“¿Donald Trump es realmente un billionaire?”, seguramente muchos se preguntaron el domingo 27 de septiembre por la noche, luego de que el New York Times soltó la bomba de su reporte sobre los impuestos del presidente en el que detalló enormes pérdidas algunos años e ingresos limitados en otros. La respuesta es: sí, Trump es un multimillonario.

De hecho, Trump tiene varios miles de millones de dólares: 2.5 mil mdd, de acuerdo a los conteos de Forbes. Su portafolio, que incluye propiedades comerciales, de golf y de negocios de branding, tiene un valor de 3.66 mil mdd sin tomar en cuenta adeudos. El presidente tiene un nivel elevado de apalancamientos, el cual suma casi 1.13 mil mdd, pero no suma lo suficiente para arrastrar su fortuna a menos de 1,000 mdd.

Para entender cómo es que Trump es tan rico—y que parezca tan pobre— es esencial entender la diferencia entre lo que se llama (a) ingresos fiscalizables y (b) ingreso operativo. Los ingresos fiscalizables representan el monto que un ciudadano reporta haber ganado al Servicio de Impuestos Internos de EU (IRS), luego de haber restado varias cosas, como depreciación, intereses, pérdidas y, en el caso de Trump, gastos de negocio cuestionables. El ingreso operativo se refiere al monto que los negocios captan en sus operaciones normales y en que se ignoran cosas como trucos contables sofisticados y maniobras financieras.

Muchos de los negocios de Donald Trump generan un enorme volumen de ingresos operativos a pesar de que sus reportes al IRS supuestamente señalan bajos ingresos fiscalizables. Esto es relevante porque el ingreso operativo, no los fiscalizables, es un factor clave al determinar el valor de un activo inmobiliario. Los inversionistas quieren saber cuánto genera un edificio en términos de ganancias anuales. Lo que suceda después en una declaración de impuestos de una persona—al nivel de alquimia financiera que un vendedor utiliza para que su ganancia operativa aparezca como una pérdida y, por lo tanto se dé la evasión fiscal— no le importa mucho a un comprador potencial.

“Hay que ver que existe el mundo fiscal… y el mundo real”, dice Eric Anton, un corredor inmobiliario en Nueva York. “Son mundos muy diferentes”.

El ingreso operativo de Trump es real y está documentado en reportes en papel de las oficinas de impuestos locales, en la Comisión de la Bolsa y Valores (SEC), así como con los socios de negocios del presidente. Pero, no hay que engañarse: la noticia no es que el presidente esté en la quiebra (el artículo del Times refleja que las declaraciones de impuestos no indican la fortuna de una persona). La noticia, en realidad, es que Donald Trump al parecer evitó enormes pagos en impuestos a pesar de tener ganancias operativas relevantes en ciertas propiedades. Es decir, Trump se las ingenió para compartir muy poco de su fortuna con el país que él preside.

Determinar la fortuna de Trump equivale a una simple, y enorme, ecuación: basta con sumar todo el valor de sus activos y restar el de sus pasivos. Claro que calcular lo que un activo vale no siempre es sencillo. Para un edificio comercial, por ejemplo, se requiere examinar la ubicación, los metros cuadrados, los múltiplos de la valuación, y el ingreso (el ingreso operativo).

Por ejemplo, Wall Street 40, un rascacielos en Nueva York que Trump controla. Los documentos en la SEC señalan que el ingreso operativo de Trump en 2019 fue de 18.1 mdd. El edificio consta de 115,000 metros cuadrados, de acuerdo con diferentes reportes ante la SEC.

En diversas entrevistas realizadas hace unos meses, ocho expertos en bienes raíces de Nueva York sugirieron múltiplos para aplicar a esas cifras de ingresos y metros cuadrados. En promedio, calculan que el ingreso neto operativo es equivalente a 5.4% del total del valor. Eso significa que el activo en cuestión vale unos 336 mdd. Sin embargo, los mismos expertos también sugerían valuar el edificio en 400 dólares por pie cuadrado (0.93 metros cuadrados). Con ello, hablamos de un valor total de 466 mdd. Llegar a una valuación exacta es complicado, pero si consideramos el promedio de ambas metodologías podemos hablar de 401 mdd.

Este ejercicio lo podemos aplicar a todo el portafolio de propiedades de Trump, con lo cual todos sus activos llegarían a unos 3,700 millones de dólares. Una variable clave en cada cálculo es el ingreso neto operativo. Los contadores de Trump podrían borrarlo cuando preparan su declaración, pero es inútil negarlo de inicio dado que se documenta en pleno en otros procesos administrativos.

