Por Victor Weitz

DW.- Los padres de Bettina Dorfmann le regalaron su primera muñeca Barbie cuando tenía seis años de edad. Eso fue en 1967. “En ese momento, no solo conseguí una muñeca Barbie, sino una amiga para toda la vida”, dice en una conversación con DW. Actualmente, la mujer de Düsseldorf posee la colección más grande de Barbie en el mundo: ¡18,000 muñecas! Con ellas llegó a entrar en el Libro Guinness de los Récords.

De niña, la coleccionista tenía casi tres docenas de Barbies juntas. Pero en algún momento dejó de jugar con ellas y terminaron en el ático. No fue hasta que su propia hija comenzó a jugar con muñecas que se acordó de las Barbies y volvió a buscarlas.

A principios de la década de 1990, Bettina Dorfmann abrió una tienda de ropa femenina. Sus muñecas Barbie decoraban el escaparate. Sin embargo, debido a que sus clientes estaban más interesados ​​en las muñecas que en la ropa, la tienda tuvo que cerrar. Por este motivo, primero trasladó las muñecas a las estanterías de la sala de estar y  más tarde, las Barbies llegaron en una habitación especialmente preparada para ellas. Bettina Dorfmann amontonó más muñecas en cajas y las guardó en el almacén.

Inauguración de la “Clínica Barbie”

Durante este tiempo, Bettina Dorfmann se hizo cada vez más famosa entre los coleccionistas. Pero no solo acaparó a las Barbies, sino que también las reparó y abrió el único taller de Barbie en Alemania: la “Clínica de Barbie”. Después comenzó a organizar exposiciones temáticas que no solo tuvieron mucho éxito en Alemania. De este modo, durante nueve años se fue de gira con sus muñecas. Actualmente, trabaja para el Museo de Muñecas y Juguetes de la ciudad de Ratingen y alquila ejemplares raros de Barbie para diversos eventos. Mientras tanto, ha escrito cuatro libros y varios artículos en revistas profesionales sobre muñecas Barbie.

Bettina Dorfmann repara y restaura muñecas Barbie.

Barbie a través del tiempo

Pero Bettina Dorfmann prefiere organizar exposiciones. La próxima comienza el 23 de febrero en el Museo Ratingen. “Busy Girl – Barbie hace carrera” muestra cómo la muñeca ha cambiado a lo largo de sus 60 años de historia. “El estilo de vestir de la muñeca ha cambiado, usa un par de jeans, una chaqueta militar y una camiseta gris, no tiene tacones tradicionales, sino zapatillas blancas Sneakers con estilo”,  dice Bettina Dorfmann.

Sin embargo, muchas feministas critican la imagen de las mujeres, las muñecas Barbie transmiten: Ella es demasiado delgada, tiene piernas demasiado largas, una cintura demasiado estrecha y pechos demasiado grandes. Pero para Bettina Dorfmann Barbie siempre ha sido una mujer emancipada. No solo encarnó la moda de diferentes épocas, sino también los sueños de muchas niñas, como médico, arqueóloga, azafata, piloto, astronauta y candidata presidencial en Estados Unidos. “Cuando, el verano pasado, las organizaciones medioambientales dieron la alarma de que las abejas silvestres estaban amenazadas de extinción, apareció inmediatamente en el mercado una Barbie apicultora”.

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Preciosos coleccionables

Las muñecas Barbie que representan estrellas como Marilyn Monroe, Audrey Hepburn, Twiggy o Whitney Houston son especialmente populares entre los coleccionistas. La empresa Mattel ya ha lanzado muchas Barbies diferentes, incluida una serie especial con más de 20 Barbies con trajes de diferentes países.

En algunos países musulmanes, por ejemplo en Irán y Arabia Saudita, la muñeca Barbie está prohibida ya que está en contra de las tradiciones y reglas del Islam, argumentan los líderes religiosos. En noviembre de 2017, se lanzó una Barbie en los Estados Unidos con un hijab. El modelo de la muñeca fue la esgrimista estadounidense Ibtihaj Muhammad, que es de creencia musulmana y lleva un hijab en todas las competiciones.

Bettina Dorfmann quiere seguir hacer creciendo su colección.

La colección continúa

Este año, Barbie celebra su 60 cumpleaños y la colección de Bettina Dorfmann tiene un cuarto de siglo. Sus 18.000 muñecas con ropa y accesorios están distribuidas en diferentes lugares: 1.500 forman parte de la exposición en el museo de muñecas y juguetes Ratinger, otras están en otros museos alemanes e internacionales. El resto las mantiene la propia coleccionista, que ha catalogado cuidadosamente todas las muñecas, en su casa.

Tiene muchos modelos de Barbie dobles. Uno sirve como exhibición y el otro permanece en el almacén. Bettina Dorfmann también posee muñecas raras que son de particular valor para los coleccionistas. Toda la colección está asegurada y una cosa es segura: a los 58 años de edad continuará comprando nuevos modelos de Barbie. “Esta es mi vida”, asegura.

Este contenido se publicó originalmente en DW.COM y puedes ver esa nota haciendo click en el logo:

 

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