Por Tom Groenfeldt*

Es posible que los reguladores estadounidenses de servicios financieros quieran mirar hacia el sur, a México, para evaluar algunas de sus regulaciones fintech. En la publicación trimestral de la Fed de Dallas, Southwest Economy, el investigador Michael Perez escribe que México fue uno de los primeros países en diseñar una legislación dedicada exclusivamente al sector de tecnología financiera.

“Los reguladores reconocen los desafíos que acompañan los beneficios de una adopción más amplia de fintech”, escribió Pérez. “México sigue los pasos del Reino Unido, que fue el primer país en adoptar normas y políticas regulatorias integrales específicamente para fintech”.

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La ley de México ha establecido un sandbox [un mecanismo para probar nuevos modelos de negocios que no están protegidos por ninguna regulación actual ni por instituciones, de acuerdo a BBVA] para las fintechs, algo en lo que la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) fue pionera, y que es defendido por la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC por sus siglas en inglés) y el Tesoro de Estados Unidos.

A fines de octubre, la Conferencia de Supervisores de Bancos Estatales presentó una demanda para impedir que el OCC desarrolle un recinto de seguridad reglamentario. La Oficina General de Contabilidad dijo que el estado fragmentado de la regulación financiera estadounidense puede costar millones a las empresas.

Pérez escribió que la ley mexicana “busca brindar seguridad legal a los consumidores, desencadenar una mayor competencia en los mercados financieros, combatir el lavado de dinero y el fraude de acuerdo con los estándares internacionales y regular las transacciones que involucran activos y plataformas digitales”.

El artículo agrega que los sandboxes (mecanismos de seguridad para probar y analizar programas) están probando nuevos modelos de negocios que no están protegidos por la regulación existente. Los reguladores pueden desarrollar reglas mientras observan los nuevos productos de fintech en funcionamiento.

“El sector Fintech, aunque es relativamente pequeño, tiene el potencial de profundizar los sistemas financieros de México, al tiempo que ofrece un mejor acceso al crédito para los que no cuentan con servicios bancarios y los que solo cuentan con un acceso restringido”, refirió el experto.

Pérez dijo que aproximadamente 75% de la población adulta de México tiene acceso a un teléfono móvil y de estos 42% son teléfonos inteligentes. Al mismo tiempo, la penetración bancaria sigue siendo baja tanto para los consumidores como para las empresas más pequeñas, y la proporción de adultos con una cuenta bancaria en realidad disminuyó de 2014 a 2017.

El mundo fintech todavía es pequeño, agregó. La mayoría de las fintechs tienen menos de cinco años y emplean a menos de 10 personas. Mientras que solo el 8% tiene más de 50 empleados.

Aún así, “se prevé que el volumen de la industria Fintech alcance los 68,000 mdd para 2022, suponiendo un crecimiento al ritmo actual”.

BBVA, el banco español que es uno de los bancos tecnológicamente más agresivos y adeptos del mundo, opera BBVA Bancomer, el mayor banco comercial de México. Ha comprado Openpay, una empresa mexicana para pagos electrónicos y anunció que lanzará un fondo de 250 mdd que se centrará en fintechs de etapa temprana a etapa avanzada. BBVA también compró Simple, una aplicación bancaria que combina tarjetas de débito y teléfonos inteligentes con machine learning e inteligencia artificial para ayudar a los clientes a entender sus finanzas y evitar gastos excesivos.

Este artículo fue publicado originalmente en inglés en Forbes.com

*Tom Groenfeldt escribe sobre finanzas y tecnología.

 

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