El socio del presidente en California Street 555, una inmobiliaria que cotiza en bolsa llamada Vornado, reveló en un reporte público que el 70% que posee en la propiedad le dejó 60 mdd en ingreso operativo neto en 2019. Esto significa que la participación de 30% en la propiedad de Trump produjo 26 mdd. Un documento ligado a un préstamo sobre el edificio en Avenida de las Américas 1290, en que Trump tiene 30%, revela un ingreso neto operativo de 96 mdd en 2019, lo que sugiere que la participación del presidente representó 29 mdd. Además de los ingresos operativos de 18.1 mdd de Wall Street 40 en 2019, reportes ante la SEC de la Torre Trump registran ingresos por 13.3 mdd, 1.7 mdd de la Trump Plaza, y 600 mil dólares de Trump International Hotel & Tower. La ciudad de Nueva York calcula ingresos operativos por 1 mdd dentro de la Trump World Tower; de 600 mil dólares en Trump Parc; 900 mil en Trump Park East y de casi 2.4 mdd en Trump Park Avenue. Un representante de la Trump Organization digo a Forbes en septiembre de 2019 que la tienda del presidente en la Calle 57 Este número 6 le deja una ganancia anual de 10.7 mdd. En conjunto, los intereses de Trump en esas propiedades valen unos 2.3 mil mdd antes de restar sus adeudos.

El portafolio de propiedades del golf de Trump es más complicado de valuar. Es dueño de 10 clubes tradicionales en EU, los cuales generaron ingresos por 108 mdd en 2019, de acuerdo a un análisis del reporte financiero del presidente en 2019. Es difícil determinar los márgenes operativos de esas propiedades, pero su rendimiento en el pasado es un indicador a seguir. Un reporte de ingresos de 2014 del club de Trump en el condado de Westchester, Nueva York, revela ingresos de 1.1 mdd por ventas de 5.6 mdd, lo que sugiere un margen de 20%. Documentos relacionados con el club de Trump en Jupiter, Florida, refieren márgenes de 19% en 2013 y de 13% en 2014 y 2015. Luego de escuchar estas cifras, siete expertos en golf calcularon unos márgenes promedio de 21% antes de la pandemia, lo que sugiere que en total las operaciones en estas propiedades sumaban unos 23 mdd en 2019. Si acaso estas propiedades dejaban este nivel de ingresos, en su conjunto significarían unos 200 mdd a la fecha. Inclusive si hay pérdidas en todos los clubs, tendrían un valor actual de 100 mdd.

En la historia del Times no se toca para nada el tema de los ingresos de los clubes de golf de Trump, pero sí hace referencia a sus resorts, de los cuales se sabe que están en problemas. Hay reportes ante autoridades regulatorias en Europa que señalan pérdidas año tras año en las tres propiedades del presidente en la región. En Trump National Doral, el resort del presidente en Miami, el ingreso neto operativo cayó de 13.8 mdd en 2015 a 12.4 mdd en 2016 y 4.3 mdd en 2017, de acuerdo con documentos proporcionados por autoridades locales. Un representante de Trump Organization dijo a Forbes que las ganancias sumaron 9.7 mdd en 2018. El Times reporta que Trump compró Doral en 150 mdd y luego desembolsó 213 mdd más, es decir, una inversión total de 363 mdd. Forbes  calcula que el resort tiene un valor de 153 mdd. En esta lógica, el presidente tendría perdidos ahí 201 mdd.

A mediados de septiembre Forbes reportó que Doral y el Trump International Hotel en Washington, DC, enfrentarían problemas financieros. La historia del Times confirma esto (y añade detalles). El hotel en DC abrió en 2016, pero para 2018 Trump ya reportaba pérdidas fiscales por 55.5 mdd, según el Times. De cualquier manera, esa propiedad debe valer algo. Un inversionista ofreció 175 mdd por el hotel antes de que el coronavirus minara la industria hotelera, pero los Trump rechazaron esa propuesta. Forbes ahora calcula que el hotel vale unos 168 mdd, por lo que es seguro que la sangría de dinero continuará.

Con todo, hay muchas propiedades que generan ingresos en el portafolio de Trump, incluyendo el 50% que posee en una colección de condominios en Las Vegas, un negocio de licenciamiento, así como en Mar-a-Lago. Todas esas propiedades dejan un buen dinero. Pero también están sus ‘juguetes’, que no dejan nada: los aviones, los helicópteros, y las casas en Nueva York, Florida y St. Martin. Sin embargo, aunque no dejan dinero, sí tienen un valor.

Al sumar todos los activos de Trump, tanto los que dejan mucho dinero como los que pierden, así como los que no operan como negocio, tenemos que el total suma esa cifra de 3.7 mil mdd. Los activos reales valen dinero real. Sin embargo, eso no es en sí la fortuna de Trump. Para calcularla se tienen que considerar sus pasivos.

