Por Lorena Patterson*

¿Cómo aumentar la competitividad de los estados? ¿Cómo generar más y mejores oportunidades para los ciudadanos? ¿Cómo atraer inversiones? Estas preguntas encuentran respuesta en un punto estratégico para cualquier nación: el desarrollo de infraestructura energética.

En el contexto global actual, los gobiernos locales y federales luchan por atraer capitales que detonen su crecimiento económico y fomenten su competitividad, para lo que enfrentan el reto de propiciar condiciones ideales para cumplir con dichos objetivos. Por su parte, las empresas buscan mayores incentivos para expandirse a otros países o ciudades.

Entonces, ¿cuál es la clave del desarrollo económico?

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La respuesta es: Acceso a infraestructura energética, específicamente a redes de gas natural. La prueba de ello es contundente: los estados que actualmente cuentan con infraestructura de gas natural tienen en promedio un PIB per cápita 50% mayor que aquellos que no lo tienen, lo cual se traduce en optimización de servicios públicos, empleos y, en general, mejor calidad de vida para sus habitantes.

El IMCO (Instituto Mexicano para la Competitividad) señala en su Índice de Competitividad Estatal que los estados más competitivos son la Ciudad de México, Aguascalientes, Nuevo León y Querétaro, todos con acceso a gas natural; mientras que los que ocupan los últimos lugares son Michoacán, Chiapas, Oaxaca y Guerrero, donde aún no cuentan con el combustible. El estudio indica que uno de los factores que distinguen a las localidades destacadas es precisamente contar con la infraestructura energética que permite la instalación de industrias, principalmente del ramo manufacturero, en lugares con acceso confiable este combustible.

El beneficio de tener red de gas natural va desde la generación de empleos directos, hasta el desarrollo de las comunidades y la creación de economías a escala. Encontramos ejemplos de ello en la cadena de proveedores, en la que cada vez hay más Pymes y profesionales mexicanos, en la creación de programas de estudios técnicos que cubran las nuevas necesidades de conocimiento en el mercado mexicano, o en la reducción en los costos de producción y mayor eficiencia energética para todo tipo de empresas, desde familiares hasta industriales mayores.

La apertura energética, opciones y beneficios

Los consumidores de gas natural, de industrias, comercios y hogares, tienen otra ventaja: México está en la zona con los precios más bajos del mundo, dada la gran oferta de combustible debido a los niveles de producción con que cuenta Estados Unidos. Esto genera un precio más competitivo y estable, lo que se traduce en ahorros directos a los consumidores frente a otros energéticos, entre los cuales el usuario puede decidir.

Hoy, la apertura del sector energético brinda a los mexicanos más opciones de energía; es decir, empodera a los consumidores para elegir la que más les conviene de acuerdo con su criterio de preferencia. Comparado con otros combustibles, el Gas Natural es más seguro, produce menos emisiones contaminantes, es más conveniente y además representa ahorros significativos superiores a los de otros combustibles utilizados en el mercado mexicano.

Así pues, la entrada al mercado de empresas nacionales y de inversión extranjera directa en infraestructura para hacer llegar el gas natural a más ciudadanos y estados, contribuye a detonar el crecimiento e impulsar el desarrollo de las entidades, sus emprendedores, su industria y sus pobladores.

*Miembro del Consejo de México con Energía y Presidente de la AMGN (Asociación Mexicana de Gas Natural)

 

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