Casi siempre utilizadas por muchos como un simple escaparate de frivolidades, Kosta Gara cuenta cómo es posible generar millones con las redes sociales.

 

La revolución de 1979 en Irán hizo que el jo­ven Kosta Gara abandonara su país e iniciara la aventura de ser extranjero. Primero se asentó en Grecia y después en Canadá, hasta llegar a Estados Unidos. Este ingeniero en computación encontró un espacio para germinar ideas de negocio que han abultado su cartera.

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En 2001, Gara se hizo distri­buidor de la compañía de Cosmé­ticos Lexxus. Ésta la fundó Terry La Core, quien además de ser su compañero de negocios se convir­tió en uno de sus mejores amigos.

Más adelante, esta aventura catapultó al empresario iraní al éxito con la fundación de BHIP Global, una empresa de bebidas energéticas que opera en más de 30 países.

“Esta es una empresa que genera ganancias anuales por 74 millones de dólares (mdd), después de haberse fundado en 2007”, comparte el ejecutivo.

No obstante de la fortuna que genera ese negocio, Kosta Gara decidió apostar por la innovación tecnológica y las ventas directas. Este camino lo llevó a la creación de empresas de software y como resultado nació Vionic en 2010.

La idea era crear un programa que permitiera detonar un gran negocio en redes sociales.

Por ejemplo, Facebook tiene más de 1,393 millo­nes de usuarios a escala global, de acuerdo con datos correspondientes al cuarto trimestre de 2014.

Esta cifra resulta bastante atractiva si se le ve como un potencial universo de clientes al alcance de las grandes marcas.

“Nosotros no buscábamos llevar a las personas de la red social a la página de la compañía para hacer su compra, sino que montamos la campaña de ventas en la misma red social con un botón que permite comprar al instante y que el propietario del perfil pueda recibir el dinero de la venta en tiempo real”, recuerda Kosta Gara, ceo y cofundador de Vionic.

Es decir, su empresa ofrece a las compañías un software capaz de convertir sus redes sociales no sólo en un aparador de su producto o servicio, sino en una terminal punto de venta que lleva al consumidor a adquirir y pagar su compra desde Facebook. Tan fácil como darle un ‘like’ a una publicación.

“Vionic es una compañía dis­ruptiva diseñada para empoderar a las pequeñas empresas a través de la redes sociales. Estamos presentes en Canadá, Estados Unidos, México y Guatemala”.

Pero Kosta sabía que materia­lizar esta idea no era un asunto sencillo, ni mucho menos imaginó que la respuesta perfecta a su dilema vendría de México.

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La puerta de entrada

México es para Estados Unidos un territorio de manu­factura y exportación de bienes. Sin embargo, para Kosta Gara el país repre­senta algo más: la cuna tecnológica de Vionic.

En 2012, el mexicano Luis Miguel Delgado, actual vicepresidente de producción en Vionic, decidió afrontar el reto de hacer tangible la idea de negocio que flotaba en la mente de Gara. Pero no sería el único mexicano en subirse al barco.

Gonzalo Lira Leñero no olvida el viaje que realizó a San Diego, California, para conocer a Kosta Gara en 2012. El joven empresario acudió animado por la recomen­dación de su amiga Mili Rincón Gallardo, amiga del fundador de BHIP Global. A su regreso, el mexicano llegó convertido en socio de Vionic y con el encargo de dirigir a la compañía en este país. Fue así como el ceo de la empresa estadounidense halló en la República Mexicana el equipo de desarrolladores capaz de lle­var a la realidad su idea.

“La empresa trabajó por más de un año a puerta cerrada para concluir con el desarrollo de un producto que es 100% nacio­nal, y que además cuenta con 14 inversionistas, de los cuales 13 son mexicanos”, cuenta con orgullo el director general de Vionic Méxi­co, quien asegura que el software de la firma es único y se encuentra en proceso de obtener la patente.

Un equipo de especialistas, que trabajan en Guadalajara, son los encargados de la programa­ción de un software que promete a las empresas dirigir campañas y vender productos con un botón instalado en Facebook.

“Creemos que la oportunidad en México es enorme, porque existen miles de páginas de fans con más de 500 seguidores y que no tienen idea de cómo convertir esa ventaja en dinero”, dice Lira Leñero.

Hasta el momento, Vionic tiene más de 30 clientes en México, por lo que la entrada de un equipo de ventas que toque la puerta de las compañías podría representar el inicio de un crecimiento acelera­do de clientes.

En 2014, Lira Leñero se enfocó en lanzar un sistema de ventas y este 2015 el siguiente paso es poner en operación un equipo integrado por 30 personas que co­mercialicen el producto en toda la República Mexicana. Toluca, Puebla, Tlaxcala y Monterrey serán los próximos destinos.

Durante los últimos cinco años, el objetivo de la empresa se había centrado en atender sola­mente a las grandes firmas, pero cambió su visión del negocio, ¿la razón? México representa una gran oportunidad para capturar a las pequeñas y medianas empre­sas (Pymes).

Las pymes generan 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país y 72% del empleo, según las últimas cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (inegi).

En la República Mexicana existen poco más de cuatro mi­llones de empresas, de las cuales 99.8% corresponde a pequeñas y medianas. De este tamaño es el universo de clientes al que puede llegar la firma.

La conquista del consumidor mexicano representa también una puerta de entrada al mercado en América Latina, en donde existen 28 millones de pequeños nego­cios y 24 millones de páginas de fans que representan la promesa de otros puertos en el mapa de Vionic, asegura su ceo.

Pero no todo es pan comido para estos empresarios.

Dos grandes retos se imponen ante ellos: el cambio de mentali­dad de las empresas para adap­tarse a las nuevas tecnologías y la penetración de Internet.

En 2013, el comercio electró­nico en México alcanzó un valor estimado de 121.6 millones de pesos (mdp), lo que representó un crecimiento de 42% respecto al año previo, cuando el valor de la ventas en línea fue de 85.7 mdp, según las últimas cifras publica­das por la Asociación Mexicana de Internet (Amipci).

En el país, existen 51.2 mi­llones de usuarios de Internet, universo muy atractivo para las grandes empresas y las pymes, pero que resulta muy pequeño si se le compara con la población total que se ubica en 119 millones 713,203 habitantes, de acuerdo con la Amipci y proyecciones del Consejo Nacional de Población.

El cambio de mentalidad en las empresas es importante para que suceda una conversión en la forma física de hacer negocios. Esto con el objetivo de incremen­tar la oferta en el llamado ‘social media’ y llegar a más clientes.

A pesar de los obstáculos, la idea que comercializan Kosta y Gonzalo parece no estar errada. Actualmente, 90% de los inter­nautas mexicanos accede a las redes sociales, lo cual desplaza a la búsqueda de información como una de las actividades predomi­nantes en la red.

El joven directivo asegura que la máxima aspiración de Vionic es continuar sumando clientes para ser atractiva para los gran­des peces en la marea del negocio digital. Empresas como Google o Facebook pueden convertirse en los pescadores que adquieran en el futuro a esta firma de software.

A sus casi 43 años de edad, Kosta Gara sueña en convertir las redes sociales de las empresas en oro y coronar su carrera. Además, no abandona la aventura de ser extranjero. Hoy, el empresario continúa viajando por el mundo, pero no en la búsqueda de un lu­gar seguro para resguardar su in­tegridad, sino en la construcción de un negocio llamado Vionic.

 

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