A finales de 1996, dos años después del lanzamiento de la primera consola de PlayStation, llegaba a las tiendas de Japón uno de los videojuegos que marcaría a toda una generación. Era un peculiar título sobre rap. Siendo más específicos, sobre un perro adolescente, arropado en la cultura urbana de los noventa, que intentaba ganar el corazón de una joven flor mediante sus habilidades para rapear. Todo esto sucedía en un mundo caricaturesco tridimensional, en el que los personajes estaban dibujados sobre coloridas hojas de papel.

Su título era Parappa the Rapper, y en él los usuarios debían presionar una secuencia de botones al ritmo de la música para hacer que su protagonista, el perro llamado Parappa, pudiese rapear a través de sus diferentes niveles.

Esta semana se lanzó en formato digital Parappa the Rapper Remastered (Sony Interactive Entertainment Japan Studio, 2017) para el PlayStation 4. Ésta es una fiel versión actualizada para la actual generación de hardware, con la posibilidad de jugarse hasta en resolución 4K.

Durante estos años el juego se convirtió en todo un ícono cultural. A pesar de haber tenido tan sólo una secuela y un spin-off, Parappa se convirtió en la mascota no oficial de PlayStation, y de un precursor del éxito masivo de juegos de ritmo. Gran parte del éxito que han gozado franquicias como Just Dance, Dance Revolution, Pump it Up, Guitar Hero, y Rock Band se debe a la penetración de Parappa the Rapper.

PUBLICIDAD

Es innegable el valor que tiene este título para la historia de los videojuegos y de PlayStation. Sin embargo, el paso del tiempo y los cambios que ha experimentado la industria representan un costo importante para el Parappa. Si bien el juego ha sido remasterizado, hay que tener en cuenta que es una reproducción exacta del original. El contenido extra que tiene son las versiones alternativas del soundtrack, pero los niveles son justo como en 1996. Las secuencias de botones, la dificultad y las canciones son las mismas.

Parappa se enfrenta a distintas situaciones, que van desde aprender kung-fu o a manejar, hasta incluso hornear un pastel, en las que el jugador debe ayudarlo a mantener el flow de su rap. Durante una canción, se mostrará una secuencia de botones con cierto ritmo, que después el jugador deberá reproducir a tiempo, y dependiendo de su precisión irá manteniendo un medidor que va desde awful a bad, y good. El objetivo del juego es mantener el ritmo en good, y avanzar en los niveles. Después de haber completado una calificación de good, se abre la posibilidad de rapear en free style, para obtener la de cool.

Esto es todo el juego. Para aquellos que pudieron probarlo en su época, no habrá mucho que les pueda ofrecer más allá del valor de nostalgia. Pero para quienes no lo conocieron, puede ser una experiencia bastante divertida. Parappa the Rapper sigue siendo un juego simple, pero retador, además de proponer un mundo que aún se siente bastante original.

El soundtrack incluye ritmos que van desde hip-hop y rap old school hasta reggae. Cada una de las canciones es hilarante y pegajosa, dejando una agradable melodía en el jugador por días. Además, su extravagante elenco sigue siendo memorable para cualquier estándar.

El sistema de juego ciertamente no es algo sofisticado para esta época. Por lo que no hay que llegar a él con la expectativa de un juego de escala AAA actual. Al día de hoy, es un juego que se ofrece por 15 dólares en formato exclusivamente digital. Es una excelente opción para pasar un rato solo o con amigos.

Al igual que con el original, hay momentos en que la dificultad puede ser un poco frustrante, pero con la suficiente práctica esto es posible de superar. Parece que incluso esas inconsistencias en la curva de aprendizaje fueron dejadas intactas.

El soundtrack se escucha excelentemente y el gameplay se ve bastante bien renderizado en resolución 1080p. Si se cuenta con PlayStation 4 Pro y una televisión Ultra High Definition, es posible jugarlo en resolución 4K. En términos visuales, la única parte en donde el juego se quedó sin mejora fue en las secuencias cinemáticas, que se ven bastante pixeleadas.

Aun con sus 20 años de antigüedad, Parappa the Rapper sigue siendo un juego bastante entretenido y cargado de un peculiar sentido del humor. Definitivamente no es recomendado para quienes busquen experiencias extensas y profundas, o que ya lo hayan disfrutado en su tiempo. De cualquier forma, es una buena opción para los que busquen algo ligero para divertirse con la familia o amigos.

 

Contacto:

Correo: [email protected]

Twitter: @IrvingPeres

Podcast: El Beastcast

Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México.

 

Siguientes artículos

Este mexicano desarrolla autos autónomos desde Berlín
Por

A pesar del boom de noticias que todos los días tenemos sobre los coches autónomos, la realidad es que aún estamos a var...