El equipo del presidente Donald Trump busca desacreditar al equipo del fiscal especial Robert Mueller, encargados de investigar sobre la influencia de Rusia en la elección de noviembre.

Mediante la investigación de antecedentes profesionales y políticos de los encargados de dicha indagatoria, el equipo del presidente busca incluso despedir a quien la dirige, según los diarios The New York Times y The Washington Post.

La búsqueda de posibles conflictos entre los investigadores de Mueller es amplia, e incluye donaciones a candidatos demócratas y antiguos clientes de los abogados del equipo del fiscal.

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La investigación del equipo del magnate republicano también incluye averiguar sobre la supuesta relación de amistad entre Mueller y el ex director de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), James Comey.

“El esfuerzo para indagar a los investigadores es otra señal de un enfrentamiento entre Trump y Mueller, quien ha reunido a un equipo de fiscales y agentes de alta capacidad para examinar si alguno de los asesores del Trump ayudó a la campaña de Rusia para influir las elecciones”, publicó el diario neoyorkino.

Ayer, en entrevista con el NYT, el presidente criticó la designación de Mueller como investigador especial y dijo que supone un conflicto de intereses, ya que lo había entrevistado para ponerse al frente del FBI tras el cese de James Comey.

“Había otros muchos conflictos que no he nombrado, pero nombraré en algún momento”, dijo Trump en la entrevista, sugiriendo que tenía información que podría dañar al exdirector del FBI.

También dijo que había conflictos de intereses similares con el director interino del FBI, Andrew McCabe, y el vicesecretario de Justicia, Rod Rosenstein.

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