Al expresidente Vicente Fox le gusta que al mandatario de los Estados Unidos le irriten sus mensajes.

“Qué bueno si mis comentarios molestan a Donald Trump”, dijo en febrero de este año con respecto a la versión de que sus publicaciones en redes sociales molestaron al entonces recién llegado a la Casa Blanca.

La más reciente de las arremetidas del exmandatario mexicano en contra de Trump tuvo lugar en su cuenta oficial de Twitter, y se trata de un video donde asegura que el muro propuesto por Washington no será pagado por los mexicanos, además de proferirle algunos insultos.

“Hola, @realDonaldTrump, soy yo con un pequeño recordatorio para ti: Aún no vamos a pagar por su #FuckingWall”, dice el tuit de Vicente Fox.

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“Las formas de Vicente Fox nunca han sido las de cuidar los protocolos. Aunque al final de cuentas parece que ellos dos (Trump y Fox) hablan el mismo idioma en cuanto a que no respetan las normas que marcan las relaciones internacionales, y las relaciones se vuelven mucho más tensas”, asegura Verónica Arlette Zepeda, experta en Economía y Finanzas en la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) y catedrática de Posgrado.

Lejos de beneficiar los comentarios o la postura del expresidente Vicente Fox, a México lo ponen en una situación compleja.

“Las relaciones están tensas y los actores (Fox y Trump) tendrán que vigilar mucho sus comentarios para que las relaciones no se tensen más y puedan llegar a un conflicto”, advierte Zepeda.

Para la catedrática de la EBC perder las relaciones de Estados Unidos, las cuales ascienden al 80%, no es conveniente para México.

“Con estas declaraciones Fox busca que se le considere en alguna parte de cualquier negociación, además de que busca volver a la política para ser considerado en alguna actividad que tenga que ver con este tema”, añade la especialista.

También puedes leer: ¡Qué bueno que mis mensajes irritan a Trump!: Vicente Fox

 

México y Estados Unidos

Las relaciones políticas entre México y Estados Unidos son complejas, ya que estamos a menos de un año de que comiencen las elecciones presidenciales en nuestro país.

“Evidentemente esto pone al país en una situación de alerta, de incertidumbre, porque los tiempos electorales van a jugar un papel muy importante en el proceso de renegociación del TLCAN”, platica Verónica Arlette Zepeda.

Incluso la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) recortó la previsión de crecimiento de la economía mexicana, de cara a los “considerables” riesgos que enfrentará en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la cual comenzaría en agosto próximo.

Además de eso, el organismo multinacional consideró que la ralentización que vive la economía de México desde el año pasado, cuando sólo creció 2%, se prolongará a 2017 y 2018, por lo que revisó cuatro décimas a la baja sus expectativas de crecimiento, dejándolas en 1.9% y 2%, respectivamente, respecto a lo previsto en noviembre pasado.

La relación comercial entre ambas naciones también es compleja porque por primera vez parece que los intereses de ambas naciones son contrarios.

“Puede ser un tema muy complejo que va a generar muchas expectativas como la renegociación del TLCAN. Finalmente va a tener repercusiones macroeconómicas importantes”, finaliza la especialista.

 

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