Quien presuma ser un superdotado, miente. Nadie en este mundo puede prescindir de los detalles para probar las mieles de la victoria. Un zapato, una playera, un dispositivo. Esas “insignificancias” les han permitido acumular más poder a las grandes estrellas del deporte.

 

Por Iván Pérez

 

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A principios de 2006, antes del Mundial de Alemania, Lionel Messi decidió dejar Nike después de cuatro años de relación. La marca estadounidense se sintió dolida porque apoyó a La Pulga desde su etapa de juvenil y él había decidido no renovar; la disputa se fue a tribunales y terminó a favor de Lionel, quien ya calzaba botas Adidas.

Hoy, Messi es una de las estrellas más importantes para la empresa alemana y cada vez que consigue un logro relevante, como ganar el Balón de Oro, le realizan una versión especial de zapatos para que los estrene para una sola ocasión. Las cosas han avanzado desde hace ocho años, ya que antes Lio jugaba con camisetas que pesaban medio kilo y sus botas eran de al menos 200 gramos. Pero él se ha hecho más rápido y sus números han mejorado sustancialmente.

Así, Lionel Messi ha superado a Lionel Messi.

Desde que en 2008 Adidas le confeccionó una línea especial, el jugador ha evolucionado en la cancha. Su rendimiento se ha disparado. Cuando dejó Nike anotaba 17 goles por temporada, y a partir de que la empresa alemana (Adidas) empezó a crearle sus propios productos, las temporadas van entre los 40 y 70 goles.

“La innovación es el motor del crecimiento del deporte”, dice Arnaud Drijard, director general de Moveo Lab, organizador del Foro Sport Innovation Summit, que próximamente tendrá lugar en la Ciudad de México.

El deporte y su evolución tienen que ver directamente con el concepto de crear, inventar, experimentar en varias fases. Por ejemplo, Messi ha mejorado sus marcas con ayuda extra de Adidas, que le confecciona la vestimenta ideal para explotar sus cualidades; también algo tienen que ver los zapatos superlivianos o balones inteligentes que transmiten información para perfeccionar al jugador. “Innovar debe ser parte del ADN de la industria”, reflexiona Arnaud.

 

Tecnología del deporte

Messi es uno de los eslabones para representar los mejores productos para las diferentes empresas deportivas.También pueden servir Tiger Woods, Rory McIlroy, Usain Bolt, Cristiano Ronaldo.Cada marca tiene a su embajador que presume sus inventos y tecnología más avanzada, y también cada una decide cuántos millones de dólares destina para seguir creciendo.

Por ejemplo, en los últimos 10 años Adidas ha invertido casi 1,200 millones de dólares (mdd) en investigación y desarrollo; tan sólo el último año destinó 160 mdd por este concepto, de acuerdo con el reporte financiero anual de la compañía. “Nuestro objetivo es hacer deporte digital”, resume Antonio Zea, director de Innovación de Futbol de la empresa alemana cuando se refiere a las metas de la compañía. Entre Adidas, Nike, Puma, Under Armour y otras empresas, la inversión anual en desarrollar nuevos productos superó los 500 mdd en 2013.

Una de las últimas innovaciones de Adidas es el llamado Smart Ball, un balón de futbol que recoge información y la transfiere para que conozcas cómo tiras a portería, cómo mejorar, a qué velocidad lo haces. Lo mismo ocurre con las botas de futbol; Adidas creó el primer modelo dedicado especialmente para Messi en 2008 y el peso de éstas ha ido disminuyendo, desde los 200 hasta los 99 gramos. La innovación ayuda a crear superdeportistas.

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¿Un negocio redondo?

Brasil es conocido en el mundo como la fábrica del futbol, no hay ninguna otra nación que exporte más futbolistas, según el censo de exportación 2014-2015 realizado por Mxsports. Después de Lionel Messi y Cristiano Ronaldo, Neymar, quien creció en el mismo club que el legendario Pelé (Santos), luce como el crack del futbol internacional.

Pero en Brasil, donde el futbol es considerado como una religión, hubo rebeldía ante la celebración del evento más importante de este deporte: el Mundial. Entre 2013 y 2014 se llevaron a cabo protestas callejeras por los incrementos en algunos servicios básicos, como el transporte y por el alto costo de realizar este megaevento deportivo (más de 15,000 mdd). La nación sudamericana se mostró en contra, y había motivos para preocuparse; aunque había antecedentes de que el dispendio no respetaba fronteras.

