El Estado de México, considerado uno de los bastiones más importantes del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y un laboratorio electoral de las elecciones presidenciales del próximo año, podría estar muy cerca de ver una victoria de la oposición, si el pesimismo ciudadano se deja sentir en las elecciones del próximo domingo, coinciden analistas.

Incluso, investigadores y maestros en Ciencias Sociales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey-Campus Estado de México, consultados por Forbes México, no descartan un triunfo opositor el próximo 4 de junio, que de no ser por abrumadora mayoría habría la posibilidad de un conflicto postelectoral.

El catedrático de esta institución Dejan Mihailovic Nikolajevic pronostica que “no sería ninguna sorpresa que gane Morena, el propio PRD, incluso Josefina Vázquez Mota. El descontento acumulado en los últimos años ya es tan grande que incluso puede barajarse la expresión del voto de castigo, un castigo al partido en el poder en el lugar y en el momento donde más duele, el Estado de México que prácticamente nunca se ponía en duda que puede acabar en manos de otro partido que no sea el PRI”.

Hoy, a unos días de la votación y con la veda electoral que comenzará este jueves, las encuestas de diarios de circulación nacional apuntan que la elección en el Edomex se dará entre dos aspirantes: Alfredo del Mazo Maza, de la alianza encabezada por el PRI, y Delfina Gómez, abanderada de Morena, que registran un virtual empate técnico.

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El profesor-investigador de tiempo completo de la Escuela de Posgrado en Educación, Humanidades y Ciencias Sociales, anticipa que “en ese sentido sí puede marcar una pauta para las elecciones presidenciales el próximo año, aunque hay que espera”. Detalló que el Edomex refleja muchas cosas que se pueden observar al nivel del país. “Todas las opciones están sobre la mesa y en términos ya de números, creo que hay 50% de probabilidades de que el PRI no gane las elecciones”.

Puntualiza que el gran problema en México no es tanto la alternancia de los partidos en el poder. “El gran problema es un mismo régimen, un régimen que prácticamente nunca cambia, independientemente de qué partido ocupe la presidencia o gane las elecciones y en esta ocasión se antoja que el proceso electoral en el Estado de México comience a significar lo que es el cambio del régimen. La destrucción de un régimen en todos estos años, en estas décadas ha empujado al país al borde de un estallido social”.

Y añade: “México podría tener un giro hacia la izquierda y un giro hacia un sistema alternativo, bastante original sin copiar ni chavismos ni lulismo ni experimentar lo que han vivido países como Bolivia o Ecuador. México ya maduró lo suficiente para salirse del modelo neoliberal y salirse de manos del PRI”, concluye.

 

El factor Ejecutivo

En tanto, Marta Bárbara Ochman Ikanowicz, doctora en Ciencias Sociales y profesora investigadora de la Escuela de Gobierno y Trasformación Pública, hace hincapié en los muy bajos niveles de popularidad en el desempeño del presidente Peña Nieto pueden jugar también a favor de un triunfo opositor.

“Representa al PRI y hemos visto que es uno de los pocos estados donde este partido nunca ha perdido, entonces evidentemente el perder el Edomex tiene un impacto psicológico tanto en los partidos como en los votantes, en el sentido otra vez de promover la alternancia y específicamente considerar que el partido tricolor no es una opción”, menciona.

Al hablar de la oposición, anticipa que “todas las encuestas demuestran prácticamente empate técnico entre el PRI y Morena, lo que implica que van a ser elecciones cuyo resultado va a ser contestado, es decir independientemente de cuál va a ser el anuncio de las autoridades electorales. Tanto el Revolucionario Institucional como Morena van a impugnar estas elecciones, van a proclamar su propia victoria, entonces también si este conflicto poselectoral se traduce en inestabilidad”.

Sin embargo, la especialista puntualiza que eso no significa que, en automático, el resultado del Estado de México va a verse reflejado en las elecciones de 2018, pero indudablemente hay implicaciones importantes.

“En estas elecciones de 2017 hay algunas cuestiones que son mucho, mucho más importantes, porque en general a lo que apuntan es una nueva dinámica de lo que son los partidos políticos o la competencia entre los partidos políticos y cómo éstos se relacionan también con lo que son los votantes”.