En el pasado Trump se ha proclamado el “rey de la deuda”, un apodo que le quedaba al arranque de su carrera, cuando estaba al filo de la quiebra, y recientemente como presidente, cuando acumula déficits enormes en el presupuesto federal. Como empresario, Trump se ha visto más conservador en tiempos recientes. Indudablemente, casi 1.1 mil mdd que tiene de apalancamiento son muchísimos. Pero al considerar sus activos por 3.7 mil mdd, es seguro que la mayoría de sus banqueros duermen bien de noche.

Una gran parte de los pasivos de Trump se concentran en Avenida de las Américas 1290 en Nueva York, y en California St 555 en San Francisco, los dos rascacielos que él posee en sociedad con Vornado. En sus más recientes reportes trimestrales, Vornado refiere 950 mdd de deuda en su propiedad neoyorquina y 543 mdd en la de San Francisco. Eso suma 1.5 mil mdd en deuda total, por lo que la participación de 30% de Trump equivale a 448 mdd.

El presidente debe cientos de millones más en otras propiedades en Manhattan, como se ha documentado en otros reportes ante la SEC y en registros inmobiliarios. Por la Trump Tower tiene un préstamo de 100 mdd. Por Wall Street 40 debe 139 mdd y 13 mdd por Trump Plaza. Por Trump International Hotel & Tower debe 6.5 mdd y 10 mdd por Trump Park Avenue. Al sumar todo esto son 268 mdd, lo que eleva el total a 716 mdd.

Además, por Doral, el presidente solicitó préstamos por 125 mdd, de acuerdo con hipotecas registradas públicamente. Su compañía consiguió un acuerdo por un crédito de 170 mdd con el hotel en DC en garantía. La nota del Times refiere un adeudo de 160 mdd en ese préstamo. Es probable que Trump haya pagado ya parte del crédito. El reporte sobre la declaración fiscal del presidente refiere pasivos en su torre de Chicago por más de 75 mdd. Con todo ello, es decir 360 mdd, la suma de pasivos llega a los 1.1 mdd.

Trump tiene una hipoteca de 11 mdd por una mansión en Palm Beach, más otro préstamo sobre una propiedad palaciega en Bedford, Nueva York Además, también obtuvo un préstamo por su club adyacente a DC y dos hipotecas por uno de sus clubes de Golf en Nueva Jersey. Con todo esto, el total de deudas se puede rendondear a 1.1 mil mdd.

El contraer deudas implica el pago de intereses, lo cual reduce las ganancias que Trump ha reportado en sus declaraciones de impuestos. Sin embargo, el presidente también parece estar aprovechando métodos más extremos para menguar sus contribuciones.

Donald Trump siempre se ha jactado de aprovecharse de las reglas del juego del sistema fiscal. “Soy inteligente”, declaró en un debate presidencial en 2016. Pero eso también lo hace vulnerable a las investigaciones en torno a su perfil financiero.

Y hay mucho a considerar. Por ejemplo, Trump parece emplear a su hija Ivanka como “consultora” en su firma de bienes raíces, al mismo tiempo en que funge como empleada en la empresa. Donald Trump reportó pérdidas por 26 mdd en tarifas “sin detallar” por consultoría entre 2010 y 2018, informó el Times. “Si los pagos a su hija fueron en compensación por su trabajo, no queda claro por qué (Donald) Trump lo hizo de esta manera”, refirió el Times, “en lugar de reducir su pasivo fiscal. Un alternativa, más arriesgada en términos fiscales, es que las facturas fueran una manera de transferir activos a sus hijos sin incluir en un impuesto por esas donaciones”.

El Times también detalla gastos extravagantes, incluyendo pagos de 70,000 dólares por cortes de pelo, incluidos en gastos de negocio. Asimismo, informó que la Trump Corp., un negocio propiedad al 100% de Trump, dedujo pagos a Alan Futerfas, un abogado que defendió a Donald. Trump Jr. en las investigaciones sobre influencias de Rusia en la política de EU. En otra acción dudosa, Trump etiquetó su mansión en Bedford, Nueva York, como una inversión de negocios, lo que lo llevó a deducir 2.2 mdd en impuestos, de acuerdo con el rotativo.

Estas maquinaciones (y muchas otras contenidas en el reportaje), tuvieron éxito. En 2016 y en 2017, refiere el diario, Trump pagó solamente 750 dólares en impuestos federales. El escándalo no tiene que ver con que estuviera en la quiebra, pagando, por lo tanto, esa cifra raquítica, sino que el presidente en realidad tiene una enorme fortuna.

 

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