J.A.R.V.I.S (Just A Rather Very Intelligent System) -el asistente robot de Tony Stark-  podría ser una realidad en menos tiempo de lo que esperamos, todo depende de qué tanta información proporcionemos en Internet.

 

Por Adrian Solca

 

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¿Qué tienen en común 2001: A Space Odyssey, lanzada en 1968 y Iron Man 3, estrenada recientemente?  En ambas películas, aún con más de 40 años entre ellas, cuentan con la participación de una inteligencia artificial extremadamente avanzada que interactúa con los personajes principales utilizando un lenguaje orgánico y natural.

Desde las primeras novelas de ciencia ficción hemos imaginado a estos asistentes virtuales que pueden responder a cualquier pregunta instantáneamente y que se expresan de la misma manera que nuestro mejor amigo.

Apple y Google han enfocado importantes esfuerzos desarrollando al asistente perfecto. Siri y Google Now son herramientas que interactúan con nosotros utilizando un lenguaje sencillo, natural y capaz de comprender nuestros diferentes acentos y maneras de hablar. Sin embargo, estas plataformas sólo representan la interfaz.

Son una manera mucho más elegante y funcional de acceder a toda la información que se encuentra disponible en Internet, y aunque estos titanes tecnológicos crearan a un asistente tan poderoso como el mismo J.A.R.V.I.S de Tony Stark, sería de poca utilidad sin poder acceder de manera sencilla y rápida a servicios de información públicos en la web.

Imaginemos que en unos años mi asistente virtual me dice justo antes de salir de casa “No olvides llevar un paraguas porque habrá una tormenta en la tarde”, o algo como “tu vuelo a Los Ángeles viene tarde pero el tráfico camino al aeropuerto se ve pesado, sal con 30 minutos de anticipación de la oficina”.

¿Cuántos servicios tendría que consultar para poder arrojar esa información? Un servicio de clima, un servicio de control de tráfico aéreo, un servicio de tráfico y un servicio de localización, además de toda la información que mi asistente posee previamente de mí.

Esto quiere decir que el secreto para el asistente virtual perfecto lo tenemos nosotros, en todo aquello que creamos y en la información que colocamos en la web.

Todo esto recae dentro de un concepto conocido como Big Data, que se utiliza para referirse a toda la información (privada y pública) que puede ser procesada y referenciada para crear nuevos bancos de datos. Para poder utilizar estos servicios del futuro, tenemos que abandonar la idea de que los usuarios únicamente consumen nuestra información por los canales que nosotros elegimos (nuestras páginas, micrositios o redes sociales).

Imaginemos que quiero comprar un auto, ¿no sería más fácil si existiera un servicio centralizado que permitiera  filtrar y realizar comparaciones en lugar de consultar, uno por uno, los datos de cada armadora?

Para que un servicio así pudiera existir, cada armadora tendría que crear un archivo centralizado con cada uno de los datos de los vehículos. Esta idea no es nueva. El gran secreto detrás del éxito de Facebook fue crear un API de consulta que facilitara la vida de las personas que quieren desarrollar las interfaces que consultan y procesan los datos que almacenan servicios como Facebook o Twitter.

Si los servicios más populares y utilizados de la web lo están haciendo, ¿por qué nosotros no? No importa la escala de la información que manejemos, tenemos que hacernos a la idea de que los usuarios podrán consultarla a través de una gama potencialmente ilimitada de dispositivos.

El construir una gran base de datos, centralizada, que pueda ser consultada por HAL9000 o J.A.R.V.I.S, la construimos todos cada día. Depende de nosotros el definir que tan pronto queramos llegar ahí.

 

*Adrián Solca es User Experience Designer para Digital Arts Network

 

Contacto:

www.digitalartsnetwork.com.mx

Twitter: @TBWADAN_MX

 

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