Que los poseedores de las fortunas más grandes del mundo no hacen sino hacerse más ricos con el paso de los años no es algo nuevo, pero, cuánto y dónde, son aspectos a seguir.

 

Por Carl O’Donnell

 

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El 1% más rico del mundo tuvo un año excepcional en 2013, impulsado por el sólido rendimiento de la renta variable en las economías desarrolladas y el saludable crecimiento del PIB en los mercados emergentes. La riqueza global privada saltó 14.6%, alcanzando un total de 152 billones de dólares, y enriqueciendo desproporcionadamente a los inversionistas más ricos, de acuerdo con un informe publicado por el Boston Consulting Group (BCG) titulado ‘Riqueza Mundial 2014: Montando una ola de crecimiento’.

Este aumento de la riqueza condujo a un aumento de 20% en el número de millonarios en todo el mundo, el cual alcanzó 16.3 millones en 2013 desde los 13.7 millones en 2012. Las mayores ganancias tuvieron lugar en China, donde el número de hogares millonarios se incrementó en 60% a 2.4 millones de dólares. Sin embargo, la superpotencia emergente todavía está lejos de Estados Unidos, hogar de 7.1 millones de millonarios. En general, las economías de Asia (excluyendo Japón) reportaron los mayores aumentos de riqueza, aproximadamente  8.7 billones. América del Norte, por su parte, les siguió de cerca con un aumento de 6.8 billones de dólares.

Los hogares millonarios también reclamaron una mayor proporción de la riqueza mundial en 2013, engullendo alrededor de 42% del pastel económico en comparación con alrededor de 39% en 2012. Para poner esto en perspectiva, este grupo controla ahora más de 60 billones de dólares, es decir, casi cuatro veces el PIB anual de Estados Unidos. Y no esperen que eso cambie en el corto plazo. BCG anticipa que la riqueza de los millonarios aumentará 7.7% anual durante los próximos cinco años, mucho más rápido que la tasa de 3.7% esperada para todos los demás.

Sin embargo, ésta es sólo una parte de una historia económica mucho más amplia, dijo Brent Beardsley, socio del BCG. “Es importante recordar que en el futuro la mayor parte de la concentración de la riqueza va a ser compensada por el crecimiento de una clase media en los mercados emergentes.”

Las economías emergentes acumularon riqueza a un ritmo sin igual en 2013, creciendo a un ritmo más rápido que el de los países desarrollados. Las economías de Asia (excluyendo Japón) produjeron las ganancias más agudas, registrando una vertiginosa tasa de crecimiento de 30.5%. Si bien el ritmo de acumulación de la riqueza en 2013 fue inusualmente rápido, estas economías seguirán prosperando en el futuro, con un promedio de crecimiento anual del 10.5% para los próximos cinco años. En 2018, Asia superará a América del Norte y se convertirá en el continente más rico del mundo, predice el Boston Consulting Group.

En un marcado contraste, Europa Occidental se mantuvo rezagada respecto de la producción de riqueza. La riqueza de la región sólo aumentó 5.2% en 2013, incluso a pesar de una fuerte recuperación en la renta variable europea, en la que el Euro Stoxx 50 ganó 14.7%. Esto se debe, en parte, a un inevitable efecto secundario de la cultura conservadora de inversión de estos países, dijo Daniel Kessler, socio de BCG. Los europeos invierten más que los estadounidenses en efectivo, renta fija y otras inversiones supuestamente seguras.

Los norteamericanos, por su parte, estuvieron felices de tener el mercado salvajemente alcista de 2013. La riqueza del continente creció a un ritmo anual de 15.6%, bastante impresionante para los países en desarrollo, que normalmente producen ganancias más lentas. Si bien esto es ciertamente un signo saludable para la economía de Estados Unidos, no esperen que ese desempeño se repita en el corto plazo. La mayor parte de las ganancias provino de un rebote accionario de EU: el S&P 500 subió casi 30% en 2013, y el promedio industrial Dow Jones ganó más de 25%. Mientras tanto, el crecimiento del PIB en 2013 —que es vital para el mantenimiento de la creación de riqueza en el largo plazo— sólo registró un tibio 1.9%.

En el futuro, los mercados desarrollados se asentarán en un patrón más moderado de creación de riqueza. Tanto Estados Unidos como Europa Occidental reportarán una tasa anual de 3.3% durante los próximos cinco años. Japón —que también tuvo un desempeño excepcionalmente bueno en 2013, creciendo 4.8%— tendrá un ritmo aún más anémico anual de 1.2%. Una historia más emocionante se desarrollará en América Latina, Oriente Medio y África, y Europa del Este, que verán incrementos anuales de 8.8%, 6.5% y 10.7%, respectivamente. Asia, sin embargo, seguirá siendo la estrella del espectáculo.

“Sin ánimo de ofender a ninguno de mis colegas, Asia es, por mucho, el lugar más emocionante”, dijo Federico Burgoni, jefe de administración de activos y riqueza del BCG para Asia-Pacífico.

 

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