La versión de que dos refinerías detendrían sus actividades durante 2018 derivó de un malentendido interno, aclaró el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Carlos Treviño.

“Eso fue un malentendido. A lo mejor el ingeniero (Carlos) Murrieta no comunicó precisamente bien o no usó las palabras adecuadas”, dijo el directivo mexicano tras su participación en el foro de los 100 Líderes del sector energía 2018.

Treviño detalló que se trata del mantenimiento a dos plantas “bien importantes” en los complejos refinadores de Tula y Cadereyta. “En Tula estamos por iniciar el mantenimiento a la planta que se llama H-oil, y en Cadereyta en una planta llamada FCC”.

Los mantenimientos provocarán que Pemex reduzca su volumen de procesamiento, pero no al grado de parar las refinerías, como ocurrió con Madero y Minatitlán durante 2017. El director general de la petrolera declinó aproximar el nivel en el que se reducirá su nivel de procesamiento de crudo.

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El pasado 17 de mayo, el director general de la división Transformación Industrial de Pemex, Carlos Murrieta Cummings, reveló que la empresa productiva del Estado pretendía parar dos refinerías anualmente. “Posiblemente este año, dependiendo de cómo cerremos unas cuestiones presupuestales, lo vamos a hacer con (las refinerías de) Tula y Salamanca”, comentó tras su participación en el Foro Onexpo 2018.

“Fue un uso desafortunado de las palabras del ingeniero Murrieta. Cuando él hablaba de parar, se refería a las plantas H-Oil  y FCC,  no a la refinería completa, pero no fue preciso en el uso de las palabras”.

El 27 de abril, el gigante petrolero estimó procesar un millón de barriles por día (bpd) en sus seis refinerías al cierre de 2018, por encima de  los 598,000 barriles diarios que promedió la empresa energética durante el primer trimestre de este año.

 

Huachicoleo en CDMX

Ante la pregunta de ordeña ilegal de combustible en la Ciudad de México, Treviño dijo que las autoridades destinan más recursos humanos, no solo al combate sino a enjuiciar detenidos.

“En el caso de la Ciudad de México, hemos instalado detectores de fuga a nivel puntual, así como la corrida de algunos ‘diablos’. No sabría decir en cuáles ductos, pero sí hemos identificado algunas tomas y las hemos ido a cerrar. Es lamentable”.

Los puntos de extracción ilegales en la capital del país pasaron de 2 a 30 entre marzo de 2017 y 2018, un incremento de 1,400% anual, de acuerdo con datos de Pemex.

Treviño pidió a la población mexicana que denuncie las tomas clandestinas ante los riesgos mortales y ambientales que implican.

“Es un crimen muy lacerante a la sociedad, a la empresa y para todo México”.

Lee también: Cancelar reforma energética sería un terrible error: Pemex

 

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