso en subasta. Donald Trump ganó la puja con 380 mdd, financiados a través de 22 bancos.

El empresario remodeló la flota de los 17 aviones Boeing 727 con interiores de lujo (fue pionero en el servicio de auto-checking en kioskos) y ofreció rutas entre Boston, Nueva York y Washington.

Pero a los usuarios no les interesaba en ese momento vivir una experiencia de lujo, sino los precios de los boletos. Además, se juntaron una pequeña recesión en EU y el conflicto geopolítico entre Irak y Kuwait, que hizo escalar los precios de los combustibles. La aerolínea de Trump quebró, y en 1992 sus activos fueron comprados por US Airways.

 

5. Los casinos que quebraron cuatro veces

Trump Entertainment Resorts, la compañía que administra los casinos de Trump en Las Vegas y Atlantic City, entró en bancarrota tres veces. La primera fue en 1991, la segunda en 2004, la tercera en 2009 y la última en 2014.

Trump financió con bonos basura la construcción del Taj Mahal, entonces el mayor casino de Atlantic City, pero una crisis inmobiliaria y los intereses impagables elevaron la deuda hasta 1,000 mdd y entró a la primera quiebra.

La segunda fue cuando presentó un plan de reestructura de la deuda, pero que fue rechazado por los accionistas. Trump tuvo que bajar su propia participación y entró en bancarrota en noviembre de 2004. La tercera fue en 2009. La compañía debía 1,200 mdd y Trump se vio forzado a renunciar como presidente del consejo, aunque conservó su participación accionaria.

En 2014, Trump realizó una demanda para que su nombre fuera retirado de varios casinos en Atlantic City, y en septiembre la compañía quebró de nuevo.

 

6. Trump Resort en Baja California

A finales de 2013, Donald acusó a unos desarrolladores de departamentos de lujo en Baja California, que estaban construyendo los inmuebles bajo la licencia de la marca del empresario, pero el proyecto quebró en 2008.

El Trump Ocean Resort Baja México, al sur de Tijuana, estaba planeado como un resort de lujo con 525 departamentos con vista panorámica al Océano Pacífico, piscinas, canchas de tenis y restaurantes de alta cocina, todo en un terreno de 17 hectáreas.

Más de 100 compradores, la mayoría del sur de California, que ya habían dado depósitos para apartar un departamento, demandaron a Donald Trump, y él dijo a Los Angeles Times que no participó en la construcción de la obra y culpó a los desarrolladores.

“Tengo una demanda en el corrupto sistema judicial mexicano que gané y que, hasta ahora, no he podido cobrar. ¡No hagan negocios con México!”, advirtió el empresario en un mensaje de Twitter en febrero pasado.

 

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