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80 son muchos años

A su vez, Juan Wolfgang Cruz Rivero, doctorado en Ciencias Sociales y directo del Departamento de Derecho y Relaciones Internacionales de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades, adelanta que un triunfo opositor es muy viable, sobre todo por la lectura de las encuestas que apuntan al empate técnico entre el partido tricolor y Morena, aunque “no hay que desechar que durante más de 80 años el PRI ha tenido el poder en esta entidad”.

Argumenta su dicho: “No es algo tan sencillo que vaya a dejarse este espacio de poder no porque vaya a haber una resistencia declarada u oposición de quien ahora ocupa el poder, sino que hay una especie de costumbre o de un cierto tipo de cultura política ya muy afianzado en esta entidad que me permitiría entender que el PRI pudiera extender todavía unos años más, otro sexenio más, su presencia en el Estado de México”.

Sin embargo, reitera: “insisto, creo que si es viable este triunfo de la oposición”.

Juan Wolfgang alerta que va a haber un conflicto postelectoral ya sea que gane o no la oposición: “de cualquier manera esto se va a dar, ya nos hemos en cierta forma mal acostumbrando a esto en México en los últimos años. Pero con el paso de las semanas y de los meses, esto volvería a estabilizarse. Aunque esto no significa que podamos dar por hecho que haya una conexión directa entre que si el PRI pierde el Estado de México en automático a nivel federal ocurrirá también un cambio de tal manera que el PRI, Peña Nieto y su grupo dejaran el poder”.

El doctor en Ciencias Sociales convoca a no ver sólo lo que está inmediatamente frente a nosotros, sino mirar el camino más a largo plazo, a pensar de nuevo qué tipo de país queremos, y si en estas elecciones se está definiendo eso. Tenemos que incluirlo, considera, en nuestra agenda de discusión política. “No solamente en las elecciones inmediatas sino a futuro, el tipo de país que necesitamos”.

 

Izquierda dividida

Sin embargo, David Jamile Sarquís Ramírez, doctor en Ciencias Políticas y Sociales y docente e investigador de relaciones internacionales, no está de acuerdo con sus colegas sobre un eventual triunfo opositor el próximo domingo: “es factible, aunque me sigue pareciendo poco probable. La izquierda está dividida y el PAN tampoco alcanza la meta yendo solo”.

Sobre la repercusión que puede tener el resultado electoral en el Edomex en 2018, detalla: “una derrota del priismo representaría un fuerte obstáculo para la carrera presidencial del próximo año, pero no necesariamente sería definitiva. Los priistas siguen teniendo fuerte presencia (y control) del voto en las comunidades rurales del interior del país”.

“Históricamente, el Estado de México ha sido un importante bastión del priismo, dado su potencial económico y demográfico, así como su privilegiada situación geoestratégica. Adicionalmente, es asiento de uno de los grupos de poder más fuertes del país (Grupo Atlacomulco). Por tal motivo, las elecciones para gobernador que se celebran este año serán un buen termómetro para medir las preferencias actuales de la opinión pública en la zona”, precisa.

Xóchitl Pimienta Franco, maestra en Análisis Político y Medios de Información y directora de Carrera de la Licenciatura en Relaciones Internacionales, hace énfasis en el voto de los jóvenes.

Considera que la participación de quienes van a votar por primera ocasión en estos comicios será muy importante en el resultado final. Hay temas, puntualiza, en los que la juventud, cada vez más informada, se expresará en las urnas como el aborto, los matrimonios el mismo sexo y la adopción de parejas gay. Materias a las que el candidato del PRI se ha opuesto reiteradamente.

Los jóvenes ya no creen en los medios tradicionales de comunicación y están más informados por las redes sociales y ese será otro factor a tomar en cuenta en estas elecciones.

Pimienta Franco, como sus otros colegas, está de acuerdo en que un triunfo de la oposición no está lejos. Analiza que el Edomex ha aportado entre el 10% y el 15% de los votos al Presidente de la República, de acuerdo con cifras del Programa de Resultados Electorales Preliminares.

Detalla que “de hecho, el porcentaje aumenta o disminuye con la participación ciudadana, así que incentivar la participación puede beneficiar a cualquier candidato como pasó en 2006. El año 2006 ha sido el único año en el que el candidato a la presidencia ganador no ha obtenido la mayoría de los votos. Esta cifra indica la fuerza que en ese momento tuvo el candidato Andrés Manuel López Obrador en el Estado, la cual al parecer y de acuerdo con las encuestas ha re capitalizado la candidata Delfina Gómez”.

 

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