Por Bernd Riegert*

DW.-  Haciendo muchas concesiones con todas las partes del Parlamento Europeo, Ursula von der Leyen obtuvo la ratificación de su nueva Comisión de la UE. Prometió muchas cosas y ahora tendrá que cumplirlas: cambio climático, más derechos parlamentarios, inversión en la economía digital, más igualdad de género, un papel más fuerte de la UE en el mundo, y mucho más. Además del Parlamento, la nueva presidenta de la Comisión depende sobre todo de los jefes de Estado y de Gobierno de los pronto solo 27 Estados miembros de la UE. Nada funciona sin ellos.

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Estos nominaron a la política alemana el pasado verano. El presidente francés, Emmanuel Macron, ya le ha mostrado a Von der Leyen que no va a ser fácil. Con su veto en contra de la apertura de negociaciones de adhesión con Macedonia del Norte y Albania y su llamado a una política militar europea independiente, Macron quiere influir mucho en el margen de acción de la nueva presidenta. Por ejemplo, la idea de establecer una conferencia sobre las futuras reformas del bloque procede de Macron. Ahora Alemania también se sube al tren en marcha.

Otra conferencia más

En dicha conferencia quieren participar todos con el fin de remodelar la UE. La nueva Comisión, bajo el mando de Von der Leyen, puede organizarla. La diligente trabajadora Von der Leyen, quien ha engullido con rapidez los complejos temas europeos, tendrá sobre todo que comunicar mucho, pero no podrá codiseñarlos, porque no es el papel del organismo superior de la UE, aunque intente impregnar la labor de la Comisión con el sello de “geopolítico”.

Refrescante es el intento de infundir un nuevo impulso en Bruselas. Con suerte, las nuevas escobas de Von der Leyen en la Comisión funcionarán bien para barrer con eficacia los desafíos del cambio climático, la digitalización y el surgimiento de populistas de derecha. En el escenario internacional, será importante confrontar el liderazgo chino, el presidente estadounidense e incluso a los líderes africanos de igual a igual en lo que respecta a derechos humanos, comercio y migración. También tendrá que negociar la relación futura con el país miembro saliente, Gran Bretaña. Esta será una épica tarea para la nueva presidenta de la Comisión.

La prueba de fuego en la segunda mitad de 2020

La antigua Comisión ha evitado crisis y fortalecido a Europa, según el análisis de Von der Leyen. Ahora ella quiere enviar una señal y dar forma a la política del futuro. Será un camino difícil, porque son objetivos escarpados. También necesitará el apoyo del miembro más fuerte, su Alemania natal. La prueba de fuego tendrá lugar el próximo año, porque hay mucho dinero en juego. Durante la presidencia alemana del Consejo en la segunda mitad del año, con el mayor contribuyente neto, Alemania, Von der Leyen deberá tener éxito a la hora de establecer un marco presupuestario con visión de futuro para siete años. ¿La canciller Angela Merkel apoyará generosamente a su exministra o la dejará en vilo?

Esta es la primera prueba que deberá superar Ursula von der Leyen. Los discursos inaugurales han desaparecido y ahora ella tiene que ponerse a trabajar.

*Bernd Riegert, corresponsal de DW.

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