En 2001, durante el último trimestre de su embarazo, Celia Daniel Kabbaz viajó a Houston para realizarse un estudio médico; sin embargo, entró en labor de parto durante su estancia en Estados Unidos. Su hijo fue prematuro y, tras una serie de complicaciones, falleció con apenas tres meses de nacido.

Celia regresó a México a atender a sus otros tres hijos, no tuvo tiempo de iniciar una terapia para enfrentar su proceso de duelo.

Fue entonces cuando Marinela Servitje le contó de su trabajo en el Patronato del Instituto Nacional de Pediatría y la invitó a formar parte.

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“Tenía 31 años y pensaba que no contaba con experiencia, en el Patronato había Médicos, estaba incluso el secretario de Salud. Entonces Marinela me llevó a conocer el hospital y vi en los cuneros a los niños prematuros, como mi hijo. Entonces supe que tenía que poner manos a la obra para apoyar en la labor del hospital”.

Celia forma parte de la comunidad sirio judía en México, sus creencias promueven generar redes de apoyo, de tal forma que su primer proyecto fue proveer a las madres una capilla para poder rezar.

“Todo fue a través del voluntariado, mientras nos ocupábamos de proveer la capilla y colectar donaciones, el patronato emprendía una remodelación muy ambiciosa que implicó una gran parte del hospital”, relata Celia Daniel.

La filántropa se convirtió en presidenta del Patronato del Instituto Nacional de Pediatría en 2013.

“Un día, Marinela, a quien yo considero mi mentora, me llamó para decirme que estaba lista para encabezar el Patronato, no sabía si era capaz, he tomado cursos de distintas cosas, pero no cuento con una licenciatura como tal. Decidí hacerlo. Cuando lo piensas, no es necesario ser un experto para ayudar, sólo tener voluntad”.

El Patronato del INP realiza seis eventos al año y diferentes campañas para conseguir fondos, una de las más recientes fue Libélulas del Alma, en la que la diseñadora Tania Moss ideó una pieza conmemorativa de la cual se donaron todas las ventas.

El hospital también ha logrado que el doctor Alfredo Quiñones, conocido como Doctor Q, realice cirugías con un dispositivo robótico con valor de cuatro millones de pesos.

Celia Daniel es una de las mujeres que forma parte de la iniciativa Decididas, que busca promover casos de empoderamiento que inspiren a otras mujeres a tomar decisiones de peso en sus vidas.

“No soy una persona pública, soy una persona con una historia muy dura. Pero decidí formar parte de este proyecto porque hay decisiones que te impulsan a cambiar cosas, no solo en tu vida, sino alrededor, te permiten hacer la diferencia”.

Un día, relata Celia, una niña del área de oncología del hospital se le acercó para pedirle ayuda para tener una prótesis. Celia afirma que ese tipo de experiencias son el motor para continuar con su labor.

“No es necesario hacer todo tú, a veces basta con conectar personas, el caso de esta niña, -de nombre Renata- es un ejemplo, pues bastó con publicarlo en Facebook para conseguir que una gran red de personas realizara pequeños esfuerzos. Hoy ella espera terminar su tratamiento para poder recibir una prótesis. Es una sensación hermosa porque entre más das, recibes más que aquello de lo que te desprendes”.

La gente pequeña sólo pide respeto: Cynthia Molano

 

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