El negocio de Kairos es leer el rostro de la gente, pero no sólo sus facciones, sino también esas sutiles muecas que podrían pasar desapercibidas para muchos, todo, a través de su software.

 

Por Alex Knapp

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Kairos, la compañía de software de reconocimiento facial con sede en Miami anunció que adquirió la empresa de análisis de emoción IMRSV por 2.7 millones de dólares (mdd). IMRSV será integrada a la estructura empresarial de Kairos en vez de existir como una entidad separada.

Antes de la adquisición, Kairos era cliente de IMRSV e incorporaba su tecnología de análisis emocional a sus ofertas de reconocimiento facial.

“El impulso para el análisis emocional vino de nuestros clientes. Uno de ellos, por ejemplo, era un banco que usaba nuestro reconocimiento facial como medio de autenticación. Volvió más tarde y nos dijo que había situaciones en las que el acceso podría ser deseado por la persona adecuada, con el código correcto, pero “no querríamos dárselo, por ejemplo, si están ansiosos, porque quizá ése sería el día en que intentarán robar el banco”, dice el CEO de Kairos, Brian Brackeen.

Otra razón para la adquisición, dice Brackeen, es el enfoque de desarrollo de la compañía. Como parte del anuncio de adquisición, la empresa también ha lanzado nuevas APIs y un SDK para el reconocimiento facial, el análisis de las emociones y el análisis de multitudes. La posibilidad de combinar el análisis de emociones y reconocimiento facial significa que los desarrolladores tendrán menos APIs con las cuales trabajar, lo que les permitirá incorporar la tecnología de Kairos más rápidamente.

Como beneficio adicional, Brackeen mencionó que la compañía también espera que la adquisición les permita desarrollar mejores productos con mayor rapidez.

“Ahora tendremos una API y código base para trabajar, pero aún más importante, tienen incorporadas tecnologías de visión computarizada y aprendizaje automático. Esto permite mejorar tanto nuestro sistema de reconocimiento facial y el análisis de emociones porque las sinergias entre ambas son muy fuertes”, dijo Brackeen.

 

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