Ser padre de una niña en edad escolar hace que los hombres tengan puntos de vista menos tradicionales sobre los roles y las normas de género, de acuerdo con un nuevo estudio publicado en la revista Oxford Economic Papers.

Este fenómeno conocido como el “efecto Mighty Girl”, describe el aprendizaje indirecto y empático que experimentan los padres al presenciar los desafíos que enfrentan sus hijas a medida que crecen.

Los resultados mostraron que los hombres que vivían con hijas, incluyendo, entre otros, hijastras, hijas adoptivas e hijas de crianza, tenían menos probabilidades de estar de acuerdo con las actitudes tradicionales sobre las normas y roles de género.

“Este efecto fue más pronunciado entre los padres cuando sus hijas ingresaron en la escuela secundaria, lo que sugiere que los hombres cambian sus puntos de vista a lo largo del tiempo”, dice el estudio publicado en el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés).

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La crianza de las hijas que asisten a la primaria y secundaria se asocia con una menor probabilidad de seguir una norma tradicional de sostén masculino en la que el hombre trabaja y la mujer no trabaja, y este resultado se mantiene tanto en corte transversal como longitudinal, dice el estudio.

Vivir con mujeres jóvenes les da a los hombres una mirada cercana a la experiencia femenina, dijo a The Guardian el Dr. Joan Costa-i-Font, coautor de la investigación de la London School of Economics.

“Experimentan de primera mano todos los problemas que [existen] en un mundo femenino y luego eso básicamente modera sus actitudes hacia las normas de género y se acercan a ver la imagen completa desde la perspectiva femenina”, dijo Costa-i-Font.

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