La decisión del BCE de copiar el fracasado alivio cuantitativo de la Fed y aumentar los requerimentos mínimos de capital para la banca europea podría tener efectos desastrosos para la economía mundial.

 

Por Steve Forbes

PUBLICIDAD

 

Aunque Grecia domina los titulares, otras dos noticias importantes han puesto de relieve por qué la Unión Europea se encuentra en una grave crisis económica y política que podría tener consecuencias devastadoras para Estados Unidos y el resto del mundo.

Un evento es bien conocido: el Banco Central Europeo anunció que se embarcará en un frenesí descomunal de flexibilización cuantitativa para sacar a las economías estancadas del continente de la fosa en la que viven. El BCE está repitiendo los errores de la Reserva Federal y el Banco de Japón. Comprará títulos públicos (aunque, en teoría, los bancos centrales de cada país asumirán los riesgos) para dar un impulso a las reservas bancarias y aliviar las tasas de interés. En un mundo normal, los bancos aumentarían el número de préstamos que ofrecen, tomarían esos recursos frescos y los multiplicarían. Alguna vez un euro en nuevas reservas terminaría creando 8 a 10 euros en nuevos préstamos, pero ya no.

La tasa de interés es el precio que un prestatario paga por “rentar” el dinero, y los controles de precios siempre perjudican y distorsionan los mercados. La supresión de las tasas de interés ha distorsionado gravemente los mercados de crédito en todo el mundo, lo que hace más difícil para las nuevas empresas pequeñas y medianas obtener crédito suficiente en condiciones razonables. La mayoría de los hogares enfrenta la misma situación.

En cuanto a la noticia menos conocida: tan pronto como el BCE adoptó las fracasadas políticas de la Fed (no es coincidencia que a medida que la Fed fue reduciendo su QE, la creación de empleo en EU mejoró) surgieron los informes de que el BCE endurecerá los requisitos de capital a los bancos europeos. Incluso, las instituciones que ya cumplen con los niveles de capital marcados por la regulación deberán reforzar sus reservas de capital.

El nivel de desconocimiento del BCE es impresionante. ¿Cómo aumenta un banco su colchón de capital? Con la venta de nuevas acciones y la reducción del pago de dividendos y el otorgamiento de préstamos. Los reguladores están obsesionados con elevar los “activos ponderados por riesgo” de los bancos, pero, por ejemplo, bajo las pervertidas luces de los supervisores bancarios, un préstamo a Portugal es menos riesgoso que un préstamo a Apple. Las empresas sin contactos políticos, es decir, la mayor parte del sector privado, quedan fuera del esquema.

La mayor parte de las reservas creadas por esta nueva versión de flexibilización cuantitativa se quedará estacionada en el BCE. Peor aún, el BCE da a los políticos de Europa una excusa para no emprender las reestructuraciones internas que se necesitan para promover un crecimiento real, como poner un verdadero freno a los inflados sectores públicos, reducir las onerosas tasas de impuestos y liberalizar los mercados de trabajo.

Las economías de Europa con problemas continuarán estancadas. Como las elecciones en Grecia lo demuestran, estos problemas están dando lugar a terribles repercusiones políticas. El xenófobo y fascista Frente Nacional de Francia ha ganado un nivel de apoyo inmenso. Los radicales se perfilan para dominar las elecciones de España a finales de este año. Las elecciones en Gran Bretaña podrían poner en marcha una cadena de acontecimientos que conducirían a la retirada de isla de la UE.

Un colapso de la UE y el euro sería desastroso y pondría al mundo en un curso caótico no visto desde la década de 1930.

 

Siguientes artículos

MVS niega censura al reportaje sobre la ‘Casa Blanca’
Por

La investigación sobre la llamada ‘Casa Blanca’ reveló que la esposa de Peña Nieto, la ex actriz de telenove...