La del 1 de julio será la elección más grande e importante de la historia, pero esto no le quita el sueño al presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova. “Yo sigo durmiendo a las once de la noche y despertando a las seis de la mañana para comenzar con todo cada día del cierre de este proceso electoral”.

La construcción de escenarios electorales ha sido uno de los factores que le han otorgado tranquilidad a Lorenzo Córdova en la etapa final en que se encuentra el proceso para elegir presidente en México, pues le ha permitido, dice, adelantarse a todos los finales posibles.

Solo hay un factor que inquieta al presidente del INE como a la mayoría de los ciudadanos: el de la violencia, que ha dejado más de 100 políticos muertos en el país a lo largo de este proceso, al igual que 20 candidatos y precandidatos asesinados.

Al entorno de violencia que tiene lugar hay que añadir como un condimento más la guerra sucia desatada en redes sociales, muchas veces sin un autor visible en su financiamiento y puesta en acción, y el temor colectivo, no validado con pruebas contundentes hasta el momento, de un posible hackeo al sistema electoral del INE, que manche las elecciones presidenciales.

En entrevista, Lorenzo Córdova explica cuáles pueden ser las implicaciones de los anteriores temas en el actual proceso electoral.

 

¿Hay condiciones para blindar la elección del 1 de julio, pese al contexto de violencia que vive el país?

Lo primero que diría es que, lamentablemente, es el país que tenemos para construir esta elección. El contexto de violencia ya estaba ahí, no es un escenario que es detonado por la elección, al revés, la violencia y las condiciones de inseguridad forman parte de los grandes problemas nacionales, de los problemas estructurales que tenemos que resolver y que no hemos resuelto.

El año pasado, con independencia de la elección, fue el año con el mayor número de muertes violentas en nuestra historia, y ese es el contexto en el que las elecciones se están llevando a cabo, por lo tanto, es importante subrayar: la violencia no la detona el proceso electoral, sino que el proceso electoral padece el contexto de violencia.

Segundo punto: no han sido candidatos de un solo partido, por lo tanto no es que haya una violencia desatada con algún sesgo político; tercero, es cierto, Guerrero, que es uno de los estados con mayor violencia, es donde hay más candidatos y precandidatos asesinados, pero no es tampoco algo que se haya concentrado sólo en ese estado; esto es solamente para decir que hoy en día no hay un elemento para decir que la violencia tenga como propósito descarrilar el proceso electoral.

De hecho, el INE ha venido realizando su tarea de organizar elecciones en un contexto en el que la violencia está presente, pero en el que ésta no ha sido ni un impedimento para hacer nuestro trabajo ni tampoco se ha volcado contra el instituto o su personal. Los dos funcionarios del INE que lamentablemente fueron asesinados, todo indica, no perdieron la vida en su función electoral, sino más bien como producto de la violencia.

Dicho en otras palabras, lo que se tiene que hacer, y en eso hemos sido claros y determinantes, es exigir a las autoridades responsables de la seguridad, que no son las autoridades electorales, nosotros no tenemos ninguna facultad constitucional ni herramientas para poder generar el concepto de paz pública, que las elecciones se lleven a cabo.

El Ejército y la Marina por mandato de ley son los responsables de resguardar la documentación electoral, así que hay una relación con ellos muy añeja, muy bien hecha, muy bien aceitada.

Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral. Foto: Fernando Luna Arce/Forbes México.

 

Trolls, bots, noticias falsas y videos buscando desprestigiar a unos y otros candidatos fueron algunas de las estrategias que se utilizaron en esta elección con una intensidad nunca antes vista. La respuesta del INE ante esto fue hacer alianzas con Facebook, Twitter y Google con el objetivo de detectar las malas prácticas de información y combatirlas. El tema abrió un debate sobre si se deben reglamentar o no las redes sociales en temas electorales.

¿Qué aprendizaje le deja al INE la forma en que se llevó a cabo la guerra electoral en las redes sociales?

Yo te diría que en el tema de redes sociales hay una premisa con la que ha partido la autoridad electoral: maximizar y ser respetuosos de la maximización de la libertad de expresión, pero ser muy rigurosos en materia de dinero. Tratar de regular la libertad de expresión en las redes sociales es algo muy delicado, hay ciertas fronteras que tenemos que cuidar de no pasar.

¿Es responsabilidad de un candidato lo que aparezca en su página oficial? Sí, y hay que cuidar que la publicidad que ahí se presenta, o la propaganda que ahí se presenta no constituya una calumnia, que es un límite constitucional establecido. Pero pretender regular lo que ocurre en redes sociales me parece que es meterse a un terreno inasible y que nos puede llevar a la conclusión de que la única manera de controlar las redes sociales es bajando el switch, como ha ocurrido en países que no son democráticos; creo que no es la ruta.

Otro tema es el dinero. Aquí sí la alianza con Google, Twitter y Facebook es fundamental, porque entre otras cosas nos permite que se nos entregue la información que nosotros necesitamos para saber cuando hay publicidad pagada. ¿Es indebido gastar dinero en redes sociales? No, lo que es indebido es no reportarlo. ¿Puede un candidato promocionar su página o promocionar un tuit o promocionar a través de banners o lo que sea? Sí se puede, pero lo tiene que reportar, por eso es importantísima la colaboración que estamos teniendo de parte de estos tres grandes gestores de redes sociales.

