Reuters.- Aunque crece la esperanza de que haya un acuerdo entre México y Estados Unidos para evitar la imposición aranceles, el presidente Andrés Manuel López Obrador analiza una lista de productos estadounidenses a los cuales podría poner un arancel en represalia si las amenazas de Donald Trump se concretan.

Aunque el mandatario mexicano dijo esta mañana que tiene optimismo en que las conversaciones bilaterales llegarán a buen puerto, tres fuentes del gobierno mexicano dijeron a Reuters que López Obrador está evaluando la represalia.

La medida de reacción estaría dirigida a golpear la base electoral de Trump, quien anunciará próximamente su candidatura para las elecciones de noviembre de 2020. Sin embargo, las fuentes precisaron que las medidas no incluirían al maíz, uno de los productos agrícolas estadounidenses más rentables.

El presidente estadounidense amagó la semana pasada con imponer aranceles de 5% a las importaciones de todos los productos mexicanos y aumentarlos hasta 25% este año si el gobierno mexicano no frena la migración irregular.

Este miércoles, una delegación mexicana encabezada por el canciller Marcelo Ebrard acude a la Casa Blanca para reunirse con una representación estadounidense liderada por el vicepresidente Mike Pence y el secretario de Estado, Mike Pompeo.

Los funcionarios mexicanos buscan persuadir a sus pares estadounidenses de que su gobierno está haciendo lo necesario para frenar la migración.

Las voces en Estados Unidos en contra de los aranceles han aumentado en los últimos días, pero Trump insistió hoy en que está dispuesto a seguir adelante con su amenaza.

Desde Irlanda, donde se encuentra de visita, el mandatario dijo que ve que México quiere llegar a un acuerdo para detener una nueva guerra comercial.

“México puede detenerlo. Tienen que detenerlo, de lo contrario, no podremos hacer negocios. Es algo muy simple. Y creo que lo detendrán. Creo que quieren hacer algo. Creo que quieren llegar a un acuerdo y enviaron a gente de alto nivel para intentarlo y lograrlo”, dijo.

Por otro lado, Peter Navarro, asesor comercial de la Casa Blanca, dijo a CNN que los aranceles, que entrarían en vigencia el 10 de junio, podrían no ser necesarios.

”Creemos que estos aranceles podrían no tener que entrar en vigencia precisamente porque tenemos la atención de los mexicanos”, sostuvo.

Si los aranceles se materializan, Estados Unidos estaría en una seria disputa con dos de sus tres principales socios comerciales. Las relaciones de Estados Unidos con China han empeorado en el último mes, ya que Washington y Pekín han impuesto aranceles adicionales a sus respectivos envíos.

Estados Unidos es el principal socio comercial de México. Alrededor del 80% del total de las exportaciones mexicanas tienen como destino el mercado estadounidense.

Resistencia al interior

Trump ha enfrentado una resistencia significativa dentro de su propio Partido Republicano por los aranceles y muchos legisladores están preocupados por el posible impacto al comercio transfronterizo, a las empresas y a consumidores estadounidenses.

Chuck Grassley, presidente republicano del Comité de Finanzas del Senado estadounidense, vaticinó que Estados Unidos y México firmarían un acuerdo para evitar los aranceles tan pronto como el jueves por la noche.

Grassley representa al estado de Iowa, el cual exporta carne de cerdo y otros productos agrícolas a México y podría verse afectado por represalias mexicanas en una disputa comercial prolongada.

Durante la campaña que lo llevó a la presidencia de Estados Unidos en enero de 2017, Trump cautivó a sus votantes con una retórica contra los migrantes mexicanos y centroamericanos.

Algunos republicanos le han dicho a la Casa Blanca que no cuenten con el mismo nivel de apoyo dentro del partido que recibió a principios de año, cuando Trump declaró una emergencia nacional para desviar fondos para construir un muro en la frontera con México.

Los aranceles propuestos también han sido criticados por la Cámara de Comercio de Estados Unidos y grupos industriales debido a las preocupaciones sobre el aumento de los costos para las empresas estadounidenses y los consumidores de productos mexicanos importados, desde automóviles y autopartes hasta cerveza y fruta, pasando por aparatos eléctricos.

Detenciones al alza

El número de personas detenidas en la frontera México-Estados Unidos ha alcanzado su máximo mensual en más de una década. Las autoridades estadounidenses han dicho que están abrumadas no tanto por el número de migrantes, sino por un cambio en el tipo de persona que llega a la frontera.

Un número cada vez mayor de familias centroamericanas y menores no acompañados que buscan asilo después de huir de la violencia y pobreza en casa se han entregado a los agentes fronterizos de Estados Unidos, quienes durante mucho tiempo han estado preparados para atrapar principalmente a mexicanos adultos solteros que intentan cruzar clandestinamente.

México ha dicho que la imposición de aranceles sería devastadora para su economía y que se le complicaría contener el flujo migratorio por el impacto económico que tendrían.

Se espera que la delegación mexicana intente mostrar a la Casa Blanca que están tomando medidas para frenar el flujo de migrantes. Cifras oficiales sostienen que México detiene el doble de migrantes cada día que hace un año.

Desde que Trump anunció las medidas, el peso y la bolsa mexicanas fueron fuertemente golpeadas y, según un sondeo de Reuters, la economía local probablemente entraría en recesión este año si Trump cumple con su amenaza arancelaria.

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