El hecho de que las concesiones mineras sean respetadas puede aumentar los costos en proyectos de exploración y producción; la coexistencia de ambas actividades será determinada por el gobierno.

 

Las leyes secundarias de la reforma energética privilegian las actividades de exploración y extracción de hidrocarburos sobre el resto, pero debido a la importancia del sector minero para el país, las concesiones de éstas serán respetadas por la ley.

Históricamente, la coexistencia de estas industrias en una sola área puede complicarse o volverse incompatible. De entrada, el hecho de que se respeten las concesiones mineras puede aumentar los costos del contratista en exploración y extracción de hidrocarburos, de acuerdo con expertos.

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Las secretarías de Energía (Sener) y de Economía (SE) serán las encargadas de determinar si las actividades mineras y de hidrocarburos pueden coexistir en diversas áreas, pero dependerá de cada caso específico. ¿Las mineras pueden volverse una ‘piedrita’ en el zapato de las compañías que entren a exploración y producción?

 

Lo que dice la ley

El artículo octavo transitorio del proyecto de dictamen de la Ley de Hidrocarburos dice que “derivado de su carácter estratégico, las actividades de exploración y extracción de petróleo y de los demás hidrocarburos (…) tendrán preferencia sobre otra que implique el aprovechamiento de la superficie y del subsuelo”.

El mismo artículo indica que “las concesiones mineras que se encuentren vigentes a la entrada en vigor de este decreto y los que se otorguen con posteridad, no conferirán derechos para la exploración y extracción del petróleo e hidrocarburos sólidos, líquidos o gaseosos, sin perjuicio de los derechos previstos en sus propias concesiones”.

También prevé, cuando sea técnicamente posible, mecanismos para facilitar la coexistencia de ambas actividades.

La minería es la cuarta fuente de divisas del país, sólo por detrás de la industria automotriz, electrónica y petrolera. Además, 70% del territorio mexicano presenta potencial para el desarrollo de proyectos mineros, de acuerdo con el Programa de Desarrollo Minero 2013-2018, publicado en mayo por la Secretaría de Economía.

En días anteriores a la discusión de las leyes secundarias en el Congreso, organizaciones como la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canaintra) mostraron su preocupación porque la legislación limitara la explotación de sus concesiones.

La ley, como fue aprobada, permite la adjudicación directa de extracción de gas natural contenido en vetas de carbón (grisú), si así lo solicita el concesionario minero, pero tendrán que concursar con las demás compañías para los contratos de extracción de gas de lutitas (shale).

 

Mayores costos, el riesgo

Un riesgo para las compañías que entren a proyectos de exploración y extracción de hidrocarburos en terrenos donde mineras ya tengan concesiones es que pueden aumentar sus costos empleando otras técnicas, como la exploración horizontal, dice la investigadora del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), Miriam Grunstein.

Benjamín Torres Barrón, socio líder de la práctica de Energía en México de Baker & McKenzie, explica que si los proyectos de extracción y producción de hidrocarburos afectan una concesión minera, deberán pagar una contraprestación a estas compañías.

“Si existiera una posible afectación a los derechos de una concesión minera respecto de la superficie donde efectivamente se extraigan minerales, el particular que busque realizar las actividades de hidrocarburos deberá llevar a cabo negociaciones con el concesionario minero para que éste le permita desarrollar sus actividades.”

La contraprestación que pagaría el contratista al concesionario minero deberá ser proporcional a los requerimientos de las actividades de hidrocarburos, y éstos y otros términos deberán constar en un contrato por escrito, indica el especialista.

 

Coexistencia, por definir

Para definir si en determinadas áreas las actividades de exploración y extracción de hidrocarburos y minería pueden coexistir o son incompatibles, las secretarías de Energía y de Economía tendrán que hacer estudios técnicos, según el dictamen de la Ley de Hidrocarburos y la Ley Minera.

“Con el estudio técnico de Sener, ambas secretarías podrán establecer reglas de convivencia entre las actividades mineras y aquellas relativas a hidrocarburos. Para las concesiones mineras vigentes no se requerirá el estudio técnico”, comenta Benjamín Torres, de Baker & McKenzie.

Históricamente, la coexistencia de ambas actividades en varias regiones del mundo puede volverse incompatible o más costosa, pero  planes gubernamentales a largo plazo y leyes más claras pueden fomentar ambas industrias sin menoscabo de alguna, indica el instituto británico Chatham House en el estudio Conflicto y coexistencia de las industrias extractivas, publicado en noviembre de 2013.

“En muchos países productores, los marcos regulatorios siguen siendo irregulares e innecesariamente complejos. Leyes mineras y petroleras más claras, más concisas y que estandaricen los marcos de concesión de licencias pueden reducir la carga de la negociación de licencias o contratos individuales”, dice el estudio.

 

 

 

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