Respecto a las noticias falsas, que es la otra dimensión de la alianza con estos gestores globales de redes sociales, hemos partido de una premisa: no se combaten las noticias falsas con censura, es decir, no se combate una noticia falsa bajando un tuit o clausurando una página o una publicación en YouTube. La desinformación se combate con información. Es la primera vez que una autoridad electoral suscribe convenios con estas tres grandes gestores de redes, de esta forma potenciamos la posibilidad de que cuando un usuario es sujeto a una noticia falsa, tenga la posibilidad de verificarla, redireccionando esa noticia o quien ve esa noticia hacia los portales del propio INE. La desinformación se combate con información, no con censura.

 

¿Existen realmente instrumentos legales y procesales para sancionar la guerra sucia, como las llamadas que se efectuaron en diferentes partes del país en contra de uno de los candidatos semanas atrás?

Estamos investigando justamente esas llamadas. Se han presentado denuncias y tanto en la vía penal, es decir, la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade), como la vía administrativa, es decir, el INE, estamos haciendo las indagatorias. Yo creo que aquí es importante definir si esos mensajes son indebidos, son violatorios de la ley o no. Si lo son habrá que sancionarlos, pero habrá que identificar quién es el responsable, quién está detrás de estos mensajes anónimos. Son robots, pero evidentemente detrás de un robot hay alguien que le da un clic al robot y hay que identificar primero quién es y está claro que una operación de esta naturaleza no es una operación gratuita, responde a ciertos intereses.

Las indagatorias van avanzando; ha habido comunicación y plena colaboración del Instituto Federal de Telecomunicaciones; tenemos una comunicación con los gestores de telefónicas para poder identificar no solamente el número de teléfono o los números de teléfonos de donde salen estas llamadas, sino también quién es el titular de esos números de teléfono, si estamos ante call centers, que evidentemente lo estamos, pero quién los gestiona, qué call centers, quién es el responsable, quién pago.

 

Más confusión que certeza han causado entre los ciudadanos los diferentes mensajes que se han mandado sobre si saldrá el INE o no a dar a conocer al ganador este 1 de julio, sobre todo después de que el Tribunal Electoral saliera públicamente en más de una ocasión con argumentos que contradicen al órgano electoral.

¿Sea quien vaya arriba en las elecciones el 1 de julio no habrá nada ni nadie que impida al presidente del INE salir a las 11:00 pm a decir quién va a la cabeza?

Los resultados se van a dar, y esos resultados que se harán públicos serán los que me entregará el comité técnico del conteo rápido; estamos hablando de un comité con los mejores especialistas en materia muestral y en materia actuarial del país. Son cuatro especialistas de la UNAM, tres especialistas del ITAM, dos especialistas de la UAM; todos ellos han tenido experiencia previa realizando conteos rápidos.

La ruta que hemos trazado de que alrededor de la 11:00 de la noche se den a conocer estos resultados se mantiene; si esto resulta un poco antes o unos minutos después dependerá de la valoración científica que hagan los miembros de este comité y esos resultados se darán a conocer sean cuales sean. Nosotros nos estamos preparando para cualquier escenario posible con independencia de que sea probable o no. Eso implica también eventualmente ir desde ahora preparando la explicación que en su momento se tendrá que dar para que la ciudadanía tenga confianza respecto a lo que arrojen los resultados. Eso lo van a definir los electores en la jornada electoral con su voto libre.

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Se cuestiona mucho de si el INE realmente está blindado contra un posible hackeo el día de la elección. Incluso se ha mencionado injerencia rusa. ¿Hay razones para que así sea?

No es una historia nueva. Nosotros hemos venido blindando nuestros sistemas desde hace muchísimo tiempo para cada elección, incluida ésta. Hay una experiencia acumulada. Hemos reforzado nuestras medidas a partir de auditorias externas que hemos solicitado, pero los responsables de la seguridad somos nosotros, es el INE. Todos los sistemas informáticos que operan durante la jornada electoral, todos sin excepción, los ha construido y administra el INE.

El PREP lo hace el INE, ningún gestor externo está involucrado en el PREP, si acaso la UNAM está llevando a cabo la auditoria técnica y nos va a decir si el sistema funciona para lo que tiene que funcionar. El IPN nos está haciendo auditoria de otros sistemas, pero el PREP, el Sistema del Conteo Rápido, el Sistema de Computo Distrital que operará tres días después de la jornada electoral; el sistema de la jornada electoral, entre muchos sistemas, el sistema de actas, todos son sistemas construidos por el INE, nadie externo ha construido esos sistemas y la seguridad depende de nosotros.

Claro que tenemos alianzas estratégicas para blindar nuestros canales de comunicación, para auditar desde fuera nuestros sistemas, para advertirnos de eventuales ataques que puedan ser objeto de nuestros sistemas. Estamos listos para enfrentar la jornada electoral más grande y más complicada, incluso desde el tema de blindaje electoral, el blindaje cibernético.

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