Por Alan Ohnsmann

A principios de este mes, ingenieros de alto nivel de la división Investigación y Desarrollo (I+D) de General Motors (GM) se unieron al capital emprendedor de Silicon Valley en Mountain View para escuchar decenas de presentaciones de venta breves por parte de startups tecnológicas interesadas en conseguir financiamiento para crecer sus negocios. El equipo de GM no estaba allí para comprar o invertir en cualquiera de esas compañías, al menos no directamente, sino para identificar algunas prometedoras con las cuales trabajar como mentor.

El gigante automotriz está respaldando los Demo Days de la aceleradora 500 Startups en una sociedad tecnológica forjada a finales del año pasado. GM, como cualquier otro gran fabricante de automóviles, ya tiene una avanzada unidad tecnológica en Silicon Valley, donde sus científicos y especialistas en tecnología en Palo Alto buscan nuevas ideas y empresas.

Pero la relación con 500 hace del proceso una “búsqueda en esteroides, y también estamos aprendiendo mucho acerca de la cultura de emprendimiento”, dijo Gary Smyth, director ejecutivo global de I+D de General Motors.

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La empresa formó esta relación antes de que se hicieran públicos los informes de acoso sexual por parte del cofundador y jefe en 500, Dave McClure, quien renunció en junio pasado. Christine Tsai, también cofundadora y nueva líder de 500, fue sincera y comprometió a la firma a ser parte de la solución frente a una ola de reportes de comportamiento ejecutivo inapropiado en Silicon Valley. 500 “es mucho más grande que una sola persona”, dijo Tsai al público del Demo Day. “Es demasiado importante para ser derribada por los errores de una persona.”

Ciertamente GM espera que la empresa actúe como una especia de sherpa, ayudándole a trabajar eficazmente con empresas creativas que aún no han sido probadas.

“Estas empresas en etapa inicial son muy frágiles. Ustedes las nutren, las alimentan, y tienen que tener cuidado y dejarlas crecer”, dijo Smyth, un ingeniero veterano de Irlanda del Norte. GM puede evaluar las capacidades técnicas, pero es menos experta en la evaluación de los fundadores de startups.

“Puedes mirar la tecnología y el mercado y preguntarte si tienen algo único”, agregó. “Hemos aprendido que el gran factor son los fundadores, ‘¿tendrán éxito?’ 500 tiene una fuerte capacidad para encontrar empresas y mirar a los fundadores de manera muy diferente”.

Escuchar las propuestas de las startups es un paso más silencioso que el dado por GM en 2016, cuando compró Cruise Automation, la firma de vehículos autónomos con sede en San Francisco por al menos 581 millones de dólares (mdd). E incluso mientras el CEO y cofundador de Cruise, Kyle Vogt, lidera una rápida expansión de la unidad para asegurar que GM, con sede en Detroit, esté a la vanguardia de la tecnología autodirigida, el fabricante aún tiene un gran apetito por tecnología y servicios innovadores.

GM no dirá cuánto está gastando para respaldar su relación con 500, aunque la cantidad es probablemente modesta para una compañía de su tamaño. El objetivo más importante es aprender a alinear sus capacidades de ingeniería e investigación —que ha desarrollado a lo largo de más de 100 años— con las de startups flexibles y ágiles para crear ideas disruptivas y generadoras de ingresos.

En décadas pasadas, la investigación hecha por ingenieros de GM en Warren, Michigan, su centro de tecnología, podría ser interesante pero no siempre tenía el potencial para llegar al mercado, explicó Smyth. Desde 2012, ha habido un cambio radical en la forma en que la compañía piensa en I+D, y eso está creciendo a medida que las empresas de Silicon Valley, desde Google y Apple hasta Tesla y Uber, se convierten en fuerzas más poderosas en el mundo del automóvil.

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El mensaje de Smyth para los investigadores de GM es simple: “Piensa cómo puedes comercializar tecnologías revolucionarias. Tienen que ser de alto impacto, no incrementales, tecnologías más radicales y disruptivas.”

En este caluroso día de agosto, las compañías que captaron la atención de GM no tuvieron avances en la industria, ni siquiera eran de Silicon Valley, pero algunos tenían ideas útiles para la evolución de la empresa.

Esto incluye a Factory Four, una compañía de Baltimore con ideas para mejorar la producción basada en impresión 3D, y VR Motion, una empresa de Portland, Oregon, que utiliza la realidad virtual para crear simuladores de entrenamiento de vehículos muy detallados de gran interés para los militares y departamentos de policía.

A principios de este año, un evento de 500 también llevó a GM a trabajar con UrbanLogiq, una firma de Vancouver que aprovecha los datos de tráfico en tiempo real y las condiciones de carretera, incluyendo datos de la propia GM para ayudar a las decisiones de planificación urbana. En esa sesión Preteckt también llamó su atención. La empresa con sede en Memphis utiliza el análisis basado en la nube y el aprendizaje automático para proporcionar “pronósticos” (en lugar de diagnósticos) a los vehículos, o bien, advertencias tempranas de componentes en riesgo antes de un fallo.

 

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