Otros países (Grecia, Portugal, y México con los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011) registraron desfalcos. Años antes, en 1976, Montreal, Canadá, cargó con una pesada deuda por unos Juegos Olímpicos, que pagó hasta 2006. Sin embargo, en este caso hay algo más que decir: en 2002, el Canadian Sport Tourism Alliance desarrolló Sport Tourism Economic Assessment Model (STEAM), que es el primer sistema en Internet en el mundo diseñado específicamente para predecir y medir el impacto económico en una localidad durante un evento deportivo.

“Es un modelo que se hizo para poder medir el retorno de inversión ante los altos costos de los eventos”, dice Rick Traer, CEO de Canadian Sport Tourism Alliance. Esta herramienta ayuda a Canadá a recibir sin inconvenientes financieros los eventos internacionales y ha generado más de 4,000 mdd en la industria de turismo deportivo. “Es el segmento de turismo con más crecimiento en el país en los últimos años”, comenta el ex presidente de FIBA Américas.

Para operar este modelo, que fue utilizado por primera vez fuera de Canadá en los pasados Mundiales de Relevos de la IAAF este año en Bahamas, necesita los siguientes datos: gastos de los visitantes, gastos del comité de organización e inversión en infraestructura. Las cifras ayudarán para dar los resultados que se traducen en contribución al PIB, impacto económico en la localidad y generación de empleos.

“Nosotros trabajamos en tener una plataforma segura para quienes organizan los eventos y ahora queremos hacer una serie de capacitaciones y cursos de formación; estamos en pláticas con dos países más para poner en marcha el STEAM”, comenta el encargado sobre los retos del futuro de este sistema.

Actualmente, los megaeventos deportivos como los Mundiales o los Juegos Olímpicos cuestan como mínimo 5,000 mdd y una herramienta como STEAM ayuda a conocer el impacto de los mismos, qué tan riesgoso es para las finanzas públicas tenerlos y cuáles serían los beneficios. Es un semáforo necesario en una época en que la economía de las naciones más poderosas del mundo (las que generalmente albergan las grandes justas) no es tan boyante.

 

Deportes en el siglo XXI

Es 2008 y en un pub irlandés, Niall McEvoy y Ken Moulton, dos empresarios en ciernes, toman algunas cervezas mientras charlan sobre deportes. Producto de esa tertulia nació Teamer, una plataforma web con la que puedes organizar a tu equipo —semiprofesional o amateur—, así como gestionarlo tal y como lo hacen los estrategas de los Tigres de Detroit en la MLB, del Real Madrid en el futbol o de los NY Jets en la NFL. Sí, tenerlo todo: pagos, alineaciones, documentos, mensajes, correos electrónicos…

Con Teamer, ahora un club de barrio puede gestionarse como los profesionales. Ésa fue la idea de ambos inversionistas: mandar mensajes a los celulares para avisos, tener la planeación de entrenamientos, lista de lesionados, convocatorias para actos del club, mensajes privados, administración de cuotas o finanzas. Todo en un sitio.

Para crear esta plataforma requirieron de una inversión inicial de 625,000 dólares y hoy tienen dos millones de usuarios. “Estimamos que hay 500 millones de personas en el mundo que son participantes activos de deportes de conjunto, y en este momento apenas estamos arañando la superficie”, dice Niall sobre el impacto del sistema y el inmenso mercado al que tienen acceso.

La plataforma no sólo es vía web, también emite mensajes a través de los móviles y dispone de aplicaciones para los sistemas Android y Apple. “Nos hemos establecido como meta de corto plazo llegar a 10 millones de usuarios en nuestro sistema”, dice McEvoy. Actualmente está disponible para Irlanda, Reino Unido, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá, India y Sudáfrica.

“Hemos hecho la transición de 50% de lo que generamos en la web y SMS para aplicaciones móviles en los últimos 18 meses”, relata Niall, quien así dibuja el futuro de la plataforma.

En 2012, McEvoy reconoció que este tipo de modelos poco a poco empiezan a replicarse, con la consecuente competencia que cada día se intensifica. Hoy, los rivales, según dice Niall, son empresas como E-Teamz, Teamsnap, Pitchero o Clubwebsite.

Visto así, el siglo XXI otorga nuevas estampas para el deporte, algunos trazos del futuro, donde habrá jugadores con cualidades más desarrolladas y, quizá, superando los límites que han establecido algunas leyendas, al tiempo que las ciudades sabrán minimizar los riesgos para recibir una justa global e identificar sus ganancias, mientras que el usuario común y corriente podrá sentirse como un superhéroe.

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